Penúltimos Días

¿Por qué ha de interesar a los cubanos la Revolución Verde iraní? (Tercera parte)

June 22, 2009 · 14 Comentarios

El escenario anterior es falso, pero ha sido construido ha partir de posibilidades reales. A diferencia de la teocracia iraní, que admite el pluripartidismo dentro de su funcionamiento formalmente democrático como República confesional, en Cuba sólo se puede votar a un solo partido. Al tiempo que elogia esta “democracia de todo el pueblo”, el régimen castrista se ha ocupado de eliminar cualquier amenaza de reformismo con purgas periódicas de las figuras que podrían encabezar un cambio desde dentro y una represión sistemática de toda la oposición interna.
Sin embargo, hay un gran parecido en el desastroso resultado que ha dejado tras sí el fundamentalismo de las revoluciones islámica y cubana, y la manera en que la censura y la propaganda de ambos países se empeña en reestructurar y reorganizar una realidad cada vez menos “revolucionaria”. Aunque la represión iraní se extiende también al control de la moralidad pública según los estrictos parámetros de los ulemas, tanto en Irán como en Cuba todos los gestos, incluídos los más privados, se interpretan en sentido político. El control social está orientado a garantizar una especie de brave new world cortado a la medidad de esa propaganda omnipresente. El resultado ha sido otro paralelismo inobjetable: la manera en la que ambas sociedades funcionan a partir de una doble moral generalizada.
En Irán, como en Cuba, la gente trata con el régimen refugiados en la norma de la mentira. Todos mienten cuando deben enfrentar a los Guardianes de la Revolución: en Teherán esconden las parabólicas, niegan tener libros prohibidos y alcohol en sus casas; en La Habana fingen apoyar al gobierno, asisten a manifestaciones para no buscarse problemas mientras, a escondidas, roban, estafan, y hacen todo lo posible por “resolver” la supervivencia dentro de una moral cada vez más laxa. Afuera llevan el velo o se comportan como unos “comecandelas”; adentro sobreviven gracias al mercado negro y pagan con gusto al vecino la cuota de la parabólica ilegal para no tener que ver cada noche la aburrida TV oficial.
Ambos estados confesionales han generado una norma de fingimiento generalizada, al tiempo que relativizan su noción de los derechos humanos. Pero esta cultura del doblez implica también una especie de hedonismo a partir de cosas que en el resto del mundo nos parecen habituales o nimias.
El difícil entender el significado que tienen para los cubanos unos chocolates, un par de zapatos de moda o una cena en un restaurante. El placer que todo ello proporciona no sólo reafirma una individualidad sojuzgada por la cultura de lo unánime, sino que prepara el terreno de una autonomía con respecto al Estado censor. De la misma manera que esas jóvenes iraníes que describe Azar Nafisi, capaces de redescubrir su propia libertad mientras leen Lolita en Teherán, agradecían a la República islámica por haberles hecho descubrir y codiciar como objetos preciosos cosas “occidentales” tan sencillas como una fiesta, un helado, una risa en público o un lápiz labial.
¿Cuánto del idealismo contestatario que se respira en esas tertulias literarias descritas por Nafisi no está hoy presente en los itinerarios bloggers de Yoani Sánchez y sus amigos?
En Cuba, como en Irán, quienes se declaran abiertamente opositores no han conseguido movilizar a la mayoría de la sociedad. No sólo porque sufren una represión constante, sino porque no conectan con la incomodidad generalizada de los jóvenes, con ese reclamo de libertad individual sojuzgado por la doble moral del castrismo y sus ayatolas. Hastiada de política, la juventud cubana quiere escapar de ella por todos los medios posibles, incluido ese exilio apolítico que a las generaciones anteriores le resulta —con razón— un contrasentido.
En cambio, los bloggers cubanos han iniciado una contestación en la que reivindican, sobre todo, el derecho a la individualidad y a la diferencia. Y lo vienen haciendo —hace apenas un par de años— con la ayuda de las nuevas tecnologías. Dentro de diez años, cuando Cuba esté conectada a Internet y los teléfonos móviles se hayan triplicado, es posible que una nueva generación de cubanos descubra que los nuevos medios pueden ser también eficaces armas de movilización colectiva contra un sistema político cada vez más cerrado e irrespirable, que sólo piensa en perpetuarse y que está dispuesto a usar la fuerza para impedir cualquier amago de cambio real. Entonces bastará que se pregunten dónde está su voto para que toda la mentira empiece a resultar insoportable.

Ernesto Hernández Busto
Barcelona

¿Por qué ha de interesar a los cubanos la Revolución Verde iraní? (Primera parte)

¿Por qué ha de interesar a los cubanos la Revolución Verde iraní? (Segunda parte)

14 Comentarios ↓

  • Solabaya

    Esto es lo que llamo un verdadero pensamiento deseoso y deseante: “Dentro de diez años, cuando Cuba esté conectada a Internet y los teléfonos móviles se hayan triplicado”.

