A las hermanas, familiares y amigos del Padre Eduardo
Hola, ante todo mi nombre es Leunam tengo 30 años y soy uno de los muchos cubanos que estaremos eternamente agradecidos de haber tenido la dicha de conocer a una persona tan especial como Eduardo. Hace unos minutos acabo de regresar de la iglesia donde dimos el ultimo adiós en esta tierra tan querida por él. Y no podía dejar de escribirles unas letras que se no serán remedio para el dolor que viven en estos momentos, pero no me queda mas que hacerles sentir todo esto que siento.
Les escribo con todo mi corazón porque puedo asegurarles que he experimentado en carne propia lo que pueden estar sintiendo, el pasado 20 de enero, perdí a mi hermana de 27 años, murió tras una complicación durante el parto, con ella perdí también a la sobrina que tanto esperábamos, fue un golpe inmensamente duro, las circunstancias no son las mismas pero fue igual de impactante, injusta e inesperada su muerte, en esos momentos Eduardo estuvo con nosotros y le dio tanta fuerza a mis padres con sus palabras que sentí paz cuando hablaba a pesar de mi dolor, nos brindo el panteón de la iglesia donde reposan los restos de mis dos pequeñas y fue él también quien les dio el ultimo adiós primero durante el funeral y luego en el cementerio, y cuando el dolor parecía romperme el pecho, sus palabras me dieron la tranquilidad de que realmente descansarían en paz, mi madre canta en el coro de la iglesia y como todos allí lo estimaba como alguien especial. Creo en Dios, pero no soy de los que van semanalmente a la iglesia, a pesar de ello era Eduardo alguien tan bondadoso que se hacia querer por todos y le tome un gran aprecio.
En muchas ocasiones le ayude con la computadora de la parroquia y conversamos por largo rato sobre Cuba y este convulso mundo, era una persona increíblemente buena y con una entrega admirable por su labor.
En mi dolor agradecí las palabras de todos los que me daban fuerzas para continuar después de tan duro golpe que me deparo la vida, pero los que habían sentido algo parecido a lo que yo estaba sintiendo me llenaban de mas fuerzas, por eso mi intención de que las hermanas de Eduardo lean este mensaje y se llenen de esa paz que el mismo me entrego cuando pasé por lo que ahora pasan uds. Quiero que sientan como si el mismo les hablara y les llegue esa conciliación.
El 14 de febrero cuando regresábamos del cementerio, recibimos la noticia de lo que le había ocurrido al Padre y creímos en casa que era imposible, que no era cierto que sufriéramos otra perdida de alguien tan querido en tan poco tiempo, pero son cosas del destino y nos toca asumirlas.
Fue realmente impresionante la despedida de hoy, algo que a palabras de los mismos obispos nunca se había visto en la iglesia cubana. A pesar de que la prensa oficial de aquí no ha publicado ni siquiera una nota al respeto por una estupida y absurda política en la que determinan que debe y que no debe saberse, a pesar que por ningún lado oficial se dijo que llegaría hoy el cuerpo a la iglesia de nuestra comunidad para darle su ultimo adiós, la noticia llego del arzobispado y se corrió de boca en boca, por la intencion de cada uno de los vecinos que muchísima caridad y amor habíamos recibido del Padre Eduardo, y hoy la parroquia se lleno como nunca había visto, 3000 creo que es un numero pequeño para toda la gente que asistió, a dar muestras de gratitud al padre que había llenado de vida nuevamente aquel templo. El Coro canto con el corazón las canciones que tanto le gustaban y que él siempre agradeció, les aseguro que nunca los había oído cantar tan bello. Obispos, Sacerdotes, monjas, religiosos y muchísimo pueblo estuvieron presentes, no porque nadie los obligara a asistir como a veces pasa en las grandes concentraciones sino porque les era necesario estar junto a él en este momento.
Eduardo se entrego por completo para darle alegría a muchísima gente por esta isla, impulso los trabajos para reparar completamente la iglesia, que quedo como nueva, creo un club de computación, para los jóvenes, hizo que muchísima gente empezaran a asistir cada domingo a la iglesia, alegro y le dio vida a la comunidad de Lawton un pequeño barrio de esta controversial Habana que desde la partida del Padre Rafael, muchísimo necesitaba alguien como Eduardo.
