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Árbol caído

  • mar 04, 200923:29h
  • 12 comentarios

Sobradas razones tengo para hacer leña de Felipe Pérez Roque, por su ensañamiento hacia los disidentes y periodistas independientes. No sé si recordarán la conferencia de prensa que ofreció en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores el miércoles 9 de abril de 2003. Entonces, y una vez más, fue el perfecto portavoz y edecán de los Castro.

Recuerdo que mi hijo y yo nos sentamos frente al viejo televisor, a escuchar los “argumentos oficiales” por los cuales un centenar de opositores habían sido arrestados en toda la Isla. En los primeros días de abril, 75 serían juzgados en parodias de juicios, más circenses que sumarios. Las condenas pronto se supieron y alarmaron a defensores de derechos humanos de Cuba y del planeta: fueron de 13 a 28 años de privación de libertad, por el solo “delito” de disentir públicamente.

Mi nieta de 8 años, que se había sentado en la mesa del comedor a hacer sus tareas, aquel día por primera vez aprendió una lección más complicada. Fue cuando Pérez Roque leyó dos veces una nota de Carlos Alberto Montaner, fechada en 2001, donde se mencionaban cinco nombres de personas que podrían conversar acerca del Proyecto Varela con unos amigos españoles que por esa fecha viajarían a La Habana (de esa carta, por cierto, me enteré en ese momento, pues si los españoles llegaron a ir a Cuba, nunca me contactaron).

Pérez Roque leyó bien despacio, la carta y los nombres. Yo era la única mujer del grupo y mi nombre aparecía al final. Probablemente instruido por el coronel Francisco Estrada, el jefe de la razzia (y quien ya en enero de 1997 me había detenido e interrogado), Pérez Roque hizo hincapié en mi nombre. Se regodeó las dos veces que dijo “Tania Quintero”, lo cual fue tenido en cuenta por las autoridades suizas a la hora de concederme asilo a mí, a mis dos hijos y mi nieta.

Alguien pudiera pensar que Pérez Roque me hizo un “favor”. Pero no, no me lo hizo, porque no necesitaba ese tipo de aval. Y lo que provocó fue un latigazo en el infantil corazón de mi nieta: hasta ese momento mi hijo, su tío y yo la habíamos mantenido al margen de nuestra labor como periodistas independientes.

Anoche, cuando a mi hija comentaba la “reflexión” de Fidel Castro, donde trata como un perfecto déspota a sus ex voceros, Pérez Roque y Carlos Lage, mi nieta me preguntó: “Abuela, ¿pero ese Pérez Roque no es el mismo que aquel día te mencionó de aquella manera en la televisión?”. —Sí, es el mismo, le respondí. “¿Y tú lo vas a perdonar después de lo que te hizo a ti y a otros en Cuba?”. —No sé si algún día podré perdonarlo, Yania, pero lo que a tu abuela no le gusta es hacer leña de un árbol caído.

Tania Quintero
Lucerna

12 respuestas
Comentarios

  • vicky dice:

    Dona Tania, la admiro y la felicito por tratar se dar un paso al frente en delicados tales momentos. Siganos contando. Saludos asu nieta.

  • Tania dice:

    Iskan, gracias. Pero no te imaginas lo difícil que es para mí escribir sobre esos hechos, porque desgraciadamente viví en dos dictaduras, la de Batista (1952-58) y la de los Castro. Últimamente prefiero recordar mi infancia, como en Recuerdos olvidados, último post publicado en mi blog (http://taniaquintero.blogspot.com). La semana pasada encontré lo primero que escribí en Suiza, en enero de 2004, se titula Emociones postergadas, no sé si a Ernesto y los lectores de PD interese leer. Durante los ocho años que fui periodista independiente en La Habana, relaté las dos veces que fui detenida; la noche cuando me hicieron un acto de repudio, en febrero de 1997; cuando la Seguridad mandó a mis vecinos a vigilarme, porque decían que tenía una computadora en la casa (y los vecinos lo que hicieron fue decírmelo); cuando me llamaban invitándome a cenar en un hotel, anzuelo que nunca mordí porque sabía que era para filmarme y después decir que me daba buena vida como disidente. O cuando me mandaron toda clase de gente a mi casa, entre ellos un supuesto músico negro seguidor de Sai Baba. Historias tan burdas que para mí eran sinónimo del bajo nivel cultural y la poca profesionalidad que tenía (y aún debe tener) esa generación de segurosos salidas de captaciones hechas dentro de la militancia de la UJC, como ese Aramís, el peor de todo. De ésas o de anteriores promociones deben haber salido los Felipe, Valenciaga, Bruno… Muchas veces los episodios represivos por parte del DSE se entremezclan en mi memoria con los del SIM, el BRAC y la policía de Ventura, habituales “visitantes” de nuestro domicilio en Romay 67 entre Monte y Zequeira, Cerro, donde vivimos desde 1944 hasta 1979, cuando nos mudamos para la calle Carmen entre 10 de Octubre y San Lázaro, al doblar del Paradero de la Víbora. Leyendo lo que sobre Otto Rivero escribían en Público, recordé que en diversas etapas de mi vida conocí y como mecanógrafa (uno de mis dos oficios, el otro es maestra de adultos) bastante le teclée a unos cuantos dirigentes de la UJC: Jaime Crombet, Luis Orlando Domínguez, Javier Ardizones, Manuel Villamar, Manuel Torres Muñiz, Juan M. Pantaleón y Roberto Romay… entre otros que ahora recuerdo.
    Y por ello no pongo en duda que Otto Rivero, al igual que Hassan Pérez, hayan sido eliminados por haber hecho y deshecho con los recursos destinados por Papá-Estado a la “batalla de ideas”.

