- may 27, 2009 • 19:21h
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Los correos .cu supuran pura pornocracia atachada.
Circulan, no sin descaro, desde las pedanterías pacatas de Ernesto Pérez Chang (simulando una oposición post-stanilista al blog de Ángel Santiesteban en el portal Cubaencuentro), hasta las fotos de una cubana desnuda que ríe y baila en el centro de Centro Habana.
Todo rebota locamente de buzón en buzón. Todo se recicla y se comenta en silencio. Lenguaje de mudos, sabiduría de la seña.
La censura digital acaso toma nota de todo este nuevo “fenomenito”, pero igual dejan correr la pita.
Así mismo hemos visto fotos de asesinatos terribles, imágenes de pesadilla escapadas sabe Dios cómo de los discos duros de la policía.
Así mismo circulan videos bajados de los “canales de afuera”, donde una avalancha de ex-altos cargos dicen revelar los secretos mejor guardados de nuestra historia reciente: las joyas podridas de la Revolución (al final, después de demasiadas horas de audición, el desgano o el sueño siempre le ganan a mi curiosidad).
Así mismo unos españoles de cámara oculta, entre perversos y puritanos, juegan a escandalizar con sus moralejas políticas lo que no es más que libertinaje amoral de adolescentes que no tuvieron tiempo de ser amateurs.
Así mismo un pobre borrachín interrumpe y deja pánfilamente en ridículo a un músico suburbano supuestamente underground.
En la calle, los conocidos me preguntan qué se dice de esto o de aquello en la www (me confunden con un informático informado, supongo).
Un casi-desconocido me señala hacia la esquina de Escobar y San Rafael y me dice: “Mírala, esa es la jeba que se encueró en internet”.
Y, en efecto, es ella. La reconozco de Penúltimos Días. Tengo una cámara encima, pero no me le acerco. Me sobrecoge su hálito de noticia. Ella lo sabe o lo ignora, pero igual baila con una fuerza demoledora, protegida por su cándida obscenidad (el reguetón brota espontáneamente desde los balcones, repique sin dueño: es un CD salvaje o tal vez un piquete en vivo).
Mi casi-desconocido casi la conoce a ella. Él ha sido su testigo en más de un performance: en Belascoaín, en Neptuno, en los bares baratos de Monte, frente a la estación policial de Zanja, ahora aquí…
No sabe su nombre (o se lo calla por intuición), pero me cuenta detalles a los que yo nunca en ninguna entrevista podría llegar. Entiendo entonces por qué mi escritura es tan pendeja temáticamente como la de Pérez Chang y tan ponderada formalmente como la de Ángel Santiesteban. Reconozco que en aquel dialoguito de acera sólo él (mi fuente frustrada) por más que desde la escuela primaria apenas escribe, es el verdadero escritor de mi generación.
La mujer anónima del strip-tease se regocija con fruición en cada función. Una vez gritó o cantó o silabeó con la salsa del Aullido que Allen se tragó en la Isla de los años 60: “Qué rico es estar en Cuba y hacer lo que me salga del culo”.
Otra vez él mismo (el interlocutor que me interceptó) tuvo un “alt-tab” con ella, un roce somático de entrepiernas en una empresita estatal de los alrededores: la posibilidad abortada de cerrar en negocio un sexo súbito que al final abortó. No me dio demasiados detalles, por supuesto, pero sí insinuó que con dinero me sería posible llegar a más. “Los pobres no somos careros”, recuerdo su colofón y también que me brillaron los ojos (lo sentí en el vidrio Vogue o Vanity de mis espejuelos).
Me recorrió un escalotibio de codicia y terror. Pero estaba fuera de mi territorio. La escritura se corporizaba si me atrevía a cruzar ese umbral. Ni pinga, no way. La policía política recién me ha impuesto un Acta de Advertencia sin siquiera haberme quitado la camisa en la vía pública. Así que le dije “gracias” al casi-desconocido y me largué a paso doble de aquel municipio no tan céntrico como tétrico (puede ser un síntoma precoz de la depresión, pero lo cierto es que la calle Reina de noche siempre consigue ponerme a llorar).
