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Otro Lezama, otro Martí: hijos, padres, archivos

  • pd
    Editor Jefe
  • may 26, 200901:29h
  • 29 comentarios

Mientras más rastreo la vida del Teniente Coronel José Lezama Rodda, padre de José Lezama Lima, más evidencias vienen a confirmarme que el hijo manipuló a mansalva los hechos biográficos del padre para ofrecernos en Paradiso la imagen de un José Eugenio Cemí a la medida del mito familiar que pretendía construir.
Habla mucho de la estirpe vasca del coronel, pero en el Ejército cubano de la época debió haber muy pocos oficiales tan poco españoles y tan pro-norteamericanos como Lezama Rodda. Es un caso curioso, en el que un hijo reconstruye la imagen del padre ausente y borra las simpatías por Estados Unidos como dato mal visto. Interesante compararlo con el caso del hijo “americanizado” de José Martí, José Martí Zayas-Bazán, del que en Cuba casi no hablan desde que varios historiadores norteamericanos empezaron a destapar su participación activa en la masacre racial de 1912.
Martí Zayas-Bazán, capitán del ejército mambí, fue asistente y edecán de William H. Taft, Secretario de Guerra norteamericano y enviado especial de Teddy Roosevelt para poner orden en el revuelto avispero cubano. (Los interventores norteamericanos, sobre todo Magoon, son los que aceleraron el culto de la figura martiana, pero esa es una historia que habría que hacer con más calma…)
A lo que iba: las versiones cubanas de la biografía del hijo de Martí no van mucho más allá del 98 para evitar —igual que hace Lezama Lima con su padre— las evidencias de lo políticamente incorrecto. Se habla del adolescente de 16 años que se entera en EE UU de la muerte de su padre, y escapa del custodio al que su madre lo había confiado, para enrolarse en una expedición hacia Cuba. Allí se incorporó como soldado del Ejército Libertador, a las órdenes de Calixto García, que lo ascendió a capitán por su valiente actuación en la batalla de la toma de Las Tunas.
Pero luego, los historiadores cubanos suelen hacer mutis. Detalles, vaguedades. Cuando en realidad, la rutilante carrera política de Martí Zayas-Bazán es republicana hasta el tuétano. Fue durante la República que llegó al grado de general, y cuando ocupó la Secretaría de Guerra y Marina —hasta 1921.
Fue también en esa época que el hijo de Martí conoció al padre de Lezama. Ahí les regalo una foto —inédita hasta hoy en todos los anales de lezamología— en la que ambos aparecen en Washington, junto a oficiales norteamericanos. Pinchen para ampliarla.

Lezama Rodda es el primero, por la izquierda; Martí Zayas-Bazán, en el centro, con mostachos. No les doy más detalles porque luego nadie va a comprar el libro que estoy escribiendo. Pero les aseguro que hay cosas que a Cintio Vitier y a su Comisión del Centenario no les van a gustar mucho.

29 respuestas
Comentarios

  • Roger dice:

    Ernesto, muy interesante el articulo sobre el hijo de Jose Marti. Como mi abuela era de apellido Zayas Bazan, Celiana (Camagueyana)
    me gustaria saber mas sobre esta historia.
    Cuando sale el libro?

    R. Armada

  • Roger dice:

    Ernesto, muy interesante el articulo sobre el hijo de Jose Marti. Como mi abuela era de apellido Zayas Bazan, Celiana (Camagueyana)
    me gustaria saber mas sobre esta historia.
    Cuando sale el libro?

    Roger

  • pd dice:

    Eso creía yo también, pero me explicaron que no, que los negativos de esa época eran en cristal y se rallaban por el lado inverso.

  • Solabaya dice:

    Otra cosa Ernestico, y aqui termino de joder. La foto esta al reves. Si te fijas en las anotaciones arriba, veras que las letras estan inclinadas a la izquierda y ademas las mayusculas estan al final…

  • Y tú, mi buen Ernesto, sigue desapolillando, aunque es verdad lo que dice Solabaya, los que escribimos la historia de Cuba tenemos que bebernos nuestras propias venas. Por ejemplo, la colección de escritos inéditos martianos que Carlos Ripoll y yo editamos hace diez años, vendió menos de 100 ejemplares. Seguramente regalamos más.

