Enrisco: “Negocios”:
“Podrán aparecer ideólogos que prometen una reconciliación que en realidad ocurrió hace mucho tiempo. O que intenten convencernos de las ventajas del barracón con enfermería gratis (y si se portan bien habrá pases para salir y entrar). O señalar la obviedad de que todos somos cubanos (para de inmediato excluir a los que disienten que como todos saben son agentes del imperio). Pero eso es una transacción ruinosa donde lo único que se reciben a cambio son palabras y si acaso un poco de musiquita. El negocio de verdad no está tampoco en la política que siempre será asunto de unos cuantos vivos sino en los derechos. Sólo si uno se saca el barracón de arriba, si asume que no es obligatorio que nos den la mala los intercambios valen la pena. La única manera en que nos podremos sentir, al fin, normales.”





Exactísimo.
Eso mismo le decía yo a la agenta liudmila, y por supuesto a los covisitantes del blog… no hay razón para negarse de plano a negociar, pero a negociar de verdad, no a lo indio/europeo.
a negociar no manden al veroco, que regresa con 50 anhos mas, no es malo el pobre, pero no hay quien se lo empuje.