- jun 28, 2009 • 13:18h
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Raúl Rivero en El Nuevo Herald:
Tiene que ser el averiado y caquéctico sistema de propaganda del Partido Comunista de Cuba el que les ponga los toques finales a los informes que leen acerca de la isla algunos funcionarios de la Unión Europea y de España. Sí. Eso, la asesoría de los profesionales del panfleto o una ceguera voluntaria, un estrabismo exuberante para asomarse a la realidad de los cubanos.
Sólo de esa manera puede entenderse que se presenten ante la prensa a decir que en los últimos tiempos no se ha intensificado la represión en Cuba, a mostrar su satisfacción porque nada más quedan en las cárceles 200 presos políticos y a ver amagos de cambios favorables en la economía donde lo que se vive es el drama de los campesinos obligados a actuar como conspiradores o gansters para vender un pollo, unas yucas escuálidas y media docena de mangos disimulados en un catauro de urgencias.



