El abuelo no sólo no tenía escrúpulos a la hora de matar a sus congéneres, sino que su falta de respeto por la vida se extendía a otras especies.
A propósito, me he tomado la libertad de transcribir en mi blog un fragmento de sus Pasajes de la guerra revolucionaria, que lleva por título, precisamente, “El cachorro asesinado”.
A reisgo de parecer grosero dire que este tipo de defensas del vegetarianismo induce curiosamente al consumo de carne…
Y ¿de dónde salió esta nieta? ¿Quién es el varón Guevara que la engendró? ¿Y dónde vive ella?
cogela cacique !!!!!
El abuelo no sólo no tenía escrúpulos a la hora de matar a sus congéneres, sino que su falta de respeto por la vida se extendía a otras especies.
A propósito, me he tomado la libertad de transcribir en mi blog un fragmento de sus Pasajes de la guerra revolucionaria, que lleva por título, precisamente, “El cachorro asesinado”.
No creo que el abuelo lo aprobase.
payasa