- mar 22, 2009 • 23:06h
- 2 comentarios
¿Sabes dónde ha terminado la guerrita de los emails? En el Naroca, el famoso edificio de Paseo y Línea. Allí le acaban de “otorgar” un apartamento a Desiderio Navarro, quién sabe si como premio por canalizar la polémica hacia los escenarios académicos, donde terminó por difuminarse. Pavongate is over.
Nuestro hombre en La Habana





Este es el futuro de OLPL, cuando deje de ser un niño malo para volverse uno travieso, uno que simplemente cobre por ambas bandas.
Verdad que esa isla maldita lo acaba a uno. Ese Desiderio Navarro parece un abuelito. Tiene una cara de hambre de cará. La semiotica no da de comer.