Granma tiene una extraña política laudatoria para el mundo médico-educacional. Hoy celebra los 75 años de Rodrigo Álvarez Cambras, pero no ha dicho nada de la muerte, hace unos días, del doctor Rafael Fernando Rojas, rector de la Universidad de La Habana de 1980 a 1992.





Ni tampoco dicen nada sobre la falta de protección legal al pueblo cubano, ni que los extranjeros prefieren pasar cursos de maestrias en Cuba porque los precios son baratos y porque pueden cometer los errores que quieran que nadie les axigirá responsabilidad civil ni penal.
http://tomarlapalabra.wordpress.com/2009/12/22/nos-venden-como-conejillo-de-indias/
Dr. Fernando Rojas, Rafael es uno de sus hijos.
Lo conocí, lo conocí y compartí muchos momentos con él. Me va a dar igual lo que acá escriban; mi familia y yo pasamos momentos muy especiales con él y algunos de sus amigos y tuvimos conversaciones muy, muy enriquecedoras.
Lo siento mucho. Siempre le recordaremos con cariño, por su bonhomía, por su sinceridad, por su delicadeza y buen humor, por los buenos momentos compartidos.
Y si Granma no ha dicho nada será porque “no les ha caído esa orientación”. Fernando Rojas, estoy segura, no era respetado por los ‘nomenklaturos’ a pesar de que algunos de sus hijos han seguido sus consignas a machamartillo y sin dudarlo. El hijo que se fue y algunas cosas más acabaron con él para los mandamases. No me cabe duda.
Lo siento, no sabía que había muerto, desconozco la causa y los detalles de su fallecimiento. Descanse en paz, pero… ¿Acaso esto pudiera explicar -en parte y sin justificarlo ni mucho menos- el ataque de machismo y bravuconería baratos que tuvo el VICEministro de cultura en días pasados? ¿Sería víctima del stress ante un padre enfermo y moribundo?