- ene 08, 2010 • 19:06h
- 21 comentarios
Por Stephen Kinzer, The Guardian, Londres 7 de enero del 2010
La semana pasada, unos dos mil cubanos se congregaron en la plaza aledaña a la misión diplomática estadounidense en La Habana para esperar el aniversario 51 de la revolución de Fidel Castro. Bailaban al compás de música salsa amplificada, y apenas prestaron atención cuando un hombre trató de entusiasmarles desde la tarima gritando: “¡Viva Fidel! ¡Viva Raúl! ¡Viva la Revolución!”.
Una gran diferencia respecto de los días cuando enormes multitudes se reunían para escuchar a Fidel Castro lanzar sus largas diatribas contra el imperialismo y prometer al pueblo un futuro glorioso. Hoy Castro es un anciano frágil y retirado de la vista pública. Su hermano mayor, Raúl, no se apareció tampoco para el aniversario este año. La esclerótica inmovilidad de los dos hermanos refleja de manera ideal el colapso de las esperanzas que define hoy a Cuba.
Vestigios de entusiasmo revolucionario sobrevivían en la década de los 80, la última vez que visité la isla. Millones de personas habían perdido la fe en la promesa del comunismo caribeño, pero otros millones aún se aferraban a ella. Hoy día los verdaderos creyentes son difíciles de encontrar. Las personas con quienes me reuní me dijeron que hubo una ráfaga de esperanza hace dos años, cuando Fidel se retiró de la política activa y entregó a su hermano el control del régimen. Pero la vida de hoy sigue siendo muy semejante a la de antes, y la isla se ha sumido en una paralizante lasitud. “En estos días nuestros sueños se limitan a encontrar suficiente comida para nuestras familias y a tener un techo sobre la cabeza”, suspiraba un hombre.
¿Quién hubiera imaginado que Cuba se convertiría en importador de alimentos, incluso de azúcar, nada menos que de los Estados Unidos?
¿O que toda una generación de cubanos —los nacidos en la primera mitad de los 90, cuando el fin de los subsidios soviéticos generalizó el hambre en la isla— nacerían malnutridos y crecerían menos que sus antecesores?
¿O que la tasa de natalidad se desplomaría, dejando la perspectiva de una población envejecida y sin una fuerza laboral que la respalde en la tercera edad?
¿O que la mayoría de los alimentos se venderían en moneda dura, inasequible para la mayoría de los cubanos?
¿O que la pesca estaría prohibida, debido a que el régimen teme que cualquiera que tenga un bote ponga proa a la Florida?
¿O que el país al que los americanos trataran como un gigantesco burdel, un foco de degradación que Castro se dispuso a erradicar, volvería a ser el principal destino del hemisferio para el turismo sexual?
La tragedia de Cuba es diferente de la que envuelve a países cercanos como Haití u Honduras. Este país cuenta con los recursos humanos y naturales para ser feliz y próspero. Lo que le bloquea el camino es la obstinada insistencia del régimen en que la empresa privada es despreciable por naturaleza.
“Tenemos tres éxitos: la educación, la salud y la igualdad social”, me decía un cubano. “Y tenemos tres grandes problemas: el desayuno, el almuerzo y la comida”. Otro lo expuso de manera más directa. “En 51 años de revolución, no hemos aprendido que la agricultura es lo que mantiene vivo a un país”.
La mayoría de los cubanos están desesperados por trabajar, pero vastas superficies de tierra se mantienen ociosas. Si se permitiera sembrar y vender las cosechas libremente , el país podría volver a autoabastecerse de alimentos. Para el régimen, sin embargo, esto sería una grave capitulación histórica. Mejor dejar que la nación se consuma, antes que comprometer el principio de que el Estado tiene que controlarlo todo.
¿Qué depara el futuro para esta isla venida a menos? Mientras el presidente Obama enfrenta desafíos más apremiantes, es improbable un cambio rápido en la política estadounidense de aislar a Cuba. Tampoco espera nadie aquí una transición a la democracia después que los hermanos Castro mueran. Hay pocas posibilidades de que puedan surgir un Mandela, un Havel o un Walesa.
Las Fuerzas Armadas probablemente seguirán siendo la institución dominante en Cuba. Permitirán una apertura dirigida, y se asociarán con los inversores extranjeros —entre ellos los cubanoestadounidenses— en una variedad de empresas mixtas. El turismo florecerá. Habrá espacio para la empresa privada. Dentro de una década, Cuba será un lugar mejor de lo que es ahora. Sin embargo, todavía distará mucho de realizar su inmenso potencial. Y a pocos fuera de la isla les importará, porque Cuba, que antes fue un país fuerte y pujante, cuya revolución inspiró al mundo, ha terminado siendo un país pobre e insignificante.
Traducción: Rolando Cartaya.





a mi en lo personal quiero conocer cuba y su gobierno del que tanto se habla. para poder entender sus comentarios.
Lola, una pregunta…¿acaso eres presidenta del comité? LOL
Lo siento mucho pero vas a tener que aguantarme. Recuerda que no estamos en Absurdistán. Por otra parte, que yo sepa es PD el que manda aquí, así que…¡a llorar a Maternidad!
Además, a decir verdad, ya hacía un tiempo que yo ni comentaba, por lo que en realidad no es tan cierto eso que dices.
