Benita Ferrero Wagner es uno de esos engendros que produce el amiguismo político y el “dedazo”. Miembro del PP austriaco fue ministra de Relaciones Exteriores sin penas y sin glorias y calificada todo el tiempo de incompetente.
Al marido, el español Ferrero, lo designaron mientras fue ministra, director del Cervantes en Viena; ya se pueden imaginar por dónde va la cosa. Luego de las elecciones que perdieron, la mandaron a Bruselas donde tampoco ha hecho mucho, ya que el que el que corta el bacalao allí es Solana y ella no es más que una secretaria de lleva y trae. Ahora quiere aspirar a directora de la UNESCO, pero la tiene difícil.
Jo, Amadeus cómo se te ve el plumero del PSOE, tío!!!!
Benita Ferrero Wagner es uno de esos engendros que produce el amiguismo político y el “dedazo”. Miembro del PP austriaco fue ministra de Relaciones Exteriores sin penas y sin glorias y calificada todo el tiempo de incompetente.
Al marido, el español Ferrero, lo designaron mientras fue ministra, director del Cervantes en Viena; ya se pueden imaginar por dónde va la cosa. Luego de las elecciones que perdieron, la mandaron a Bruselas donde tampoco ha hecho mucho, ya que el que el que corta el bacalao allí es Solana y ella no es más que una secretaria de lleva y trae. Ahora quiere aspirar a directora de la UNESCO, pero la tiene difícil.
Diálogo con Cuba:
Mundo: Deben mejorar el asunto de DDHH
Cuba: No hace falta.
Mundo: OK. Deben pagar sus deudas
Cuba: No tenemos con qué
Mundo: OK.
Fin.