- jul 01, 2009 • 11:29h
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29 de junio de 2009
A los órganos e instituciones del Estado Cubano:
Me llamo Yunia Palacio Sánchez. Resido en la calle Amargura número 18 A, entre Ocho Vías y Primera, Reparto Maria Antonia, Calvario, municipio Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana. Sin embargo, esa no es la dirección que consta en mi carne de identidad. Mi domicilio y lugar de procedencia esta en Santiago de Cuba. No obstante, desde hace 12 años vivo en la capital. El presidente del Comité de Defensa de la Revolución y las diferentes organizaciones de mi localidad, así lo pueden corroborar.
Tengo 29 años de edad y tres hijos, todos frutos de una relación no formalizada. El mayor tiene 7, el del medio 5 y la menor de 3 años de edad, respectivamente. El padre de mis hijos y yo terminamos, aunque continuamos viviendo bajo el mismo techo.
Los problemas conyugales comenzaron hace dos años, después que saliera de la prisión bajo libertad condicional. Está sancionado a 7 años de privación de libertad por un delito de robo con fuerza. Le resta por cumplir un año aproximadamente y es multirreincidente. Desde entonces confronto serios problemas. Maltratos físicos y de palabra, no sólo conmigo, sino también con los niños. Me expulsa constantemente de la casa. Yo no tengo para donde ir. Como no accedo a lo que me pide, me maltrata a mí y también a mis hijos. Recientemente me dio un ultimato hasta el próximo 6 julio, en que el mayor de mis hijos termine las clases, para irme.
Mi caso esta en conocimiento de la trabajadora social, la Federación de mujeres cubanas, organización a la que solicité ayuda por los maltratos físicos y psicológicos que sufro, la Dirección Municipal de la Vivienda, la Comisión Provincial de Prevención y Atención Social de Arroyo Naranjo y el Gobierno de este municipio.
No obstante de no tener reconocido domicilio legal en ciudad de La Habana, recibo la cuota de los productos alimenticios básicos que subvenciona el Estado por mi localidad. Con la Revolución Energética, y por ser un caso social, me dieron equipos electrodomésticos: un refrigerador, la cocina eléctrica, la olla de presión “Reina”, un calentador. Tengo un televisor Caribe que no me han cambiado, porque en una casa no pueden dar dos y el padre de mis hijos cambió uno.
Cuando, el padre de mis hijos fue sancionado me quedé sola. En ese entonces sólo había nacido el mayor de mis niños. La casa era pequeña y humilde, de madera, techo de teja, cayéndose y apuntalada. Para sobrevivir, tuve que vender y trabajar en la calle para poder sostener a mis hijos y las visitas a la prisión. En visitas a pabellón concebimos nuestros otros dos hijos. En medio de esta situación solicité en varias ocasiones, a la Dirección Municipal de la Vivienda, que me resolvieran mi problema de vivienda.
Envié una carta a la FMC, dirigida directamente a Vilma Espín Guillois. Marisol Pérez Reselló, funcionaria de la organización a nivel nacional, contestó mi misiva en agosto del 2003. En esa ocasión trasladaron mis peticiones a la consideración de la Asamblea Provincial del Poder Popular de Ciudad de La Habana, orientándome que esperara respuesta. Gobierno de la provincia decidió darme una chequera de 175 pesos moneda nacional.
En el 2005, después de nacida mi hija más pequeña, con unos cuatro meses de vida adquirió una enfermedad infecciosa y me la ingresaron en terapia intensiva en el hospital infantil Aballí. Después de salir del hospital, encontré que mi casita se me había derrumbado. Salí en busca de ayuda en el Partido municipal y provincial, el Comité Central, el Gobierno municipal, la Dirección Municipal de la Vivienda y nadie le dio solución a mi caso. El único consejo era que retornara a mi lugar de origen. Mientras tanto, dormí en la Terminal de Ómnibus, policlínicos, hasta que decidí instalarme en un refugio militar, en medio del monte, en el Reparto del Calvario. Allí residí por un buen tiempo, aproximadamente un año.
Las instituciones de salud de mi localidad, el consultorio médico y el policlínico, también están al tanto de mi situación. Los responsables de mi área de salud, me informaron que la última prueba citologica que me hice, dio alterada. Presenté descamación del cuello del útero y Prolapso uterino. Tengo prevista una consulta en patología de cuello a la que no he podido asistir debido a la situación que tengo en mi casa y con los niños.