    La relacion no es causal y es poco probable. En China hay millones de chinos con acceso restringido a la internet y un telefono celular. Todavia estamos esperando otro Tianam Square.

  • pd

    Bueno, Solabaya, pero en China hubo un Tianamen, y te aseguro que dejó huella.
    De todas formas, creo que la realidad cubana se parece más a la iraní que a la china.

  • Lester Cano

    Ernesto,
    estoy de acuerdo en muchos de tus puntos de vista. Pero hay algo que no se puede olvidar y que no ha quedado claro en ninguno de tus post: en Irán las protestas van encaminadas en primer lugar al resultado de las eleciones y no del SISTEMA. La misma oposición, que hoy manda a las calles a sus seguidores, no se plantea un cambio de sistema de “República Islámica” a democracia liberal, como la turca, por ejemplo. Están en las calles por el robo de sus votos y no porque quieran cambiar el sistema con estas acciones.
    De todas formas es muy alarmanete para el clero y por eso tratan de aplacarlas como buenos “revolucionarios” aferrados al poder. Se puede y se tiene que aprender de ello, de eso no le queda duda a nadie y mucho menos en la Habana donde de las protestas no se ha dicho nada o casi nada.
    Saludos,
    Lester

  • pd

    Justamente ahí radica el quid del asunto: en Irán, como dices, las protestas van encaminadas a protestar el resultado de las eleciones y no del sistema; en Cuba, como no hay elecciones multipartidistas, la pregunta por el voto será, automáticamente, la pregunta por el sistema.
    En ambos casos, eso sí, mucha gente no ve más allá de lo que se entiende por “cambio desde dentro”.

  • Amadeus

    Lester, independientemente que Moussavi acaso lo que permitirá será un centímetro más de pelo al descubierto debajo del pañuelo, indirectamente es todo un pretexto con pretensiones mayores a largo plazo, algo que con la actual jerarquía es improbable.

    A diferencia de Cuba, allí los jóvenes no están domesticados y tiene más consciencia de su papel y de la sociedad donde viven porque tiene más avidez de libertad y de modernización. En privado y dentro de sus casas, los iraníes de la clase media viven una vida tan occidental como la nuestra; sin pañuelos, las chicas y los chicos tan chic como cualquiera de su edad en cualquier parte del mundo, al tanto de todo y mirando al Occidente como referencia.

    Como dice un actor iraní que conozco: Aquí en Europa estas mujeres están porque les dejen usar el velo, pero en Irán por que se los quiten de una vez.

  • pd

    Bienvenida la discrepancia.
    Pero lo que disminuye en Cuba es la población en general. La población total de Cuba es hoy de aprox. 11 millones, de los cuales hay 2 millones de mayores de 60 años.
    Se calcula que para 2025 los cubanos mayores de 60 años pasarán de 2,9 millones, un millón más que ahora.
    Según la Oficina Nacional de Estadísticas el grado de envejecimiento fluctúa entre el 15% (2005) y el 17% (2008).
    Es decir, en Cuba la población es mayoritariamente joven, aunque esos jóvenes no quieren tener hijos, y la tendencia del envejecimiento tiende a aumentar.
    Aún así, más de la mitad de la población sigue estando entre 15 y 49 años, como se puede ver aquí.

  • Lester Cano

    Parece que mi respuesta anterior nunca llegó.
    El quid de la cuestión, tanto en Cuba como en Irán, tiene que ser: cambio del sistema. Todo lo demás es pura simulación. Recuerdo con el actual Admadinedschad, se volcaron miles de esperanza de cambios y miren hoy donde está. El cambio en Irán -como el de Cuba- tiene que ser de fondo. El modelo es el problema y no quien lo represente. En caso de que Mussawi fuera el “liberal, reformista y demócrata” que muchos ven en él, estaría de manos atadas al ser presidente con un estado donde quienes mandan son los ayatolas. Recuerden que estos ayatolas lo dejaron presentarse a elecciones porque no representa peligro para la “república islámica”. Los candidatos que í querían reformas, fueron elimanos de las listas mucho antes de esta marea verde.
    Entonces pudieramos decir que ya han movido ficha en Cuba; que vamos, incluso sin protestas, a eso que muchos llaman cambios? Es verdad eso?
    Contestense esa pregunta, pero sin simulacro.
    Lester

  • Sin Ganas

    El componente religioso musulman chiita, es muy duro.

    Quiero decir que no discrepo de lo que has escrito en las tres piezas, sólo que 50 años de socialismo “sui generis” no son comparables a unos cuantos siglos de Mahoma, los mulás y los ulemas soplándote en la nuca.

