Cerca de la calle 23 y justo en la rotonda de la Avenida de los Presidente, fue que vimos llegar en un auto negro —de fabricación china— a tres fornidos desconocidos: “Yoani, móntate en el auto” me dijo uno mientras me aguantaba fuertemente por la muñeca. Los otros dos rodeaban a Claudia Cadelo, Orlando Luís Pardo Lazo y una amiga que nos acompañaba a una marcha contra la violencia. Ironías de la vida, fue una tarde cargada de golpes, gritos y malas palabras la que debió transcurrir como una jornada de paz y concordia. Los mismos “agresores” llamaron a una patrulla que se llevó a mis otras dos acompañantes, Orlando y yo estábamos condenados al auto de matrícula amarilla, al pavoroso terreno de la ilegalidad y la impunidad del Armagedón.
Me negué a subir al brillante Geely y exigimos nos mostraran una identificación o una orden judicial para llevarnos. Claro que no enseñaron ningún papel que probara la legitimidad de nuestro arresto. Los curiosos se agolpaban alrededor y yo gritaba “Auxilio, estos hombres nos quieren secuestrar”, pero ellos pararon a los que querían intervenir con un grito que revelaba todo el trasfondo ideológico de la operación: “No se metan, estos son unos contrarrevolucionarios”. Ante nuestra resistencia verbal, tomaron el teléfono y dijeron a alguien que debió ser su jefe: “¿Qué hacemos? No quieren subir al auto”. Imagino que del otro lado la respuesta fue tajante, porque después vino una andanada de golpes, empujones, me cargaron con la cabeza hacia abajo e intentaron colarme en el carro. Me aguanté de la puerta… golpes en los nudillos… alcancé a quitarle un papel que uno de ellos llevaba en el bolsillo y me lo metí en la boca. Otra andanada de golpes para que les devolviera el documento.
Adentro ya estaba Orlando, inmovilizado en una llave de kárate que lo mantenía con la cabeza pegada al piso. Uno puso su rodilla sobre mi pecho y el otro, desde el asiento delantero me daba en la zona de los riñones y me golpeaba la cabeza para que yo abriera la boca y soltara el papel. En un momento, sentí que no saldría nunca de aquel auto. “Hasta aquí llegaste, Yoani”, “Ya se te acabaron las payasadas” dijo el que iba sentado al lado del chófer y que me halaba el cabello. En el asiento de atrás un raro espectáculo transcurría: mis piernas hacia arriba, mi rostro enrojecido por la presión y el cuerpo adolorido, al otro lado estaba Orlando reducido por un profesional de la golpiza. Sólo acerté a agarrarle a éste —a través del pantalón— los testículos, en un acto de desespero. Hundí mis uñas, suponiendo que él iba a seguir aplastando mi pecho hasta el último suspiro. “Mátame ya” le grité, con la última inhalación que me quedaba y el que iba en la parte delantera le advirtió al más joven: “Déjala respirar”.
Escuchaba a Orlando jadear y los golpes seguían cayendo sobre nosotros, calculé abrir la puerta y tirarme, pero no había una manilla para activar desde adentro. Estábamos a merced de ellos y escuchar la voz de Orlando me daba ánimo. Después él me dijo que lo mismo le ocurría con mis entrecortadas palabras… ellas le decían “Yoani sigue viva”. Nos dejaron tirados y adoloridos en una calle de la Timba, una mujer se acercó “¿Qué les ha pasado?”… “Un secuestro”, atiné a decir. Lloramos abrazados en medio de la acera, pensaba en Teo, por Dios cómo voy a explicarle todos estos morados. Cómo voy a decirle que vive en un país donde ocurre esto, cómo voy a mirarlo y contarle que a su madre, por escribir un blog y poner sus opiniones en kilobytes, la han violentado en plena calle. Cómo describirle la cara despótica de quienes nos montaron a la fuerza en aquel auto, el disfrute que se les notaba al pegarnos, al levantar mi saya y arrastrarme semidesnuda hasta el auto.