Ya el padre de mis hijos había salido del centro de reclusión bajo libertad condicional. Juntos volvimos a levantar la casita, si así se le puede llamar. Un cuarto de cuatro metros de ancho por cuatro de largo, sin baño, las necesidades sanitarias las hacemos en el monte o en jabitas de nailon y piso de tierra. No tenemos cama, los tres niños y yo, dormimos en dos colchones de cuna, que en las noches pongo en el suelo. Uno de los colchones me lo prestó un vecino. El padre de mis hijos me rompió la camita que tenía para obligarme a abandonar la casa.
En el 2008, la trabajadora social, de apellido Chamizo, que atiende la localidad fue a visitarme. En esa ocasión le expuse mi situación, tal como ahora se la expongo a ustedes. En vez de ayudarme y resolver mi problema, determinó retirarme la chequera, porque convivía con el padre de mis hijos, a pesar de no estar juntos. En este año, cuando fui a renovar la chequera, ya estaba cancelada por gestión de la referida trabajadora social. Me quejé y solicité que me devolviera la pensión, la institución de asistencia social accedió a mi petición entre una cosa y otra estuve dos meses sin el dinero que me ayudaba a sostener a media a mis hijos.
Los problemas con el padre de mis hijos continúan. Se niega a reconocer los dos niños más pequeños. No me deja cocinar, me amenaza con quitarme la electricidad. Me saca los equipos que tengo para afuera, para que me vaya me golpea, incluso me amenazó de muerte con apuñalarme. Yo temo por mi vida y por la de mis hijos. En dos ocasiones he tratado de acudir y pedir auxilio al jefe de sector, por los maltratos físicos y verbales conmigo y delante de los niños, los pobres están traumatizados.
El jefe de sector acudió a mi llamado, acompañado de un auto patrullero, la trabajadora social, y una inspectora de la oficina del registro de direcciones. La solución que encontraron fue imponerme una multa de 200 pesos, en virtud del decreto 217 de “Regulaciones Migratorias Internas para la Ciudad de La Habana”. Dinero que yo no tengo de donde sacar, cuando recibo una pensión de 175 pesos, que no me alcanza ni para alimentar a mis hijos y de la cual me descuentan 60 pesos para el pago del refrigerador que me dieron con la Revolución Energética. Esa es la tercera multa que me ponen en virtud de esta disposición la primera de 200 pesos y la segunda de 100.
Como pueden ver he solicitado ayuda y nadie se ha dignado a resolver mi situación. Nadie se sensibiliza, la respuesta que me dan son invariables “debe retornar con sus tres hijos menores para su origen de residencia, Santiago de Cuba”. Prácticamente no sé leer, mi grado de escolaridad apenas representa un quinto grado. Estudie en una escuela especial para niños con problemas en el aprendizaje.
Pero eso no es un delito ni me hace menos humana, como tampoco es justo ser multada por residir en la capital de mi país cuando la constitución de Cuba reconoce que “El Estado consagra el derecho conquistado por la Revolución de que los ciudadanos, sin distinción de raza, color de la piel, sexo, creencias religiosas, origen nacional y cualquier otra lesiva a la dignidad humana: se domicilian en cualquier sector, zona o barrio de las ciudades y se alojan en cualquier hotel”. Eso me lo dijo la persona que me ayudó a escribir esta carta. Sé que sola por mi capacidad no hubiese podido. Quizás ahora sí logre sensibilizar el corazón de alguien y me ayuden. Simplemente pido que me den un cubículo de albergue, tan siquiera para resolver mí condiciones de vivienda.
Les digo más, no puedo regresar a mi lugar de origen. Vivía con mi abuela, que murió hace un año. A su fallecimiento en la casa quedo uno de mis tío, un enfermo de esquizofrenia paranoide. El gobierno de santiago de Cuba no se hace responsable por mí y por la seguridad de mis hijos si regreso a convivir con un enfermo mental. Esa situación también la sabe la Comisión Provincial de Prevención y Atención Social de Arroyo Naranjo.