  • Y, por cierto, Gómez hizo lo que también hizo Batista y jamás ha hecho Castro: firmó una Ley de Amnistía para los sobrevivientes.

  • Solabaya:

    Tiene Vd. mucha razón que eso de los 3-5 mil muertos es una exageración jamás documentada, algo parecido a los “20,000″ muertos de Batista.

  • pd dice:

    Solavaya, tiene usted razón. Pero ya sabe, la ilusión es lo último que se pierde…
    En estos días postearé aquí todo el texto (un capítulo) que gira sobre el padre de Lezama. Es un poco largo, pero siempre hay alguien que se anima. Aunque hay gente que se me queja de que últimamente sólo ando desapolillando….

  • pd dice:

    Gracias, Antonio. Veo también en la lista de pasajeros a Alberto Carricarte, que es el otro cubano de la foto.

  • Antonio de la Cova dice:

    Aquí tienen el manifiesto del S.S. Olivette del 28 de abril de 1917, cuando José Martí Zayas Bazán y su esposa María Teresa viajaron primera clase con José Lezama Rodda y otros pasajeros a Cayo Hueso.
    http://www.latinamericanstudies.org/marti/jose-marti-zayas-bazan-4-28-1917.jpg
    Martí señala como pariente mas cercano a su madre con residencia en Calzada 1032, Vedado.
    Lezama señala a su esposa Rosa Lima, No. 9 calle Habana.
    Los archivos y biblitecas estadounidenses contienen un tesoro de información sobre Cuba que nuestros historiadores criollos no han investigado.

  • Solabaya dice:

    Manuel, siempre hay tiempo para negociar. Hubieran podido hacer muchas cosas, aun si ya estaban alzados. El recurso de las armas siempre debe ser el utlimo, y como la pena capital, abolido si es posible. Coincido con Ernesto en que se dice mucho pero muy pocos dedican tiempo a investigar en los archivos. Mucha critica subjetiva, panfletaria, superficial y pasajera.

    Pero todo tiene su swing de pendulo faucoultinano. En relacion con la masacre lo proximo sera ver si realmente hubo una masacre, esto es, de miles de negros. Donde estan las tumbas, los cadaveres, quien tiene la lista de los muertos, uno por uno, y tantos que lleguen a 4 o 5 mil como se han dicho que fue. ?Califica como “masacre” la guerrita del 12? Eso se lo dejo a los investigadores (de archivo), pero por supuesto cualquiera puede decir lo que le venga en gana.

    Por ultimo: Ernesto, hoy dia ningun libro se vende. Asi que no te hagas muchas ilusiones. Si me dijeras: “no cuento la pelicula porque no la van a ver”, entonces, te lo agradeceria. Aun asi, hay tantas copias piratas…

  • Estimado Ernesto:

    No creo que el gobierno de Gómez tenía otra alternativa que suprimir la insurrección racista cuando ya había brotado. O, mejor dicho, la otra alternativa hubiera sido mucho más desastrosa para el futuro de Cuba como nación independiente y soberana.

    He aquí la nota escrita por Sanguily, y firmada por el Presidente José Miguel Gómez, que fue dirigida al Presidente Taft en vísperas de la que hubiera sido la tercera intervención estadounidense en 14 años que con mucha dignidad e intrepidez fue rechazada por el gobierno de Gómez:

    La Habana, Mayo 25 de 1912. — Al Honorable William H. Taft, Presidente de los Estados Unidos. — Me comunica el Secretario de Estado de este Gobierno que ha recibido una nota del Sr. Ministro de Estado de los Estados Unidos en esta ciudad, participándole que el gobierno que usted preside ha ordenado el envío de un cañonero a la bahía de Nipe y la concentración de una fuerza naval en Cayo Hueso, en anticipación de posibles eventualidades; así como en el evento de inhabilidad o fracaso de este Gobierno para proteger la vida o la propriedad de ciudadanos americanos, desembarcarán en el territorio cubano fuerzas de los Estados Unidos para la necesaria protección de aquellos, añadiendo que estas medidas no deben ser consideradas específicamente como una intervención; pero como en realidad no parece otra cosa y el desenvolvimiento natural de los sucesos una vez desembarcadas esas tropas extranjeras acentuaría aquel carácter, es mi deber advertir a usted que una resolución de esa especie tan grave, alarma y lastima el sentimiento de un pueblo amante y celoso de su independencia, sobre todo cuando tales medidas se deciden sin previo acuerdo entre ambos Gobiernos, lo que coloca al de Cuba en humillante inferioridad por el olvido de sus derechos nacionales, acarreándole el consiguiente descrédito dentro y fuera del país, ni tampoco se justifica la acción del Gobierno americano [...] Si usted aprecia debidamente estos hechos, se apresurará, sin duda, a reconocer que no es un Gobierno amigo quien, acaso por prevención injustificada, debe precipitarse en contribuir al desprestigio de un Gobierno y un pueblo como los de Cuba colocados, es cierto, en condiciones difíciles, aunque no superiores a sus medios, su patriotismo y su corazón.” — Firmado, José Miguel Gómez, Presidente de la República de Cuba

