Penúltimos Días

Oyendo al Sexteto Boloña

Febrero 8, 2010 · 5 Comentarios

La primera vez que escuché hablar de Boloña y su sexteto fue durante una entrevista que le hice a Rafael Ortiz a finales de los ochenta. Me contaba Rafael que como Boloña era tan pequeño se subía a tocar sobre un banquito. A mediados de los noventa, en México, pude por fin conseguir un casete de Boloña, piezas grabadas en 1926 en Nueva York. Aunque me decepcionó que la calidad de la grabación me impidiera entender todas las letras (especialmente “Aurora en Pekín”, cuyo título todavía me intriga), hallé, indudablemente, varias maravillas que me acompañarían durante un buen tiempo.
Luego escuché en CD una edición similar (Tumbao Records, Sexteto Boloña. Échale candela, TCD 0060) pero seguí sin entender a cabalidad todas las letras. Tal vez, debido a ello, al “scrach”, a una sonoridad a la que ya no estamos muy acostumbrados, así como al timbre casi siempre agudo de las interpretaciones es probable que el disco —sobre todo si se pretende oir completo de un tirón— resulte “ambientalmente” reiterativo, por lo que es preferible escuchar cada canción con la mayor atención posible. En Ecué Yamba O, Carpentier se refiere (o ficciona) al sexteto Boloña y a sus integrantes como ñáñigos; en la nota al CD, Carlos Díaz Ayala aclara que una especie de mugido que se escucha en la pieza “Flora” era la fricción de los dedos sobre el parche del bongó, y que se decía que ese era un sonido creado por el bongosero del grupo, José Manuel Incharte, “en reminiscencia del tambor sagrado de los grupos abakuás o ñáñigos”. Al parecer —señala más adelante Díaz Ayala— el hecho de que los discos se grabaran en Nueva York y que todo lo etiquetado como Hecho en Estados Unidos no era censurado, permitió que muchas grabaciones que usaban vocabulario o elementos musicales de la liturgia afrocubana (cuyas ceremonias estaban oficialmente prohibidas) entraran a la isla sin mayores contratiempos.
El Sexteto Boloña estaba formado por (de izquierda a derecha en la foto): José Vega Chacón (guitarra y vocal); Tata Gutiérrez (vocal y maracas); José Manuel Incharte (El Chino) (bongó); Abelardo Barroso (primera voz y claves); Tabito (bajo) y Alfredo Boloña (director y tres).

Clavo, martillo; martillo, clavo

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Aurora en Pekín

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Échale candela

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Qué desdichado nací

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Flora

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Emilio García Montiel
Veracruz

PD: Más del Sexteto Boloña, aquí.

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5 Comentarios ↓

  • Emilio García Montiel

    Nota: Radamés Giró, en el “Diccionario enciclopédico de la música en Cuba”, anota que el Sexteto Boloña fue fundado en La Habana en 1916 y que estaba integrado por Alfredo Boloña como director y tocando la marímbula, en vez del tres, que lo tocaba Manuel Valdés Menocal (Manguito); estaban también Hortensia Valerón como voz prima y clave, Joaquín Velazco en el bongó y nada menos que Manuel Corona como guitarra y voz prima. Apunta Giró que en ese mismo año de 1916 viajaron a New York donde realizaron grabaciones. La unica duda es que menciona cinco integrantes, no seis. Tuvo varias etapas con diversos integrantes y en algún momento llegó a convertirse en Septeto, con la incorporación de una trompeta. Al parecer, el grupo desapareció en la segunda mitad de la década del treinta.

  • Miozotis

    Hay que destacar el porte y aspecto de de esos músicos, personas muy humildes, de las clases desposeídas y marginadas, pero con aquella dignidad en el vestir y en el oficio.
    Personas educadas, delicadas , fiel representación del pueblo cubano.
    Qué contraste con estos músicos de ahora, mal vestidos , chabacanos, chusmas, malos palabrosos, que no saben hablar, que han desfigurado el idioma y que han humillado la cubanía.

    Se le agradece al Sr. Montiel por traer estos temas para nuestro conocimiento y recordatorio de que Cuba brilló siempre por su gente fina y digna.
    Gracias Sr. Montiel.

  • pd

    En realidad, el disco es excepcional porque en 1927 Barroso volvió al Sexteto Habanero –y luego tocó con Piñeiro en el Sexteto Nacional. Los Boloña siguieron su rumbo sin la voz excepcional del llamado “Caruso del Son” (“oye a Caruso que viene cantando” se oye en Échale candela).

  • Emilio García Montiel

    Por cierto, Ernesto, con respecto a Boloña me encuentro que dice Sigfredo Ariel que “(…) Abelardo Barroso, claves en mano, llamado por estos días sotto voce “La puta”, porque canta con todos o casi todos los sextetos y septetos (Habanero, Boloña, Nacional). En los treinta cantará danzonete, bolero en los cuarenta, en los cincuenta, chachachá, en los sesenta, mozambique…(…)” [en http://www.eictv.co.cu/miradas/index.php?option=com_content&task=view&id=25&Itemid=56 ].

    También el propio Sigfredo dice que, el primer disco de son se grabó en 1918 -en Cuba, si nos atenemos a que Giró dice que ya en el 1916, el mismo año de fundado, Boloña fue con aquel piquete a grabar en Estados Unidos- y que “Las sesiones tuvieron lugar en una habitación del céntrico Hotel Inglaterra en las que participaron Carlos Godínez, guitarra y director, que había llegado en 1910 con el ejército permanente, el bongosero Alfredo Boloña y dos “cantadores”: Manuel Corona, y María Teresa Vera. Hay quien asegura que en aquella grabación se encontraba también Guillermo Castillo, que fue con Godínez puntal del Cuarteto Oriental, devenido en 1920 Sexteto Habanero, el primero de los grupos de la época” [en http://www.canalcubano.com/opinion/Secciones/Opinion/opinion_2.htm

    Ciertamente, este es un disco execpcional por poder oir a Barroso ahí, y quien sabe si sea la primera grabación que haya de Barroso.Como yo me enteré de el como cantante en los cincuenta, me asombre cuando vi ese pasado de Barroso con estos grupos y con Boloña.

  • Estribillos cubanos | Penúltimos Días

    [...] Mi mama no quiere, mi papá tampoco, que yo vaya al cabaré (Sexteto Boloña). [...]

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