- abr 23, 2009 • 12:49h
- 13 comentarios
Una vez más, quiero agradecer a Tania Quintero por su ayuda diaria con este blog. Desde hace mucho, y con perseverancia envidiable, Tania me envía a primera hora de la mañana los links que considera interesantes, y cosas que les envían a ella otras personas —a las que también quisiera agradecer el esfuerzo. Una sola persona no puede hacer un blog como Penúltimos días. Gracias a Tania, que a sus 66 años equivale ella sola a una nutrida redacción digital, aparecen aquí algunos de los enlaces más interesantes que cuelgo cada día.




Con el permiso de Ernesto,para Tania:,increible tus recuerdos y memoria!.Te escribo de inmediato a tu Blog,me complacen tus escritos ,sobre todo lo referente a nuestra cultura musical,mi hermana Fa,algo delicada,le envie tu escrito sobre su querida Ela O Farril,amiga por demas.Te contacto,Zenaida.Tampa.FL.
Discúlpame, Amadeus, también los otros que se refirieron a mi edad, pero como tuve que redactar de nuevo, por segunda vez lo hice de una manera un poco seca. Para nada estoy ofendida y sinceramente les agradezco ese acto de galantería.
Tania,
comenté lo de su edad como un acto de galantería, como algo que siempre se dice que no se le comenta a una dama. Espero que no me haya malinterpretado ni se haya ofendido porque, no fue mi intención.
Sobre mi edad: Ernesto la puso porque sabe que me place decir que nací el 10 de noviembre de 1942, en el hospital Maternidad de Línea, Vedado, ciudad de La Habana. Decir mis años, que soy mestiza, que fui y soy pobre es algo que me enorgullece. Tampoco me avergüenza recordar el pasado comunista de mi familia materna: una tía mía estuvo casada con Blas Roca, mi padre desde los años 30 hasta el 26 de julio de 1953 fue su guardaespaldas y Blas fue mi primer jefe, en 1959-1961. No estoy bautizada ni profesé ninguna religión, de haberla profesado, lo hubiera dicho.
Acabo de redactar un comentario y no sé qué pasó que no entró. Lo repito. Gracias a Liborio y los demás que han dejado comentarios, pero sobre todo a Zenaida, hermana de mi gran amiga Fabiana. Si mal no recuerdo, Zenaida era enfermera, muchas veces visité su casa, a cuadra y media de Belascoaín, por un costado de la antigua Escuela de Artes y Oficios, creo que esa calle se llama Pocitos, vivían con su mamá y un hermano. Conocí a Fabiana en el tercer contingente de maestros voluntarios, campamento La Magdalena, Minas del Frío, Sierra Maestra, febrero-junio de 1961. Luego coincidimos en la misma casa como becadas, en la Escuela de Instructoras Conrado Benítez, dirigida por Elena Gil. La casa quedaba en 187 esq. 5ta. Avenida, a media cuadra de La Estrella, Reparto Siboney. Conocía el feeling de mi infancia, cuando me llevaban a la emisora Mil Diez, pero fue gracias a Fabiana que lo conocí más, sobre todo a Elena Burke, su cantante preferida. Fabiana cantaba estupendamente, acompañada de su guitarra, entre sus números favoritos estaban Duele, Aquí de pie y Adiós, felicidad, de Ela O’Farrill (ojalá Fabiana haya podido leer lo que de Ela escribí aquí en PD). En ESTO SÍ TIENE NOMBRE, publicado en mi blog (http://taniaquintero.blogspot.com) menciono el nombre de Fabiana, también el de Deseada, otra compañera de aquellos años. No puse sus apellidos, pero los recuerdo: Fabiana Valdés y Deseada Reyes. Zenaida, cuando quieras me puedes escribir, mi email aparece en mi blog y en el de Iván (http://vocescubanas.desdelahabana). Un abrazo, Tania
Déjense de bobería que estamos en Europa y eso de la edad de la mujer es tercermundismo puro, caribeño y miamero. Repito; esto es Europa…
Ernesto, te la comiste — no se dice la edad de una mujer en público.
Si Tania te da varios links, tú qué haces ademas de colocarlos? Porque cada vez hay menos colaboraciones, tuyas y del resto del equipo.
Ernesto,hagale llegar a Tania,mi agradecimiento y saludos afectuosos,la sigo siempre y tambien a su hijo Iván,la conozco de siempre,fue gran amiga de mi hermana Fabiana,que siempre la recuerda.Gracias,Zenaida
¿Por qué hay que revelar la edad de una dama?
Tania es una maestra. Una mujer muy capaz, talentosa y valiente. Tuve el gran gusto de tener algunos contactos laborales con ella en la Redacción Informativa del ICRT, en la década del 80. Para me ella mis mayores respetos y mis mejores deseos de éxito y felicidad, al menos tanta como sea posible desde nuestra condición de emigrantes.
Gracias, Ernesto, pero si cada día, temprano rastreo noticias sobre Cuba, por qué no compartirlas? Pudiera hacérselas llegar a varios amigos, pero en PD pueden leerlas muchas más personas. Lástima que a veces no dispongo de tiempo para buscar informaciones aún más interesantes, así como fotos y videos. A ti también tengo que agradecer, por tu amistad.
permitame unirme al agradecimiento.