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Bailarines y leones: una reflexión al margen sobre el diálogo cultural entre Cuba y EE UU

  • oct 01, 200923:46h
  • 14 comentarios

Ahora que parece estar de moda el tema del intercambio cultural entre Cuba y EE UU, y todas las expectativas (a mi entender, exageradas) que ello convoca, me gustaría recordar un episodio que me encontré hace unas semanas en la maravillosa biografía de V. S. Naipaul, escrita por Patrick French, El mundo es así.

Alguna vez el hosco Sir Vidia invitó a su casa a un funcionario indio que trabajaba en el secretariado de la Commonwealth en Londres. La excusa era que éste y su esposa admiraran una bonita colección de pinturas indias en miniatura. Todo transcurría normalmente durante la cena, hasta que el escritor, sin poder contenerse, le confesó al funcionario que tenía una duda atenazante sobre la actividad cultural del servicio diplomático:

“¿Por qué el Consejo Indio de Relaciones Culturales, que está financiado por el Gobierno indio, envía bailarines clásicos indios a actuar en África? ¿Qué lógica tiene? Esa gente no sabe apreciar esas cosas, estáis tirando el dinero, estáis perdiendo el tiempo y estáis fomentando la creencia de que los indios son una raza débil.” Yo le pregunté: “¿Y qué crees que deberíamos hacer?”. Y él repuso: “Deberíais enviar circos”. Le dije: “Vidia, no puedes hablar en serio.” Y él me dijo: “Lo digo totalmente en serio. Cuando yo estaba en Nairobi, apareció un circo indio. Un indio le abrió la boca a un león con sus propias manos y metió la cabeza dentro, creándose un silencio absoluto. Los africanos estaban totalmente pasmados viendo lo que hacía el indio. Al día siguiente, el Gobierno en pleno vino a presenciarlo. Eso es lo que deberíais hacer. Haz el favor de decirle a tu primer ministro que deje de enviar alta cultura a África. Lo que hay que enviar son circos.”

La anécdota, en apariencia banal, ofrece varios motivos de seria reflexión a aquellos interesados en la cultura y su influjo. Allí donde el intercambio cultural deja de ser espontáneo para convertirse en una misión política, conviene atender a las razones de Naipaul: no busque lo “representativo”, sino aquello que cause una impresión definitiva. Así pues, si el gobierno norteamericano quiere hacer llegar algún espectáculo sorprendente a los cubanos, ninguno mejor que la democracia. O ese otro producto cultural, tan subestimado, que casi define su civilización: el poder de comenzar siempre de cero, la fe y la capacidad de reinventarse.

Ernesto Hernández Busto
Barcelona

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14 respuestas
Comentarios

  • Solabaya dice:

    Bueno, si quieres algo mas concreto sugiero entonces una “pildora de astronautas” americana encerrada en una campana de vidrio con el siguiente enunciado.”Tomate una, y no tienes que comer en una semana!”

    O, “no te preocupes por el agua” recicla tu propia orina! (enseniar el convertidor que se llevaron al espacio en la ultima nave)

  • MonkeyArrowHead dice:

    Solavaya, no creo que esten en condiciones de entender algo asi. Si te fijas, el efecto de la maravilla de poner la cabeza en la boca del leon es el saber que se corre un riesgo y los africanos lo sabian y se maravillaban. En los ejemplos que mencionas no hay comida o baile incluido: pasara sin penas ni glorias.

  • Solabaya dice:

    Lo otro que pueden hacer, es llevar un show titulado:

    “Las 7 maravillas de los EE.UU”

    Ponerlo en el Capitolio.

    Las cosas mas sensacionales y extraordinarias como el ejemplar de “un negro que se convirtio en blanco” (llevar a Mikel y las pomadas que uso), el perro que hablaba espanol cuando se lo pedian y que repetia hasta 4, 000 palabras en chino!! Cosas asi, en que los EEUU son los mejores!!

  • Solabaya dice:

    NO.NO. NO.
    Lo que hay que mandar es un club de “stripers”!!
    Un batallon de rubias hermosas como las trajeron al mundo.
    El sexo es lo mas democratico del mundo!!
    Piensalo.

  • Isis Wirth dice:

    Wunderbar!, Ernesto.

  • Buena idea, María. Me recordaste el chiste sobre Supermán enviado en misión especial a La Habana por el intrigado Reagan para descifrar sobre el terreno el misterio de la lealtad de los cubanos de a pie a los cicateros hermanos Castro.

    Cuando, frustrado, se disponía a levantar el vuelo de regreso en el Malecón, Supermán nota que le cuesta Dios y ayuda elevarse. Y al volver la vista descubre con sorpresa a un racimo de trabnseúntes firmemente agarrados a su capa.

    Uno de los tránsfugas le grita a todo pulmón: “¡Dale, dale, consorte, que sabemos que tú puedes!” Otrosí, creo que, en lugar de circos o centros móviles de la NASA –que tampoco vendrían mal–, el envío más eficaz que podrían hacer Obama e Hilaria para remendar la imagen de Estados Unidos y, de paso, acabar de desflecar la del régimen sería una flotilla de barcos cargados de hamburguesas MacDonald, pollos fritos de Kentucky, emparedados de jamón y queso, perniles de puerco, latas de corned beef, botellas de Coca- y Pepsicola, etcétera.

    Desde luego, todo “por la libre” y gratis a pie de buque. Pues el arte culinario es, a juicio unánime de todos los Pánfilos del archipiélago traumatizados por la escasez de “jama”, la expresión más genuina, suprema, del intercambio cultural. Y sin duda la que más mella haría a esa lealtad plebeya al castrismo todavía indescifrable en la Casa Blanca…

    Saludos,

    El Abicú

  • Tomás Moro dice:

    Suscribo hasta cierto punto la propuesta de Hernández Busto. La alta cultura es un estímulo muy limitado que no llega al cuerpo social. En alturas se queda.

    Por otra parte, no me parece que vender la democracia norteamericana sea viable. It will be a tough sale. Más que conceptos abstractos, lo que podría interesar más a los cubanos es la superioridad de un sistema económico que es capaz de mejorar sus vidas. Yo sugeririría que donen automóviles, lavadoras, televisores, computadoras. ¿No fue el deseo de bienes materiales lo que al final derribó el muro de Berlín?

  • César Reynel Aguilera dice:

    Jazz, Baseball, and Democracy.

  • PolO dice:

    El lìo es que los cubiches no nos gusta meter la cabeza en la boca del leòn.
    Nà, ailurofòbicos que somos los consoltes.

  • Montse dice:

    Juanes, mandaron a Juanes… Exactamente ese mismo tipo de circo.

  • Abel dice:

    muy interesante punto de vista, me gusta como usted los expone, sin aspavientos!!

  • MonkeyArrowHead dice:

    Ya les mandaron a Juanes que es igual. Es decir, circo y ripio. Habia montones bailando, dicen.

  • Woland dice:

    :-) ))) EHB at his best.

  • maría dice:

    si la cosa es de atracciones vs cultura propongo entonces mandarles un centro móvil de preparación para astronautas, una campana de cristal donde leviten y se evadan.