- oct 06, 2009 • 14:19h
- 6 comentarios
Una de las preguntas más recurrentes que nos hacen a quienes somos críticos con el sistema imperante en Cuba, es si no hay nada que nos guste, algún detalle que merezca el elogio o el reconocimiento. Luego de un concienzudo análisis, que incluyó una mini encuesta entre los amigos, encontré algunos tópicos que compitieron para conseguir un honesto aplauso. Entre ellos estaba el trabajo de los meteorólogos, la neonatología, los nuevos semáforos chinos y los fósforos. Este último fue el más mencionado.
Sucede que durante años nos hemos estado quejando de que los fósforos no arden, que pierden la cabeza, que estallan o se quedan pegados a nuestros dedos una vez encendidos. Los humoristas han hecho zafra con esto y en los informes de las Asambleas de Rendición de Cuentas de los delegados del poder popular se pueden encontrar miles de referencias a ese problema en todos los municipios del país.
En silencio, sin que haya mediado ninguna campaña política y sin que ningún periodista de los medios oficiales lo haya advertido, los fósforos han logrado saltar por encima de todos los obstáculos y ahora se inflaman con tan sólo hacerlos rozar contra la lija.
Reinaldo Escobar
La Habana





Esta gente no sabe que hay un invento llamado encendedor? Que se consigue aqui en la Yuma a monton por peso?
los fosforos!!, eso se come?
Tres fosforos por cigarro….., y el ultimo, Maria, para tu informacion, la cabeza sigue saltanto y pegandose al dedo.
urraa!!, ya no se queda pegada la cabeza al dedo?, esto si q es una buena noticia.
Lo único que falta ahora es que aprendan a usar esos buenos fósforos como los bayameses.
Otro logro del castrismo. Excelencia en algo que en el resto del mundo ya es obsoleto.