Pido también que realicen, a mí y a mis hijos, el cambio de dirección para Ciudad de La Habana, y poderlos inscribir; el del medio pronto empezara en preescolar y la escuela me exige que presente su tarjeta de menor, para esto tengo que viajar a esta provincia y no dispongo de recursos monetarios para ese viaje. Por otro parte todo lo tengo aquí, en mi lugar de procedencia no tengo nada.
Quizás esta misiva sea excesivamente larga, pero en ella expongo mi vida, lo que he sufrido, sufro y estoy por sufrir. Ruego humildemente que me ayuden, a mí y también a mis hijos. Necesitamos donde vivir, necesitamos el cambio de dirección, necesitamos vivir como personas. Si mas se despide atentamente y agradeciendo de antemano la atención prestada
Yunia Palacio Sánchez
[Esta carta me llegó vía la Asociación De Juristas Cubana].






Yo creo que todos de alguna manera u otra han podido expresar su sentir hacia la Sra. Yunia; aunque algunos han carecido de sensibilidad en ciertos comentarios.
Yo, en lo particular, soy cubana por nacimiento, mexicana por naturalización y vivo fuera del Calvario desde hace poco más de 6 años. Soy particularmente vecina de ella, aunque confieso que no la reconozco en las fotos… el tiempo acaba a las personas y era aun muy joven cuando salí, además tenía solo 3 años viviendo allí y toda el tiempo lo pasaba en la Facultad de Julio Trigo estudiando Medicina, tarea difícil…
Pienso que todo el problema radica en la forma en qué nos han eseñado a desarrollar nuestras vidas.
Gobierno que suple una partecita d elas necesidades básicas, pero que al mismo tiempo el ser humano es capaz de acostumbrarse a tal y no hacer el intento por lograr en la vida algo más allá de ello. La señora, con todo el respeto que merece, a pesar de cada una de sus faltas… es víctima de una mala educación, teniendo en cuenta además de que su nivel intelectual no le permite mucho más.
Si nos ponemos a pensar en qué hay de nuestra República en Armas, nos dará de seguro tristeza y mucho más. Analicemos cada uno d elos detalles cuando visitemos y veremos. No hay nadie que pida las cosas diciendo -Por favor, no recibes un gracias, vas a una tienda y te dice -¿Qué quieres?, es que no hay o no puedo… Pues aun no concluye el chisme que tiene con la compañera de trabajo.
Quiero decirles que en México hay mcuha gente humilde, que tiene que trabajar para sostener su familia, pero que al pasar cerca de un local comercial te pregunta – ¿Qué le doy mi reina?, pásele sin compromiso, y esas cosas te hacen sentir importante para alguien.
No sé en realidad qué pasaría si dejara de existir el régimen que hoy existe, pues la degradación social a la que hemos llegado e stan grande…
Si trabajas, no obtienes la remuneración adecuada, pues la genet prefiere no trabajar y quedar esperanzado. La Sra. Yunia de seguro, con su más bajo nivel intelectual, si estuviera en otro país donde nadie te da nada y tú solita lo debes conseguir, con gusto trabajaría y no tuviera que depender de una chequera como en su momento le llamó. Claro, estas son conductas que fomentamos con una revolución para todos y durante más de 50 años, con ayudas tan simbólicas… pues para nada alcanzan!!!
Pero, veamos: En qué trabajará?, cuánto ganará?, para qué le alcanzará?… en fin… Son muchas las preguntas que puedo hacer.
De lo de concebir 2 criaturas en la cárcel, ni quiero hablar, pues ahora sí que desde que su esposo se fue a la cárcel debió de haberle cortado por lo más sano, luchar por su hijo mayor y hacerse a un lado de la vida del hombre… pero cada uno decide con su vida lo que le parezca, claro está que ahora tiene que asumir su responsabilidad y con una completa convicción de que ella es la única responsable por lo que sucede con su familia. Sabemos además que el gobierno viola las leyes, no entiende de Derechos Humanos, es el único país que hace reglas propias( bueno, ya hay algunos que dicen seguirlo); pero ésto, ya lo sabemos de antemano. Sabemos que no podemos cambiar nuestra residencia, que no podremos estar en escuelas en la capital ni recibir comida.. (bueno, si se puede llamar así )mientras seamos totalemente extranjeros o de otra povincia. Nunca debió de abandonar su lugar en busca de aventuras… Y con respecto a su situación legal, creo que ha sido más falta de condición humana de las personas con las que le ha tocado pedir ayuda, pues en otras circunstancias hubiera resuelto su situación migratoria, pues yo soy nacida en Pinar del Río y mi carnet de identidad en su momento llegó a decir Habana. Esto muestra una vez más, la igualdad de condiciones, que suele propagar el socialismo, todos los mismos derechos; puedo probar lo contrario…
[...] 9. El caso de Yunia. [...]
