Penúltimos Días

Ciberchancleteo y “objetividad”: una apostilla a Rafael Hernández

Octubre 26, 2009 · 20 Comentarios

Seguro están enterados de las recientes declaraciones de Rafael Hernández, director de la revista Temas, a propósito del debate cubano en Internet y, concretamente, sobre el blog de Yoani Sánchez. Son de esas cosas que uno deja pasar con una sonrisa irónica, y sobre las cuales no tendría sentido profundizar si no se tratase, a mi juicio, de un síntoma interesante para medir la reacción de los “intelectuales” del castrismo frente a Internet.
Hernández lleva rato proponiéndose en medios académicos de EE UU como un intelectual dialogante, un “especialista” más o menos objetivo de la situación cubana, colocado en ese estrecho margen de sombra que propician las ciencias sociales en la isla —y su curriculum de siquitrillado light. Se le invita, se le escucha, se le entrevista y hasta se le hacen preguntas en voz alta, que él sortea siempre con habilidad torera, como un jabón humedecido —y reblandecido— que patinase por una bañera de mármol histórico y sociológico.
Su último exabrupto en Miami tiene, sin embargo, el sello histérico de quien siente amenazado algo “propio”: los “especialistas” o “expertos” de ayer están molestos con blogs como el de Yoani Sánchez porque sienten que Internet les ha arrebatado ese patrimonio teórico del que antes disponían a su antojo: en medio de curvas jabonosas, eran ellos los únicos capaces de hablar sobre Cuba con “objetividad” —una objetividad a la que le cae sobre los hombros, como el saquito de Alfredo Guevara, el adjetivo “científica”.
Hernández está dispuesto a compartir antología excluyente con Rafael Rojas, por ejemplo, pero lo de ahora le parece “cyberchancheteo” (sic). La plebe, la doxa, no alcanza a entender las sinuosas profundidades del modelo que él lleva años estudiando y desentrañando —con escaso éxito “científico-predictivo”, por cierto, como recordaba Ichikawa hace unos días. Es más, de seguir la creciente tendencia al debate público en Internet, Hernández podría ver seriamente afectado su perfil laboral: se le caerían las invitaciones al extranjero para hablar de su ciencia infusa, se desvanecería la máscara de “aperturista” con la que lleva años “tirando con el rostro” (ya que estamos en esto de la chancleta, usemos sus metáforas pirotécnicas) y se derrumbaría, sobre todo, el modelo holístico-antígeno de debate que ha querido poner en práctica a través de su revista (que no sería suya si no se portase bien y controlara los límites).
En una entrevista de hace dos años, el propio sociólogo se ocupaba de precisar que esa revista que él dirige “hubiera sido imposible en 1980 o en 1975 y no solo porque el contexto político cubano de ese momento era diferente, sino porque la propia acumulación en el plano de la cultura de las instituciones de la cultura, de los centros de investigación de las universidades no llegaba a ese punto”. Fíjense qué científico e inmaculado nos ha salido el investigador: pasa de puntillas por el decenio negro de la cultura cubana, incapaz de llamar a las cosas por su nombre, para explicar su propia razón de ser editorial. Eso sería rebajarse. Sería demasiado cyberchancleteo (sic). Que por suerte tuvo lugar (en Internet) con la llamada “guerrita de los emails”.
Pero muchos años antes, en 1994, Rafael Hernández ya había dejado clara cuál era su idea “científica” y combativa de la cultura. Rescato esta cita suya del reciente libro de Duanel Díaz, Palabras del trasfondo, utilísimo para refrescarle la memoria a varios olvidadizos:

“No hay mecanismos más eficaces para contrarrestar la invasión de antígenos del mundo (pos)moderno y reparar las disfunciones de nuestro propio sistema que los provistos por la cultura, en sus múltiples manifestaciones” (‘La otra muerte del dogma. Notas para una cultura de izquierda’, La Gaceta de Cuba, Nº5, 1994).

Curiosa teoría: la cultura sería una especie de crema reparadora, de factor de salvación, pero no menos utilitario que aquella cultura hiper-ideologizada de cuño stalinista. Esta obsesión por atribuir una función a lo que debería ser espontáneo tropieza, por supuesto, con la radical independencia y el carácter libertario de Internet. Y con su indiscutible eficacia a la hora de mostrar las verdades que Hernández nunca tiene el mal gusto de decir claramente, sino a las que prefiere aludir misteriosa y “científicamente”.
Quince años han pasado desde que Hernández soltó su teoría de la cultura “buena” contra los antígenos del (pos)modernismo malo. En ese lapso, no parece que la cultura cubana haya tenido demasiado éxito como instrumento de mejoramiento social. Más bien, la vemos dar sus últimos estertores. Uno de los cuales es esta rabieta de vejestorio que tuvo lugar en FIU.