  • RC dice:

    esta bueno eso del ‘nihilismo de salon’, me cuadra. Es un sintoma tercermundista, yo creo. En Francia, por ejemplo, la cultura de la desmitificación coexiste perfectamente con el respeto a dos grandes instituciones paralelas, la Revolucion y la Republica.

  • Ethnic Bleaching dice:

    El sordo dio de baja a dos mil pintos solamente en Alto Songo. Luego se fueron a celebrar con un pomo de rioja por cabeza a los pies del Marti del Parque Central. Esa isla siempre ha sido satanica. Ver la cara de JMZB ante el cadaver de Estenoz en la morgue despues que le nulificaron medio moropo.

  • pd dice:

    Se desmitifica lo que ha contribuido a la edificación del mito. O más bien, se trata de ver todos los hechos en dimensión amplia. Pero hay cierto nihilismo de salón que ve en cualquier referencia a la fundación republicana o al 20 de mayo un intento de mitificación. “Yo no creo en esto”, “yo no creo en lo otro”, van repitiendo por ahí. Mucha paja y poco grano. Cacareo fácil, creo yo. Necesitamos más archivo y menos bobería. Y el 20 de mayo, con todo lo que tuvo, es algo para celebrar, en la acepción más amplia de la palabra. La prueba es que sigue generando polémicas.

  • Solabaya dice:

    El Partido Independiente de Color no tenia muchos seguidores. Era mas el miedo, que otra cosa lo que guiaba al Estado.

    Buen bocado este Ernesto. Hay algunas cosas sobre el hijo de Marti. Manach habla de el, en los anios 40, y le dedica una ponencia, “Ismaelillo, bautizo de fuego’.

    Creo que es Manach quien dice que tenia fama de tonto porque cuando le preguntaban algo, el respondia otra cosa. El problema era, segun dice, que tenia problemas en un oido. Y no le gustaba decir que no escuchaba bien la pregunta.

    Cuando joven, sirviendo a las tropas independentistas, manejaba un canion, y el ruido del canion lo dejo medio sordo.

    Hay una excelente caricatura de Masasguer de Marti Zayas Bazan.

    Por ultimo, bienvenido al bando de los desmitificadores. Pensaba que estabas del contrario.

    Hay que entender a Tellechea. Es un martiano de la vieja guardia.

  • Volverino dice:

    Me parece que no hay por que estar en desacuerdo, señores… la masacre de los Independientes tanto evito la intervencion como reprimio a los negros y mulatos.
    Y lo peor en este mundo seria una constitucion que le diga a la gente que no puede hacer el partido que le venga en gana. Una constitucion lo que debe decir es lo que el gobierno no le puede hacer a la gente… si, soy jefersoniano jjejejje

  • pd dice:

    Estimado Manuel,
    Se trata de un debate interesante, pero yo creo que usted lo ve por un solo lado. Poner cortapisas a la libertad de asociación política es siempre peligroso. Mire usted, el gobierno interventor ya había autorizado al Partido de los Independientes de Color, y fue por eso que pudieron participar en las elecciones de noviembre de 1908. La Enmienda Morúa fue un intento por sacarlos de en medio, ya que si mal no recuerdo, el Código Electoral de la época prescribía que los únicos partidos que podían participar en las elecciones del 1 de Julio y del 1 de diciembre de 1910 eran los que habían participado en la elección anterior.
    Es cierto que el PIC era un partido que representaba a una facción y que tenía una definición eminentemente racial, pero sin la Enmienda Morúa hubieran podido competir democráticamente, seguramente sin obtener mayoría. ¿Se hubiera evitado la insurrección? Tal vez. Los liberales –y Morúa sobre todo– estaban preocupados por la división de sus votos. Y el racismo campeaba por su fueros en la prensa. Se unieron esas dos cosas: el afán de poder de los liberales y el tremendo racismo de la Cuba de esa época. En fin, como le digo, lamentable.