[...] El caso de Yunia [...]
Y despues en España nos quejamos de la crisis….le ronca los mameyes.
Triste realidad de nuestra cuba. viviendo en chozas al lado de una unidad militar, que se gastó millones de pesos en refugios en vez de hacer casas para la gente. Pero tambien he estado en Republica Domicana, en San cristobal, y esa es una situacion mas que común y ahí si que no tienen a nadie a donde quejarse.
Es terrible la situacion de esta muchacha. Es cierto que ha sido muy irresponsable al tener todos esos nenes sin contar con los recursos mas elementales, y ademas darcelos a un “tipo” tan irresponsable y despiadado. Pero no obstante a todo eso, mas cruel estan siendo cada uno de los funcionarios que han tenido la oportunidad de ayudarla y lo que han hecho es tratar de hundirla mas. Si fuera aca en los E.U.A el gobierno le estaria ayudando y su marido estuviese preso y pagan el Child Support a ella por los hijos.
Hola Yunia, me da muchisima pena tu situacion tan precaria y realmente veo pocas posibilidades reales de ayudarte en la cuba actual a tener una vida mejor, quizas si te facilitaran la posibilidad de tener donde vivir y alguna proteccion de los maltratos de tu esposo. Pero, a mi modo de ver las cosas, lamentablemente esa no es la causa unica de tu infelicidad. Creo que aunque tu nivel escolar es muy bajo tienes suficiente edad y experiencia de la vida para aprender algunas lecciones y asumir con plena responsabilidad las consecuencias de tu actuar en la vida, pues nadie te obligo a traer al mundo TRES ninos en condiciones de vida tan precarias y sabiendo que apenas tienes posibilidad de brindarles una perspectiva de vida pues te falta las cosas mas elementales de este mundo para hacerlo. NIngun gobierno del mundo, ni siquiera el de las leyes sociales mas bondadosas se haria responsable de lo que es tu responsabilidad personal para contigo misma y tus hijos, no obstante pienso que es terrible la ley de apartheit que tiene el gobierno cubano en el pais y que impide el libre moviemiento de los ciudadanos y viola el mas lemental derecho humano de decidir en donde vas a vivir en tu pais de origen.
vale de acuerdo pero como hago yo para ayudarla??
Aquí somos muy considerados con gente como Selfhanger, el es sencillamente un (…) que se burla de la desgracia de esa mujer y después que le responden como se merece lanza guaperías cibernéticas , repugnante
Uy qué miedo…
Acepto groserías en cualquier momento, pero no crueldad. Selfhanger, lo de la guásima es una crueldad, y te mereces lo que recibiste. Deja las guaperías y piensa la próxima vez antes de salir con chistecitos pesados.
Una sola pregunta, ¿cómo esta pobre mujer iba a la carcel para satisfacer a este delin cuente y encima quedar embarazada dos veces?
Vero: Tu nick grosero anuncia tus carencias. Eres un huevito esteril. Saludos a Mama Gallina. Averigua quien soy y con gusto te quiebro el cascaron.
Mi dirección en Cuba era muy cerca de allí. Calle Real 1926 entre Entronque y Amargura, El Calvario, Arroyo Naranjo. Cuando daba mi dirección, a algunas personas les parecía una jodedera, pero es real este lugar. El reparto María Antonia es una orilla marginal a la que se llega bordeando una enorme unidad militar rodeada de unas montañas que están huecas llenas de gigantescos túneles, hoy abandonados, pero donde hace años se guardaban tanques y todos los equipos pesados del ejercito. Debe ser en uno de esos huecos donde vivió esta pobre mujer. La dictadura está desarmada, ya ha pasado suficiente tiempo, los equipos militares se destruyeron o se hicieron obsoletos, y la ruina que es la vida de personas como la de esta madre, es parte, la parte mas cruel, de la decadencia absoluta de todo el “esplendor” que vivió una dictadura militar amamantada.