Ernesto Hernández Busto
Barcelona

Bookmark and Share

20 Comentarios ↓

  • Frida Masdeu

    Que descaro!

  • juan anibal trespanier

    Estupendo Ernesto.

  • Nic

    Buen chancletazo (con chancleta Reef B-Lish).

  • Ric

    Muy acertada tu nota, Ernesto. El término despectivo de “cyberchancleteo” para calificar algo que no entiende o no admite es típico de este individuo: siempre, inclusive cuando tenía más pelos en la cabeza y eran oscuros, fue un enanito intelectualmente prepotente y pretencioso, con el terrible y equivocado complejo de sentirse más inteligente que los demás. Siempre le dieron esos arranquitos de niña malcriada cuando lo contradecían. Al parecer, no ha cambiado.

  • EL INAGOTABLE ORLANDO

    Conoci al sujeto hace mas de 20 annos.
    “Yo soy politologo”, Ji, Ji, solia decir el gilipollas antes de dispararnos unas arengas irresistibles, Je , Je, Si Rafael , prefiero ser chancletero que tecoso, compadre. Bajese de esa nube y venga a la realidad.

  • pelitos a la mar

    Rafel Hernandez es politologo y no sociologo.

  • soraya

    Brillante Ernesto, lo que pasa es que, hablando en cubano, el ciberchancleteo les duele porque la gente da su opinion, y porque Yoani tiene tremendos ovarios, y todo el mundo la está leyendo.

  • Dexter

    Excelente post, y p’a la pinga.

  • EL INAGOTABLE ORLANDO

    Me consta que Rafael Hernandez es un snob.
    Los que nos dedicamos al chancleteo , lo calificamos como gilipollas o degustador de excrementos.
    Me toco verme obligado a sufrir en varias oportunidades sus interminables charlas con las cuales nos intentaba deslumbrar con frases altisonantes que sacaba de los libros.

    Al final de hora y media o mas, no se podia sacar nada en concreto de tanta verborrea infecunda (cito a Yarka, una Checa, mi amiga personal en Cuba)
    Si quedan dudas de que es un gilipollas, baste ver su teoria de “cultura buena”, como se comenta. … o simplemente mirar la expresion con que intenta deslumbrarnos en esa foto.

  • La academia de palo | Emilio Ichikawa

    [...] (PD)-Es más, de seguir la creciente tendencia al debate público en Internet, Hernández podría ver seriamente afectado su perfil laboral: se le caerían las invitaciones al extranjero para hablar de su ciencia infusa, se desvanecería la máscara de “aperturista” con la que lleva años “tirando con el rostro” (ya que estamos en esto de la chancleta, usemos sus metáforas pirotécnicas) y se derrumbaría, sobre todo, el modelo holístico-antígeno de debate que ha querido poner en práctica a través de su revista (que no sería suya si no se porta bien y controla los límites). (BLOG Penúltimos días) [...]

  • scrutinizer

    Cara de chancleta tiene el imbécil ese.

  • CAVECANEM

    Esto me lo envia mi padre desde Cuba: “¡De pinga, amiguitos!, como antológicamente expresara nuestro inolvidable Calderón ante las cámaras de la televisión nacional, jugando a explicar las comedias silentes a “los más pequeños de casa”, y más, cuando uno tiene la oportunidad de leer al “académico” (¿de qué?) Dr. (¿desde cuándo?) Rafael Hernández catalogando miserablemente de “cyberchancleteo” las contundentes denuncias que de la situación actual cubana bajo el régimen castrista hace la periodista Yoani Sánchez. Si no “doctor”, al menos licenciado sí lo es, aunque no creo que lo sea de la Seguridad del Estado, porque los coroneles no se retiran, sino los retiran, pero sí es indignante que un mercenario intelectual al servicio de la dictadura cubana, se permita responder con una grosera chusmería a la estudiante de la Universidad Internacional de La Florida denigrando a Yoani, la periodista y bloguera opositora del castrismo que tiene la valentía y la dignidad de romper el bloqueo comunista de la censura oficial a cara descubierta , llamándola “chancletera de Internet”. Golpe sucio y bajo de este “doctor, académico, politólogo, culto conferencista y profesor universitario” quien, además, tuvo la cobardía de no explicarle a la estudiante de la universidad floridana que “chancletera” es una categoría infamante que la discriminación racial y cultural de la clase media cubana adjudicaba, (y por lo visto adjudica todavía según la respuesta dada por el “Dr.”, Hernández), a las mujeres de baja instrucción y cultura, y de humilde extracción social que normalmente habitaban en ciudadelas o casas de vecindad que en Cuba llamamos “solares”. Dos breves comentarios acerca de afirmaciones del “Dr.,”, que no lo son tanto.

    existen otros medios de prensa en Cuba y programas de radio y televisión, donde se exponen con claridad los problemas de la sociedad cubana de hoy.