Sin entrar en desideratas de criterios teóricos: ¿qué será más obsceno, el acto o su representación o acaso su represión? ¿Mostrar un jpg documental es peor que amenazarte en una estación policíaca con la pregunta de si llevas encima algún condón (en el calabozo se supone que sea un objeto literalmente vital)? ¿Catalogar en un coloquio de jóvenes escritores a Zoé Valdés de “pornopolítica” es preferible a anunciar la muerte de un “marrano” antes de partirle el brazo a un bloguero que apenas está dando sus primeros posts? ¿Llamar a un escritor nacional el “Mas Canosa de la Literatura” será un buen o un mal ejemplo a imitar para nuestros funcionarios de alto nivel? ¿Es amarillista la prensa o la rala realidad? ¿La verdad también ha “de andar oculta”, como en el testamento interminado (e interminable) del Martí mártir de ayer? ¿Son estos ficheros digitales el germen democragenésico de nuestros demonios de mañana por la mañana? ¿La piedad cubana de hoy incluye también el acto impío de mirar hacia cualquier otra esquina que no sea la de San Rafael y Escobar (y después pirarse y no decir ni pío, como yo)?
La “jeba que se encueró en internet” se subió el pulóver. Vi sus tetas en vísperas del Día de las Madres. Carcajeó y carajeó sin agresividad ninguna y se fue Escobar arriba con rumbo a Zanja. Iba descalza, con sus plataformas gigantes en una mano, como en las fotos de estos últimos días. Una tipa libre, inmarcesible de mente y cuerpo, huérfana hasta de sus propios padres (oí decir que se preocupan lo suficiente, pero que “ya no pueden hacer nada por ella”). Una mujer muda del mundo, que tal vez sea asesinada en uno de sus arrebatos o albergues, pero que probablemente desconozca la noción de suicidio en la nación del suicidio. Se me ocurre entonces que el epitafio de Reinaldo Arenas podría reescribirse ahora así: Cuba será libre, yo ya nunca lo volveré a ser.
Orlando Luis Pardo
La Habana





No sé si quedarme con el artículo o con los comentarios. Me parece estar asistiendo a una experiencia extra corporal. Realidad paralela o algo.
La cosa con el tal Pardo está en que como durante los últimos meses se ha buscado alguna publicidad –todavía no sé bien a son de qué pues no creo que tenga que ver con su talento– parece ahora venir desarrollando un síndrome de prima dona de aúpa con todos los añadidos de costumbre: inmodestia, ataques a competidores potenciales, más paluchería pseudo literaria que de costumbre, alcanzando niveles de pomposidad y guanajería hasta ahora sólo vistos en ese Mesié Julián de la exegética llamado Rufo Caballero. Madame Pompadour con bufanda y doble mentón.
Algunos llamarán a lo perpetrado por Pardo un “artículo” pero nadie con algún respeto por la literatura se atreverá a calificar a lo que Pardo hace como “escritura”. Comprendo que Pardo esté tratando de convertirse en escritor “maudit” y salir al fin de su donnadismo. Lo malo es que para ser maldito primero hay que empezar por ser escritor, de otra forma se pasa de lo nulo a lo célebre pero ganando la plaza a costa de méritos que nada tienen que ver con el arte. No digo que gentes así no sean necesarias si sirven a la causa de hacer ver al mundo como reprimen en la ínsula terribilis a los intelectuales –sean aspirantes a pendularios o bandas de punk rock. Esa parte está OK, pero quien quiera comerse el gato pensando que es liebre allá él. La manipulación, venga de donde venga y por la causa que sea al menos a mí me da siempre urticaria. Y que carajo es eso de que “Reina de noche me pone a llorar”. C’mon, man, tan creciditos que estamos pa tanta bobera.
Que no le haga caso a ninguno de estos redactores de cuarta categoría, él es escritor, y el escritor tiene derecho a cambiar el lenguaje, según la Real Academia.
“del Aullido que Allen…”
yo sabia que veniamos por ahi. Lo dije en dias de postrevolucion una vez. Me cuadraba tu blog.
