- jun 27, 2009 • 13:13h
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El último electrodoméstico que se distribuyó a través del sistema de méritos, fue un televisor chino marca Panda. En mi edificio hubo una reunión para entregar diez flamantes equipos dentro de una comunidad que rebasa las trescientas personas. Algunos vecinos estuvieron a punto de irse a las manos durante la discusión para obtener el aparato, por el que debían pagar cuatro mil pesos cubanos. Entre quienes se llevaron a casa la pantalla de colores, estaban —casualmente— los más combativos e incondicionales ideológicamente.
Aquellos que no alcanzaron el escurridizo Panda se conformaron pensando que habría una segunda vuelta en la que tendrían mayores posibilidades. Pero del gigante asiático no llegaron nuevos televisores para alimentar la meritocracia, ni siquiera vinieron las piezas de repuesto con las que arreglar los ya existentes. Hacer la guardia del CDR o salir al paso a las críticas ha perdido atractivo, pues no parece que la recompensa vaya a ser la asignación de una lavadora, una línea telefónica o un radio portátil.
Los que alcanzaron la última vuelta de electrodomésticos asignados, tampoco están muy felices que digamos. Una buena parte no ha podido cumplir con los plazos de pago, pues la compra del Panda les hizo cargar con créditos mensuales que rebasan un tercio de su salario. Conozco a una viejita, por ejemplo, que compró el batallado televisor sólo porque tenía la convicción de que iba a morir antes de terminar de pagarlo.
Entre los que creyeron haber recibido una prebenda, afloran hoy las preocupaciones por la enorme deuda monetaria contraída con el Estado. Fueron aquellos que se creyeron beneficiarios de un privilegio, sin percatarse que sólo eran tributarios de un error. El mecanismo que los favoreció entonces, es el mismo que nos impide hoy comprar un electrodoméstico sin mostrar la moneda convertible o sin contar con una determinada trayectoria política.
Yoani Sánchez
La Habana




Hay que reconocer que los cubanos hemos caido bajo , pero lo merecemos, todavia son muchos los que dicen que en cuba el problema no es politico sino economico , que en cuba con dinero se vive bien, ni ganando 5.000dolares se puede vivir en cuba si no le das valor a expresarte libremente o no tienes corazon sobre lo que le pasa a tu gente, aunque el cubano y su individualismo lo tiene jodido.
Que dios bendiga a los cubanos .
Viva Cuba Libre.
La secretaria del sindicato,donde trabaje, dijo:!!Companeros!!, a nuestro centro se le ha otorgado “una olla de pulsera y un reloj de presion> La reunion, se fue abajo de las risotadas. Despues…la fajazon por los dos articulos
En la decada de los 70′s donde yo laboraba, fui testigo en las reuniones donde se le otorgaba el “privilegio” de comprar depues de muchas horas de trabajo “VOLUNTARIO”, de los insultos, que intercambiaban el privilegiado de ese momento con el menos afortunado, como escalaba a un nivel general debido a la frustracion, el cansancio y la chusmeria reinante en esas reuniones. Lo mejor de todo es que todo esto sucedia bajo un gran cartel que decía: “PROLETARIOS DEL MUNDO UNIDOS”
[...] La extinción del Pandawww.penultimosdias.com/2009/06/27/la-extincion-del-panda/ por Torosentado hace pocos segundos [...]
A veces me pregunto si el resto del mundo podrá captar esas realidades tan bien señaladas por Yoani, pero que sólo un cubano entiende cabalmente. …Ver las mismas asambleas de electrodomésticos de hace 30 años sobrecoge y aterra. Parece confirmar que estamos en el mismo punto, aunque es mucho peor, desde luego. La tópica espiral dialéctica no funciona en Cuba, a no ser de manera descedente. Horror.
La crisis cubana no es coyuntural ni transitoria, como en el resto del mundo, sino crónica y estructural. Cabronamente estructural. Sé que no añado nada nuevo, pero quería decirlo. Es mi forma de agradecerle a YS y EDB su trabajo tan constante. Gracias.