  • Ernesto:

    ¡Pobre de Cuba, o de país cualquiera, si tuviera una Constitución que autoriza un Partido Negro y un Partido Blanco! La República, que no fue un cesto de flores, hubiera sido un verdadero espino hediondo si se hubiera aceptado semejante locura.

  • Tiene razón, por cierto, amigo Pomar, que el mérito más grande del General José Martí Zayas-Bazán no fue bélico, pues como ministro de Guerra en el gabinete del Presidente Mario García Menocal, el hijo de Martí sagazmente salvó a la juventud cubana del holocausto de la primera Guerra Mundial, aunque presionado insistentemente por los EE.UU. para proveer carne de cañon como se vieron obligados a hacer los desafortunados puertorriqueños.

  • pd dice:

    El alzamiento de 1912 es un asunto complejo. La Enmienda Morúa era contraria a la Constitución, esa es la realidad. Y Morúa también tenía sus intereses: como la mayor parte de los negros militaban en el partido Liberal, el llamado Partido de los Independientes de Color erosionaba las bases que le daban apoyo.
    Sobre la intervención americana: en las memorias de Ferrara se cuenta muy bien cómo se logró evitar una intervención directa. No fue por la protesta de Sanguily, o no sólo por eso.
    Sobre la insurrección: aquí está resumida la versión de Aline Helg. Más allá de las interpretaciones o matices, no cabe duda de que se trata de una página lamentable de la historia cubana.

  • Dice Rafael Estenger en su Historia Sincera de Cuba:

    “Algunos demagogos negros y mestizos, acaudillados por Evaristo Estenoz y Pedro Ivonet, levantaron una campaña ponzoñosa contra la Ley Morúa, que precisamente, con un sano espiritú integracionista, prohibía los partidos políticos que se fundaron en motivos raciales. El Partido Independiente del Color celebraba mítines violentos contra los blancos y terminó por alzarse en armas. El presidente Taft, creyendo llegada la ocasión de aplicar la Enmienda Platt, ordenó el desembarco de fuerzas de la Marina; pero Manuel Sanguily, a la sazón secretario de Estado, protestó enérgicamente en una nota diplomática y los marinos fueron reembarcados.”

  • Al igual que su padre, el General José Francisco Martí casó con una mujer acaudalada, María Teresa de Bancés, hija del dueño de un banco; pero, al contrario de su padre, el matrimonio fue feliz aunque sin prole. La casa del General Martí, situada en Calzada 807 esq. a 4, en el Vedado, fue supuestamente donada al Estado por su viuda, a su muerte en 1980, y es hoy la sede del Centro de Estudios Martianos, entidad dedicada a la falsificación de la vida y la obra de José Martí.

  • Buena labor de investigación, Ernesto. Has vuelto a hundir el dedo en la llaga. PD cumple su rol como blog desmitificador de las glorias del pasado e incitador actual del debate crítico, sin contemplaciones y a cara descubierta. ¡Sombrero para ti, hermanito!

    Lo siento, Tellechea: la masacre a mansalva de unos 3 mil Independientes de Color no tuvo nada que ver con la Enmienda Platt, ni con la intención de salvar a la supuestamente “macillada soberanía nacional”.

    Pues, si algo demuestra fehacientemente la historia de la nación, es que los cubanos aún no sabemos gobernarnos. O mejor dicho, con el castrismo hemos desaprendido casi todo lo aprendido hasta enero del 59. Por desgracia, ¡no te parece?

    Cierto, existió y en su momento se alegó sincera o hipócritamente semejante despropósito histórico. Pero en el fondo no fue más que un burdo pretexto para volver a poner en su sitio a la negrada mambisa oriental, que insistía en reclamar su cuña en el pastel político-administrativo.

    La innecesaria carnicería desatada contra las huestes de Estenoz e Ivonet –que no eran un par de semianalfabetos revoltosos sino auténticos defensores de los derechos civiles de su raza– no fue un hecho aislado.