Hay cientos de miles de casos como éste en toda América Letrina. La favela de Rosinha en Río tiene el récord con un promedio de 1,7 por choza.
Y no es un asunto sociopolítico, sino botánico. Sucede cuando se injertan dos plantas tropicales: la mongola singola y el hijoputis criminalis.
De hecho, es una palabra aborigen
gracias(el español no es mi idioma)
Una especie de árbol cuyas características materiales y espirituales lo hacen adecuado para el ahorcamiento, voluntario o no, de personas.
alguien me explica que es “guasimas” por favor?
Muy buen chiste, Selfhanger, pero tu madre los hacía mejores…
Y no hay guasimas en El Calvario?
A Dos Dos:
También me da mucha pena su falta de sensibilidad. Desgraciadamente no todos en este mundo nacen en familias que les puedan brindarr una educación y un nivel de vida del que es merecedor cualquier ser humano.
Personas irresponsables se encuentran en cualquier lugar del mundo, aún en las sociedades más desarrolladas y de más alto nivel de vida, ahora podemos imaginarnos, que sucederá en Cuba, donde personas que tenían millones lo perdieron todo y hoy son pobres. No todos los ricos se fueron del país y allá hay descendeintes de millonarios que son pobres y con la pobreza extrema se pierde, algunas veces, hasta la dignidad.
Lea de nuevo la carta, no la escribió esta pobre mujer, que es solo digna de consideración y de que todas la ayudaramos, para que al menos sus hijos, crecieran en diferentes condiciones.
Ya que el mal gobierno de Cuba no la ayuda, roguemos a Dios, para que por esta via que ella ha utilizado reciba ayuda y pueda vivir serenamente, sobretodo esos pobres niños.
Amor y sensibilidad ante los problemas de los humanos es lo mas que se necesita en este mundo.
y uno piensa que uno tiene problemas
Calle Amargura y reparto Calvario, eso lo dice todo.
“….. Eso me lo dijo la persona que me ayudó a escribir esta carta. Sé que sola por mi capacidad no hubiese podido……”
si ustedes leen bien esta escrito que la ayudaron a escribir la carta….
Dos dos, nenecito mío, la señora especifica muy bien que la ayudaron a hacer la carta, y que ella estudió en una escuela especial, o sea, no es particularmente brillante.
Lee antes de entrar en modo Ayn Rand.
Esta carta pudo haber sido escrita desde Miami. Lo que expone es una situación muy común de conflicto familiar, empeorada por la falta de recursos que existe en Cuba. Si hubiera sucedido en los EEUU, ya hubieran botado al hombre de su casa, probablemente ya este estuviera encausado por violencia doméstica, y la señora con los hijos estuviera siendo mantenida por el gobierno. Una situación vergonzosa como quiera que se mire y que se repetir’a hasta que no aprendamos a criar a nuestros hijos como personas decentes, allá, aquí y donde sea.
La carta está muy bien escrita.
Creo que se trata del drama de un estado indigente que se ha autoimpuesto la tarea de satisfacer todas las necesidades de sus ciudadanos. No es posible. Antes hay que mejorar la economía.
Esa mujer se merece mucho más de lo que tiene. Hay que hacer una Cuba del futuro donde mujeres como esta tengan los medios para resolver sus problemas.
Llama la atención que se haya recurrido a PD para resolver el problema. Eso indica, o bien que no hay ninguna confianza en que el asunto se pueda resolver por vías oficiales; o bien que la denuncia pública en medios “gusanos” ofrece alguna esperanza.
penoso el caso, un ejemplo mas de ” la mujer cubana”. No tiene escolaridad pero escribe una carta con suma correccion. Tuvo al menos 2 de mlos 3 hijos en condiciones precarias y ahora es el gobierno quien debe resolverle la situacion?, en ningun lugar del mundo se actua con tanta irresponsabilidad como en Cuba, acostumbrados a vivir de ayuda y de favores. Con bueyes como estos… me da pena la situacion de miseria, indigencia y falta de principios que expone esta victima mas del castrismo.
De la Cuba de hoy… la que no divulgan los corresponsa(b)les en La Habana, ni los Miralles y alimañas similares.