    ¿En cuáles programas de radio y televisión cubanos se exponen con claridad los problemas de la sociedad cubana de hoy?. No nos quiera hacer imbéciles, compadre. En Cuba todos sabemos que por radio y televisión solo hablan y se ven los autorizados por el sistema para hacerlo y que cualquier “hablante” extranjero se le puede ver y escuchar públicamente solo si se llama Lucias Walter, o Hugo Rafael Chávez Frías. Además, si existe esta “apertura mediática” ¿por qué no se invita al radio y la televisión a Yoani Sánchez, aunque solo sea para que el “Dr.” Hernández le pueda refutar sus opiniones por considerarlas más catárticas que analíticas y se atreva a decirle viril y valientemente en su propia cara, en vivo, en directo y a todo color, que es una “chancletera cybernética”?.

    Según Hernández el fenómeno de Internet le está ofreciendo a los cubanos mayores oportunidades de acceder a información y en ese sentido es un medio que promueve mayor libertad.

    Bueno, bueno, el “académico” va a contraer el síndrome de Pinocho si se empeña en seguir diciendo mentiras. ¿A cuáles mayores oportunidades de acceder a la información circulada por Internet se refiere?. Las únicas informaciones de Internet que un poseedor cubano de PC puede recibir son aquellas que se filtran en los e-mail que recibe de amigos en el extranjero a través de los ordenadores del dominio de organismos estatales y a los que se accede como una dádiva y después de firmar un “código de ética” en el que se queda comprometido a no admitir, ni a divulgar, opiniones negativas acerca de la revolución. Pero muy contados son los cubanos que tienen acceso libre a Internet y a “navegar” por donde mejor les parezca utilizando buscadores”.

  • CAVECANEM

    es sociólogo, con grados en la UNAM

  • PolO

    El buen señor añora los tiempos pre-internet, cuando en Cuba la bota militar monopolizaba el discurso y podía mantener enmudecida a la chancleta ciudadana.
    ¿ Y cómo llamarle a la fábrica de propaganda que allà en la isla llaman media: Granmameo, cibercomuñanguerismo, TV TaVaco, Radio KK ?

  • ¿Ciberchancleteo a debate?

    [...] sobre “La Internet en Cuba”, organizado por la revista “Temas”, que dirige Rafael Hernández. A ver qué [...]

  • Farrar

    No es menos cierto que es un ciberchancleteo el uso y abuso del lenguaje en el internet cada vez que se trata de Cuba. Es extremadamente aburrida y patológica la reacción. Cuando uno lee cosas como el que firma CAVECANEM:”…., porque los coroneles no se retiran, sino los retiran, pero sí es indignante que un mercenario intelectual al servicio de la dictadura cubana…” a estas alturas…ese lenguaje, dan deseos de vomitar. Sí Sres y Sras existen dinosaurios y dinosaurias a ambos lados del charco de agua.

  • Amadeus

    Señor Farrar, me gustaría de buena gana que usted hiciera una transcripción personal de esa cita que cita, y valga la redundancia, para aprender cómo es que hoy en día se hace un correcto uso del lenguaje.

    Y por favor, defina que entiende usted por “dinasaurios a ambos lado de la charca de agua” (?)

    Tengo el presentimiento que con usted voy a descubrir algo nuevo.

  • Cuba. Contra el bloqueo interno: Yoani Sànchez y los bloggers « Fragmentos – Diarios

    [...] intervención fue aplaudida. El director de la revista, Rafael Hernández, politólogo, para “definir” el trabajo  de información independiente que realizan [...]

  • Marcelo Salas Plana

    El Sr. Rafael Hernandez es apenas un defensor del régimen. Es eso que le permite tener espacio para hablar, viajar o criticar. Significa también que sólo puede expresarse hasta el límite permitido por la dictadura, no esperen de él análisis política ni discusión honesta ni mucho menos reconocimiento de errores. Él está ahí para defender el régimen.

    Por eso también pueden economizarse los títulos de Dr, politólogo, sociólogo, etc. Incluso si él fuera algo de eso no sería esa la justificación para la función que desempeña hoy, que es la de “defensor del régimen”, cosa que hace con total dedicación, infinito placer y renovados esfuerzos.

    Acuérdense de ese impostor, que lo veremos en el futuro defendiendo cualquier causa para sobrevivir, incluyendo, si fuera necesario, lo opuesto a lo que dice hoy.

Escribir comentario