    No en balde, a partir de esa fecha los parques de numerosas ciudades de la Isla quedaron divididos en dos zonas: una para blancos y otra para negros y mulatos. De equidad racial en el reparto de puestos de trabajo no se puede hablar hasta el septenio 1933-1940, cuando empiezan a ceder los mecanismos de segregación…

    Por tanto, lo que sí reflejó aquel genocidio de unos veteranos por otros fue la vigencia del racismo soterrado en la manigua a causa del imperativo de la meritocracia propio de toda guerra encarnizada.

    Si acaso, el error de Estenoz e Ivonet consistiría en haber reaccionado a un atropello según el código de honor aprendido en las guerras de independencia. De hecho, su temeridad y su culto a la violencia entroncan con el modus operandi de los revolucionarios cubanos de todas las épocas. La masacre podía haberse evitado del mismo modo que en las guerritas de rapiña entre liberales y conservadores.

    Y desde luego, visto el asunto en clave actual, los “progresistas” eran ellos. Excepto por el empleo irracional de la fuerza, desde cualquier otro punto de vista que los miremos.

    Aprovechando el craso error metodológico del Partido Independiente de Color, las antiguas elites coloniales emparentadas (sacarocracia criolla y magnates comerciales españoles), se apresuraron a sellar con una orgía de sangre un nuevo pacto de reconciliación entre hermanos de raza al estilo de la llamada “Reconstrucción” posterior a la Guerra Civil en Estados Unidos.

    A su manera dispersa, vaga y barroca, “Paradiso” es también nuestro “Lo que el viento se llevó”. Basta recordar la escena en que el aristocrático padre de Cemí humilla a bofetadas al cocinero negro de la familia por haberle faltado el respeto a su esposa en un asunto de recetas culinarias.

    Por lo demás, el tema está en la base de la notoria rivalidad entre Nicolás Guillén y Lezama Lima. Finalmente, para defender a Martí junior tampoco es necesario maquillar su rol en aquella cacería de negros, que no fue ninguna haza militar pero sí la mayor victoria en su expediente castrense.

    El mismo hecho de que lo ascendieran a general, o sea, al mismo grado que el a la sazón preventiva- y vilmente asesinado Quintín Banderas (astuto y despiadado en la manigua como para él solo), se lo debió el “Ismaelillo” a la circunstancia de ser hijo de su célebre papá. Un vicio de sangre que lastra hoy tanto al gobierno como a la oposición. Lo cual entre aquellos protocubanos de la Primera República se enmarca y justifica por la época, pero entre nosotros es ya un anacronismo.

    Por favor, no te lo tomes a mal. No tengo el gusto de conocerte en persona, pero supongo que –a diferencia de tantos dizque demócratas criollos alérgicos al debate abierto sin tacos ni argumentos ad personae– tengas madera para la crítica. ¿Estamos?

    Saludos a todos,

    El Abicú

  • maite dice:

    La casa es precisosa. En calzada frente justo vivían los pintores Carmelo Gonzàles y Lesbia Vent-Dumois. Recuerdo en los 60 abrirse la verja de hierro y salir un coche precioso. A la viuda de Martí Zayas Bazàn se le veía en el jardín. Muy buena la investigación. Esperamos el libro.

  • Don Pepe dice:

    De los pedigris y mitos y su disolucion oportuna. Esperamos el libro y yo, personalmente admiro la escolaridad seria y no comprometida. De mucho de eso estamos necesitados.

  • La legitimidad del gobierno del Presidente José Miguel Gómez jamás se ha puesto en duda. Como oficial del Ejército Constitucional el General Martí Zayas-Bazán no podía hacer otra cosa que cumplir con su juramento de defender la paz de la república, y así evitar, como se evitó, otra intervención norteamericana que hubiera puesto el punto final a la mancillada soberanía nacional. Héroe, en guerra y paz, fue el hijo de Martí. Que Cynthio Vitier comparta el mismo criterio poco me importa.

  • Eon Flux dice:

    Como se nos ha mentido. Recuerdo de un libro ( por los 70 ) de cronicas periodisticas, donde se decia que el hijo de Marti no habia participado en la vida publica de la Republica y habia vivido retirado en su casa de Calzada, en el Vedado.

  • PordiosCero dice:

    Interesante foto don Ernesto, (llama la atención los zapatos tan lustrados), ¿Y cómo se llama el hombre que está entre Lezama y Martí?