Scrutinizer que quedado comprobado que no eres ningun escudrinador, ni nada, sino un simple tonto que anda metiendo la cuchareta en todo que cansado me tienes, chico!
Angel Garzón, tienes razón…(con rima y todo, jeje)
Error de mi parte que no me había percatado de ese detalle lingüístico. Gracias por la aclaración.
Se podra discrepar en algunos de los puntos, como por ejemplo que depara el futuro, lo que si es una verdad inapelable es en lo que Cuba se ha convertido, a la vista esta. Un desastre en todos los ordenes, inclusive ahora declinan los que eran las ESTRELLITAS, educacion, salud, y no creo que nadie refute esa realidad. Sin mencionar la apatia ante la REVOLUCION de generaciones que nacieron bajo sus arengas y doctrina. Para mi ese es el mayor fracaso, no convencieron ni a sus adoctrinados, que no tenian otro marco de referencia que lo que dijera el OMNIPOTENTE CASTRO. .
Bueno , por algo hay q empezar , por ej. yo no habia nacido pero supongo , en los treinta y los cuarenta como surgiria una republica fuerte economicamente sin la introduccion de tecnologia y conocimientos adelantados a esa epoca asi como economicos , un pais sin recursos propios para explotar su capacidad industrial ,muchos hacen criticas a los bananeros., pero todo nogocio necesita un capataz , necesita obreros, necesita vender sus productos y necesita inversionistas., o q carajo , quiere el cubano de opinion ligera , .. el q quiere pescado tiene q mojarse el c… en lo primero q hay q pensar es como empezar a ser libres en un pais q se ha mantenido a base de opresion carceles y fusilamientos, con una libertad cercenada y encarcelada.
Ahí hay varias cosas ciertas. Y otras tontas, como esto: “Hay pocas posibilidades de que puedan surgir un Mandela, un Havel o un Walesa.” En realidad, Cuba está más cerca de uno de esos que de un Kim Song Il sucesorial, por ejemplo.
Otra tontería es suponer fuerte a las FAR. El ejército cubano fue castrado en 1989. Y por entonces ya le quedaba una sola pelota. Ese coro de generales eunucos alrededor de Raúl tiene menos intestinos que Fidel.
El verdadero peligro para la evolución poscastrista cubana está en la SE y, sobre todo, en una camada miedera de empresarios cubanoamericanos, al nivel evolutivo de los bananeros gringos de los años 1930-40, que ya hoy financia en Miami la creación de un estado de opinión propicio al mantenimiento de la cloaca comunista en Cuba.
Si en algo difiero y encuentro equivocado y muy a la ligera es la afirmacion de ( “pais q los americanos trataron como un gigantesco burdel) no se a q americanos se refiere y a cuantos , pero en mi entorno social y familiar nunca hubieron esos sentimientos , ni recibidos ni brindados., lo q si se sintio fue una tremenda apatia y distancia marcada cuando la invasion y acupacion sovietica , hacia los rusos como personas y costumbres., por lo demas acertado comentario.
scrutinizer dijo:
“ErnestoRM, en el artículo original dice…”His elderly brother…”, así que el error es del artículo original.”
Ambos comentaristas (ErnestoRM y scrutinizer) se han equivocado, la expresión correcta para indicar hipotéticamente — e incorrectamente en este contexto de los hermanos Castro — que un hermano es mayor de edad al otro sería “his older brother”, el autor del articulo correctamente indica que Raúl Castro es un anciano (elderly).
Me parece, como casi todo analista extranjero que “ojea” Cuba, un análisis simplón y reduccionista, lleno de medias verdades y una visión en la que muchos elementos son sacados de contexto histórico.
Cuida la edición raul no es el hermano mayor
ErnestoRM, en el artículo original dice…”His elderly brother…”, así que el error es del artículo original.
Uno de los mejores artículos que he leído sobre el tema en la prensa Europea.
Se pued edecir más alto… pero no más claro. Sad but (absolutely) true!
“Hoy Castro es un anciano frágil y retirado de la vista pública. Su hermano mayor, Raúl, no se apareció tampoco para el aniversario este año”
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¿Será error de traducción? Raúl es menor que Fidel.
Cuco, Vladimir Guillot no es el primo de Varela????
Si cuando mueran los tiranos USA no hace nada entonces si no creere en nadie, porque dejar aCuba en manos del ejercito que es complice de esta locura , seria un CASO DE LESA HUMANIDAD y si los cubanoamericanos se asociacian con sus verdugos, seria REPUGNANTE.
Cuba, un país olvidado…
La revolución cubana una vez inspiró el mundo, pero el estancamiento político la ha dejado pobre, hambrienta y aislada…….
En cubañol se dice “mierdera”… Y mejor que así sea, porque el mito de la singularidad caro nos ha costado.
Ni sus palmas son las más altas y airosas, tampoco el cielo el más azul, ni las cubanas tan bellas, o los cubiches tan inteligentes ni valientes.
Ah, y el “Fidel que vive en la montaña” es hoy un viejito chocho-loco y en silla de ruedas; y su hermano una chocha loca.
esos tres éxitos y esos tres problemas lo q necesitan es inversiones y libertad y ya verás qué país.
“pobre e insignificante”….triste verdad.