Logré ver, no obstante, el grado de sobresalto de nuestros atacantes, el miedo a lo nuevo, a lo que no pueden destruir porque no comprenden, el terror bravucón del que sabe que tiene sus días contados.
Yoani Sánchez
La Habana





COBARDES!!!!
Es ahora Yoani la que necesita de nosotros. Arriba esos activistas, a formar bulla y a dar parte a la prensa que eso es noticia de primera por ser Yoani quien es. Hay que estar vigilantes y no dejar de alzar la voz en donde se atrevan para que dejen tranquila a Yoani y su gente y que eso no vuelva a pasar. ¡No toquen a Yoani!
Esos esbirros los ha habido en Cuba por cientos de miles en los últimos 50 años. Hoy no pocos viven en Miami y algunos hasta salen por televisión contando chismes de sus antiguos capos. Es que la cubanidad es así, más morbo que rencor.
finalmente tambien los periodicos de Italia hablan del asunto
http://www.repubblica.it/2009/08/sezioni/esteri/cuba/blogger-sanchez/blogger-sanchez.html
http://www.corriere.it/esteri/09_novembre_07/blogger-cubana-arrestata_b0550adc-cb8f-11de-8d35-00144f02aabc.shtml
http://www.lastampa.it/_web/cmstp/tmplRubriche/generaciony/grubrica.asp?ID_blog=272&ID_articolo=118&ID_sezione=&sezione=
http://www.ilgiornale.it/esteri/cuba_finisce_manette_la_blogger_yoani_sanchez_sono_stata_picchiata/blogger-yoani_sanchez-cuba-manifestazione-polizia-arresto-violenza/07-11-2009/articolo-id=397264-page=0-comments=1
Terrible. Bróder, ¿pa’cuándo la próxima descarga en el Paseo de Gracia??
… e hijos de puta. “El País” ha colgado la noticia, y ya es una de las más vistas.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/bloguera/cubana/Yoani/Sanchez/retenida/golpeada/elpepusoc/20091107elpepusoc_1/Tes
Y para el futuro: Prohibido Olvidar!
Cuba. Represión y violencia contra la libertad de expresión « Fragmentos – Diarios // Nov 7, 2009 at 20:01
[...] bloggers en peligro de confrontación violenta con los medios represivos de la dictadura cubana. Yoani Sànchez, Claudia Cadelo, Orlando Luis Pardo, Amaury Pacheco organizaron unos y querían participar otros [...]
Completamente de acuerdo con Pánfilo.
Hijos de puta, estan a la altura de los torturadores de Pinochet y la Junta argentina.
Enrique Meneses » “Pega pero escucha” // Nov 8, 2009 at 23:17
[...] La oportunidad que tenéis de resolver numerosos problemas de la vida diaria de vuestros compatriota…, reside en tener a Barack Obama en Washington. Si la derecha neoconservadora reduce el carisma que llevó a este afroamericano a la Casa Blanca, él perderá apoyo en las Cámaras pero vosotros puede que hayáis dejado pasar el último tren. Lo mismo digo a una Unión Europea que aplaudió el cierre de Guantánamo pero que a la hora de aceptar presos en su territorio para iniciar la operación, muchos de nuestros países apenas aceptan dos o tres prisioneros. [...]
Yohani, un abrazo por lo que haces y recuerda que por tu medio el mundo conoce y te apoya.- Si el muro cayo, ustedes tambien tendran la libertad.- Abrazos Yilito
Estimada Yohani:!Dios te bendiga compatriota!
Yo me pregunto si es que alguno de esos esbirros que te golpeó, tienen hija, madre, hermanas; a quienes mirar de frente si es que de sus conciencias queda algun retrojo. De quedar algo en ellos y si no vomitan por sus propias acciones, entonses pues que jusgue un psicologo si no es un aberrante ser enfermo de sadismo deribado de otros trastornos por causas ideológicas…!Suerte compatriota no hay justos desamparados..