Me estoy dando cuenta que una medida de la efectividad (léase “lo que les pica”) de un post es la cantidad de comentarios que cambian el tema y la distancia que estos tienen del tema original.
Querido RC,
Yoani escribe muy bien, y, por cierto, no usa paréntesis.
Impresionante.
¡Qué blog más didáctico!
Toda una escuela de filología. Siempre tan preocupados sus comentaristas por la escritura impecable, por la forma más que por el contenido. Volveré con más frecuencia para aprender.
¡Qué alegría, encontrar un blog así !
Gabriel, hagale el mismo senhalamiento a su querida Yoani, que parece desconocer las comas y hace un uso abusivo de las frases entre guiones largos.
Querido Orlando,
Por favor, evita los paréntesis. Son feos. Interrumpen la lectura como quien tiene que parar una micción para atender algo más importante. Después, para volver a liberar la vejiga, hay que concentrarse de nuevo. El efecto es más frustrante que el de un polvo inacabado.
Si quieres poner uno —un paréntesis quiero decir— prueba a encerrar las palabras entre un par de comas. Si así quedan mal, dentro de un paréntesis quedarán peor.
Alternativamente puedes probar a encerrar las palabras entre un par de guiones largos.
Cervantes no usaba paréntesis.
Qué fuerte la crónica, muy buena. Qué desastre y qué paisanaje ! Suerte Orlando, gracias y sigue haciendo tus fotos, escribiendo que aquello tiene que tocar fondo en algún momento. Tiene que suceder algo, no es posible que tanta miseria material y humana pueda imponerse injustamente por mucho màs tiempo .
De acuerdo.
Yo pense que lo del “si” era otro pujito de OLPL jajajajajajajajaja
No, no es el asimismo que es sinónimo de también, sino el así mismo sinónimo de “de esa misma manera”. No es “also” sino “in that way”, es decir por la cadena de emails.
Lo del si condicional sí que es errata, gracias…
“La escritura se corporizaba sí me atrevía a cruzar ese umbral”
?Que tipo de “si” es ese? condicional o afirmativo. Si es lo segundo, no tiene sentido…
Mis problemas, bah.
Pd, explicame eso, porque en el diccionario dice que “asimismo” es la palabra para senialar”
1. adv. m. también (? como afirmación de igualdad, semejanza, conformidad o relación). Asi es como la usa Orlando, no?
si sin acento
Solavaya, es “así mismo”, no “asimismo”. Cualquier otra pifia, por favor, déjela por acá que se corregirá.
Intrepito, por favor, reléase. Reléase de nuevo. ¿No le parece obvio que tiene usted un problema? Hágaselo mirar, antes de que sea demasiado tarde.
jeje, jejejeje.
Ya empezó el pugilateo entre OLPL y AS, ¿quién da más?
Bicho que es OLPL… saca por izquierda el tema de AS y Pérez Chang, para ningunearlos, para tirarlos a mirto, aquí todos somos nada, pero como yo fui el primero en cantarlo, soy menos nada, soy más. Ahora, hablar de Pánfila, porque todos hablan de AS, el héroe del momento, con un brazo partío en vez de la citación de la policía política que OLPL se place en recordar. Te la dieron, OLPL, un brazo partío le gana a una citación en el cubilete de la disdisensia, aunque AS haya dado solo sus primeros posts. Lo hodido de todo esto es que AS, formalmente poderado él, es legible, no basa su fama en los pujos fonéticos, y así no se puede, contra, qué ijutisia. Además, tenía su fama previa de conflictero con aquellos libritos suyos, en tanto OLPL era un extravagantico más de la Generación Nula -los postmonenes de Garrandés-, un aceptao sin lío alguno hasta que decidió cruzar la calle a ver si el helado era de fresa en la esquina.
Te la dieron linda, OLPL.
Pd, apostaste por el caballo equivocao, hubieras tenido paciencia y en vez de un pajuzo como el OLPL hubieras tenido de ejcritor mascota del bloj a un tipo serio como AS.
Orlando, todo esta bien, pero cuida tu ortografia. “Así mismo” va junto y sin acento, ademas de otras pifias…