En horas de la mañana del martes 2 de junio de 2009, representantes de la Asamblea de la Resistencia, unidad de las fuerzas democráticas cubanas, se reunieron personalmente con el Secretario General de la OEA José Miguel Insulza para abogar a favor de las aspiraciones democráticas del pueblo cubano.
Consecuentes con su objetivo de lograr el reconocimiento de la OEA para la Resistencia cubana, dos de los tres miembros del Secretariado de la Asamblea de la Resistencia han sido acreditados y se harán presentes en la inauguración de la Asamblea General de la OEA.
“Hemos venido aquí a presentar el anhelo democrático del pueblo cubano en todos los frentes y por todos los medios y no cejaremos en ese desempeño,” declaró Sylvia Iriondo, presidente de Madres y Mujeres Anti Represión por Cuba (MAR por Cuba).
Iriondo, junto con el Dr. Orlando Gutiérrez Boronat, secretario Nacional del Directorio Democrático Cubano, le manifestaron a Insulza la necesidad de reconocer a la Resistencia cubana como la verdadera voz del pueblo cubano durante la reunión. Asimismo le entregaron una carta suscrita por 694 cubanos activistas y ciudadanos dentro de Cuba rechazando la posible readmisión del régimen totalitario cubano a la OEA.
“Traemos la encomienda de la Resistencia en Cuba de presentar su firme oposición a la reinserción de la dictadura castrista en la OEA,” señaló Gutiérrez Boronat.
La reunión se realizó en un tenso clima de opinión después que el lunes 1º de junio, una turba pro castrista interrumpió la conferencia de prensa donde las víctimas de la represión castrista brindaron testimonio ante la prensa internacional y parlamentarios latinoamericanos.
Asamblea de la Resistencia





Cada cual está en su derecho a darse a sí mismo el nombre que desee. Puesto el parche, permíaseme recordar aquí (1) que la Résistance fue un movimiento extremadamente violento; (2) que en la práctica hasta mediados del 44 fue heroica pero notoriamente minoritaria e ineficaz en Europa Occidental hasta el desembarco aliado por Normandía; (3) que a partir de esa fecha, y particularmente después de la derrota nazi, ejerció una revancha sumaria tan arbitraria y atroz como indiscrimanada y oportunista, de la que fueron víctimas millones de inocentes; (4) que aún forma parte del mito del antifascista de posguerra, acaparado en su momento y hasta la fecha por los partidos estalinistas y sus adláteres de la izquierda cavernícola; y (5) que, por tanto, en puridad ningún movimiento de carácter pacífico y moderado puede surcribirse legítimamente a esa doctrina de la violencia vindicativa sin infringir sus propios principios.
El Abicú
Y por supuesto los estaban esperando una turba de infelices gritándole barbaridades y obscenidades. Para esto la dictadura si tiene medios, personal y recursos financieros, para darle de comer al pueblo no.
Que mierda de gobierno!!
vi por la tele el famoso encuentro entre los miembros de la resistencia y el grupo de procastristas,( estuvo un poco caliente el dime que te dire) y quedo claro que estos eran un grupo de nicaraguenses enviados a honduras y pagados por Ortega.
De acuerdo con la opinion de nuestro Abicu, Jorge A. Pomar.
Haciendo despliegue de falta de conocimiento de la historia, algunos de quienes se adjudican el papel de hablar en nombre de “la resistencia” en la isla, y que se sienten duenos de la oposicion y de opositores en Cuba, porque viven de eso y reciben dineros por ello, tienen un nivel bastante escaso de neuronas y si mucho de ambicion por controlarlo todo, porque en la “causa” de Cuba hay mucho dinero
todavia. Parafraseando lo dicho por un conocido luchador por los derechos humanos en Cuba, algunos de estos representantes en el “exterior” de la “sociedad civil cubana” tienen “organizaciones” que solo existen en sus cabezas.
Con el respeto que siento por todo aquel que pone su dinero personal donde su boca para batallar sobre el tema cubano, ya sea en la OEA o en Ginebra, sinceramente creo que en el tema de la isla hacen falta nuevos jugadores, gente creativa, menos autobombo, nuevos discursos y menos retorica.
Aunque es importante la presencia de la sociedad civil cubana en un foro como el de la OEA y muchos cubanos agradecemos la presencia incansable de personas que pudiesen estar haciendo otras actividades menos estresantes que intercambiar ofensas con voceros de la dictadura de los Castro,
mas que nada esta presencia es un acto simbolico. Quienes tienen verdaderamente poder para mover las opiniones son los gobiernos, esta visto y comprobado que en Latinoamerica, el unico pais, que ha demostrado, por las razones que sean, vale aclarar, solidaridad con el pueblo de Cuba, es Estados Unidos, una vez mas dependemos de ellos, el unico aliado real que tenemos los cubanos de a pie.
Verguenza deberia darle a todos esos gobiernos y politicos, prestandose todavia para la componenda con los hermanos Castro, politicos hablando de inclusion, de entendimientos, en contraste con las golpizas, encarcelamientos y exilios que padecemos los cubanos,un pais que tiene 2 millones de refugiados dando vueltas por el mundo desde hace medio siglo y un regimen con necesidad imperiosa de salirse de otros millones mas.
Cuba va a cambiar y entonces las cosas van a ser diferentes. Tiempo al tiempo.
Alina Brouwer.
Gracias, Alina. Voy más allá a riesgo de coincidir con el Magno Paciente y hasta dejarlo detrás: la Cuba poscastrista –cualquiera que sea si se respeta, lo cual nadie puede garantizar– debería mantenerse al margen de la OEA.
O bien, en su defecto, al menos ingresar estrictamente pro forma, mirando a esa sentina de la hipocresía ladinoamericana con prudencial desconfianza.
Otro tanto sería deseable con respecto a las Naciones Unidas. En ambos casos, por motivos diametralmente opuestos a los de la diplomacia del régimen, desde luego.
En fin, pura desiderata. Por lo visto, ya van sobrando personajes y entidades espectrales o populistas consagrados a tiempo completo a la tarea de socavar el porvenir poscastrista. Por cierto, hacen gala de una ignorancia culterana similar a la de la nefasta intelectualidad republicana, notoria por su sesgo izquierdizante y su esnobismo eurocentrista…
Saludos,
El Abicú