Cuando salio su cuerpo del templo entre lagrimas y bendiciones, un masivo aplauso daba fe de las gracias que todos le dábamos por el pedazo de su vida que nos regalo, quería mucho a nuestro pueblo y aquí encontró una muerte repentina e injusta. Pero muchísimos quiero que sepan somos los que día a día le agradeceremos cada espacio, cada palabra de aliento, cada consejo, cada sonrisa y cada enseñanza que nos trajo. Quiero que recuerde a los cubanos buenos, a los que inundamos este pedazo de isla, a esos que Eduardo adoraba, y ayudaba, quiero que nos recuerde como nosotros recordaremos a nuestro amigo.
Gracias les doy a ustedes ahora en nombre mío, de mi familia, y de cada uno de los q integramos la comunidad donde por tres intensos años el padre puso su mano, su fe y su corazón porque fuéramos simplemente un tin mas bondadosos y buenos.
Eduardo su hermano, nuestro Padre, dio a los que nada tenían una señal de esperanza, y se que donde quiera que este, seguirá poniendo su mano sobre cada persona necesitada, sobre cada familiar, sobre cada amigo, sobre su España natal y sobre esta Iglesia de Santa Clara de Asís en Lawton donde termino con notas de sobresaliente su misión.
Hoy al regresar de la iglesia, Fabian mi hijo de apenas 3 años encontró en mi bolsillo la foto del Padre que habían repartido como un recordatorio durante la misa, y mirándola me dijo: ehh papá a este muchacho yo le doy un beso cuando voy con mima a la iglesia. Y le dije yo: si nene pero ya no podremos verlo mas porque el también murió. Y me respondió: Yo lo se papi, tu crees que yo no lo he oído todo, pero el esta bien, esta con mi tía en el cielo.
Con esa misma inocencia y aceptación, debemos tomar estas cosas que por duras no dejan de ser parte de nuestra vida, los niños me han enseñado mucho porque en ellos todo es amor.
No tiene que agradecerme nada, escribirle me dio un gusto tremendo a pesar de las circunstancias en que lo hago y espero mis palabras lleguen a ustedes con la intención con que las escribo, y resten aunque sea un poco de este inmenso dolor que estarán sintiendo por estos días y siempre. Recuérdenlo alegre y entregado, querido y inmensamente recordado por todos como el padre insuperable que muchísimo extrañaremos.
Mis condolencias a su familia y a todos los que le conocieron de cerca en España y Cuba. Dijeron por TVE que era hombre muy humano y desprendido, a cualquiera montaba en su auto. Probablemente esa generosidad le costó la vida. T.Q.
que dios lo tenga en la gloria,lo unico que pido es justicia.
Descanse en paz.
A las hermanas, familiares y amigos del Padre Eduardo
Hola, ante todo mi nombre es Leunam tengo 30 años y soy uno de los muchos cubanos que estaremos eternamente agradecidos de haber tenido la dicha de conocer a una persona tan especial como Eduardo. Hace unos minutos acabo de regresar de la iglesia donde dimos el ultimo adiós en esta tierra tan querida por él. Y no podía dejar de escribirles unas letras que se no serán remedio para el dolor que viven en estos momentos, pero no me queda mas que hacerles sentir todo esto que siento.
Les escribo con todo mi corazón porque puedo asegurarles que he experimentado en carne propia lo que pueden estar sintiendo, el pasado 20 de enero, perdí a mi hermana de 27 años, murió tras una complicación durante el parto, con ella perdí también a la sobrina que tanto esperábamos, fue un golpe inmensamente duro, las circunstancias no son las mismas pero fue igual de impactante, injusta e inesperada su muerte, en esos momentos Eduardo estuvo con nosotros y le dio tanta fuerza a mis padres con sus palabras que sentí paz cuando hablaba a pesar de mi dolor, nos brindo el panteón de la iglesia donde reposan los restos de mis dos pequeñas y fue él también quien les dio el ultimo adiós primero durante el funeral y luego en el cementerio, y cuando el dolor parecía romperme el pecho, sus palabras me dieron la tranquilidad de que realmente descansarían en paz, mi madre canta en el coro de la iglesia y como todos allí lo estimaba como alguien especial. Creo en Dios, pero no soy de los que van semanalmente a la iglesia, a pesar de ello era Eduardo alguien tan bondadoso que se hacia querer por todos y le tome un gran aprecio.