    Las revueltas en los países musulmanes suelen ser muy violentas, recuerdo las que hubo en Tunez en los 90 y que se llamaron “revueltas del pan”, con 400 muertos “oficiales”. O la Guerra civil encubierta de Argelia, donde nada ha cambiado después de enterrar a medio millón, o un millón, ni lo saben.

    En cualquir caso, si “la metodología iraní” sirve para algo en Cuba, bienvenida y bendita sea.

  • Alejandro

    Lester, la esperanza anterior no fue con Ahmadinejad sino con Khatami, el presidente que le precedió. Y sí hubieron cambios, mayormente económicos. Si hoy es posible para la juventud iraní tener acceso a la internet, por ejemplo, es por las reformas bajo Khatami. Propuso otras reformas sociales, pero fue negado por el consejo islámico que es quien realmente gobierna el país. Ahmadinejad fue el candidato de la línea dura.

    Las elecciones en Iraq parecerán multipartidistas, pero en la realidad solamente candidatos aprobados por los clérigos en Quom pueden aspirar. De ahí que un Mousavi (amigo y confidente de Kathami) no fuera en sí tan reformista, pre-confrontación. Pero sí tenía puntos de reforma sistémica en su plataforma, el más claro era pedir mayor separación entre los medios de comunicación y el clero.

  • Güicho

    Inteligente texto, PD.

    La doble moral es realmente común en Cuba e Irán. Y sólo se da en las naciones de cultura testamentaria. En China no, los amarillos no tienen sentido de culpa -imprescindible para esto-, lo más parecido que sienten es vergüenza.

    En cuanto al objetivo oficial de las protestas, lo formal no importa en las naciones con doble moral, la protesta es contra el sistema para buena parte de sus participantes, sobre todo los jóvenes. Tirarlo a mierda porque no va formalmente contra la teocracia es gilbertino.

  • Lester Cano

    Gracias a PD por la posibilidad de dialogar y por los textos que nos ayudan e incentivan a ello.
    Alejandro, al menos en Alemania donde vivo, se le dió algo de esperanza al después conformista de Ahmadinejad, por eso lo decía. Incluso la comunidad iraní acá le presto atención y es la mayor de Europa, quizás la mayor en el mundo civilizado. Hoy se sienten traicionado por él y por los ayatolas.
    Me alegra mucho, de todas formas, que también aclares los demás puntos.
    Sin embargo, sigo confundido con esa juventud iraní y no estoy seguro que quieran o sean partícipe de tanta libertad. Quizás algún ala de esta, la de la capital por ejemplo, pero y es esa la juventud iraní? Toda? Se le puede tomar de ejemplo? Creo que no. Sigo creendo que al menos hoy protestan porque se sienten engañados y no porque estén en desacuerdo con el sistema iraní.
    Dónde han estado a lo largo de tantos años de violación de los derechos humanos? De atropello de los derechos de las mujeres? etc.
    Dónde?

  • Ernesto G.

    Lester Cano, hoy Isis (www.lareinadelanoche.blogspot.com) colgo un video de un escritor irani en la que expresa que los estudiantes iranies estan convencidos que Moussavi es tan malo como Ahmadinejad. Sus protestas tienen como objetivo un cambio en el sistema. Son un primer paso en esa direccion.

  • Amadeus

    Lester ayer curisosamente vi unos vídeos envíados desde Irán (ahora no estoy bien seguro si era en CNN on BBC) donde se hacía una entrevista a una jóven en algún lugar de Teheran. La chica seria y preocupada, informaba frente a la cámara clandestina sobre lo ocurrido pero no llevaba pañuelo en la cabeza, luciéndo una melena con mechas rubias y vestía como una chica en cualquier lugar del mundo occidental.

    Luego se ve en otro reel a manera de desafío, otra muchacha que es filmada caminando por una calle de barrio sin pañuelo, con una falda negra ceñida y en la muñeca el símbolo verde.

    Como ves “el asunto” va más allá de defender al sistema, sino de aprovechar cualquier rendija para “colarse”. Claro que lo habrá que se sienten timados, pero la inmensa mayoría quieren algo más que un centímetro de pelo visible debajo del pañuelo. ¿Por qué que los vejetes con turbantes están tan preocupados?

  • Un cubano

    Si que se atracan, haber porque no comparan a Israel y a Estados Unidos, fascista modernos que reproducen el holocausto con los pueblos e Irak, Afganistan y Palestina.
    Los liberales y reformistas, a los que tanto defienden, son vendepatrias que tracionan en lo mas profundo el sentimiento nacionalista de los pueblos a los que se deben. Lo que pasa con Cuba y con Iran es que a los amarillos les expanta ver el verde y el rojo con las manos dadas en señal de respeto y amistad.
    Es muy bonito pedir un cambio de sistema desde un monitor, me gustaria saber cuantos de los heroes que aquí escriben estarian dispuestos a morir en el camino de Allah o en el de la Revolución sin pedir nada a cambio.

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