  • Tome el hacha, Doña Tania, es decir, su pluma, y escriba sobre esas cosas que no se deben olvidar. Que no quede ese tipo como victima del Fidel sino como deudor de todos los que como Ud se han opuesto abiertamente al fidelismo.

    Escriba, por favor, escriba…

  • locaelblog dice:

    No hay nada mejor que un día tras otro….

  • Anónimo dice:

    Ric,

    ¿Cómo van los chihuahuas que te regaló Barnet? ¿Se llevan bien con el Doberman que te dejó Raúl? Cuéntanos.

  • Don Pepe dice:

    Aqui, no se hace lena del arbol caido. Es contra la naturaleza humana bien pensada. Aqui se le observa en el suelo, con la esperanza que retone un nuevo arbol, Para ti, la indiferencia es el sumo castigo, el peor de los castigos. Si decidieras terminar tu vida, Yo, lo comprenderia. Si renaces de nuevo en otras reglas de juego, que evidentemente desconoces aun, yo, lo comprendo.

  • Don Pepe dice:

    Pues yo, que he sentido un enorme desprecio por el sujeto, por todas sus cualidades serviles, extremistas, su imagen grotesca, y sobre todo su gestion inmunda ante Espana y Ginebra..etc…etc..le digo, ven, oveja descarriada, que nunca tuviste rebano de tu especie, que te ensenara las cosas normales que hay en esta vida. Vas a aprender todo lo que te perdiste por la naturaleza artificial que te impusieron. Fuiste oveja de rebano equivocado. Ahora, tiempo al tiempo, despues que purgues la comprension de tu tragedia, seras uno de nosotros. No te querremos nunca, pero te toleraremos. Y por favor no te limpies en nueva retorica, no hagas el clasico show con Maria Elvira, simplemente aprende la leccion, y calla. No ves que teniamos razon? con que reconozcas que siempre hemos tenido razon, nos bastara Aqui no asesinamos a los malos como estas acostumbrado a que ocurra. Aqui los mantenemos a distancia, con su integridad humana.

  • Amadeus dice:

    Tania usted no haría leña de un árbol caído, sino sobrada justicia por tanta ignominia cometida. Leña no, carbón. Quince días horneándolo hasta que quede listo para arder.
    Me imagino que desde anoche duerme más tranquila. Le deseos felices sueños.

  • Anónimo dice:

    Que lo perdone Dios…

  • Ric dice:

    No, Tania, a esa yerba mala (que no árbol) hay que bailarle encima una danza gitana, orinarla, aplastarla a patadas, sacarla de raíz, limpiar la tierra donde estuvo sembrada, exorcizar el sitio, y luego quemarla varias veces, y si quedan cenizas, atomizarlas para que no vuelvan a la tierra.

  • maite dice:

    Qué bueno Tania, qué puede esperar un vocero de semejante tirano, que lo tire a la pira cuando ya no lo necesite, o le sea un estorbo, es una gran lección para Pérez Roque.
    Hoy leí en el blog de Ichikawa un escrito de Camilo Loret de Mola muy bueno, lo enlacé en mi blog, es su opinión que parece los conoce a los dos, al menos comenta detalles personales, creo es interesante leer visiones desde diferentes àngulos.
    Parece Pérez Roque siempre fue un extremista. Mi padre decía: al que te haga daño, sientàte y espera que ya veràs “su cadáver” pasar…es duro cuando uno tiene deseos de tomar la justicia por su mano, pero en éste mundo muchas veces, no siempre, la gente así, extremista y las injusticias reciben lo suyo sin que tengas que mover un dedo, es como un boomerang. Gracias Tania.

  • Güicho dice:

    Doña Tania, con todo respeto: ¿Cuál arbol? ¿Desde cuándo el puerco es un vegetal?