En muchas ocasiones le ayude con la computadora de la parroquia y conversamos por largo rato sobre Cuba y este convulso mundo, era una persona increíblemente buena y con una entrega admirable por su labor.
En mi dolor agradecí las palabras de todos los que me daban fuerzas para continuar después de tan duro golpe que me deparo la vida, pero los que habían sentido algo parecido a lo que yo estaba sintiendo me llenaban de mas fuerzas, por eso mi intención de que las hermanas de Eduardo lean este mensaje y se llenen de esa paz que el mismo me entrego cuando pasé por lo que ahora pasan uds. Quiero que sientan como si el mismo les hablara y les llegue esa conciliación.
El 14 de febrero cuando regresábamos del cementerio, recibimos la noticia de lo que le había ocurrido al Padre y creímos en casa que era imposible, que no era cierto que sufriéramos otra perdida de alguien tan querido en tan poco tiempo, pero son cosas del destino y nos toca asumirlas.
Fue realmente impresionante la despedida de hoy, algo que a palabras de los mismos obispos nunca se había visto en la iglesia cubana. A pesar de que la prensa oficial de aquí no ha publicado ni siquiera una nota al respeto por una estupida y absurda política en la que determinan que debe y que no debe saberse, a pesar que por ningún lado oficial se dijo que llegaría hoy el cuerpo a la iglesia de nuestra comunidad para darle su ultimo adiós, la noticia llego del arzobispado y se corrió de boca en boca, por la intencion de cada uno de los vecinos que muchísima caridad y amor habíamos recibido del Padre Eduardo, y hoy la parroquia se lleno como nunca había visto, 3000 creo que es un numero pequeño para toda la gente que asistió, a dar muestras de gratitud al padre que había llenado de vida nuevamente aquel templo. El Coro canto con el corazón las canciones que tanto le gustaban y que él siempre agradeció, les aseguro que nunca los había oído cantar tan bello. Obispos, Sacerdotes, monjas, religiosos y muchísimo pueblo estuvieron presentes, no porque nadie los obligara a asistir como a veces pasa en las grandes concentraciones sino porque les era necesario estar junto a él en este momento.
Eduardo se entrego por completo para darle alegría a muchísima gente por esta isla, impulso los trabajos para reparar completamente la iglesia, que quedo como nueva, creo un club de computación, para los jóvenes, hizo que muchísima gente empezaran a asistir cada domingo a la iglesia, alegro y le dio vida a la comunidad de Lawton un pequeño barrio de esta controversial Habana que desde la partida del Padre Rafael, muchísimo necesitaba alguien como Eduardo.
Cuando salio su cuerpo del templo entre lagrimas y bendiciones, un masivo aplauso daba fe de las gracias que todos le dábamos por el pedazo de su vida que nos regalo, quería mucho a nuestro pueblo y aquí encontró una muerte repentina e injusta. Pero muchísimos quiero que sepan somos los que día a día le agradeceremos cada espacio, cada palabra de aliento, cada consejo, cada sonrisa y cada enseñanza que nos trajo. Quiero que recuerde a los cubanos buenos, a los que inundamos este pedazo de isla, a esos que Eduardo adoraba, y ayudaba, quiero que nos recuerde como nosotros recordaremos a nuestro amigo.
Gracias les doy a ustedes ahora en nombre mío, de mi familia, y de cada uno de los q integramos la comunidad donde por tres intensos años el padre puso su mano, su fe y su corazón porque fuéramos simplemente un tin mas bondadosos y buenos.
Eduardo su hermano, nuestro Padre, dio a los que nada tenían una señal de esperanza, y se que donde quiera que este, seguirá poniendo su mano sobre cada persona necesitada, sobre cada familiar, sobre cada amigo, sobre su España natal y sobre esta Iglesia de Santa Clara de Asís en Lawton donde termino con notas de sobresaliente su misión.
Hoy al regresar de la iglesia, Fabian mi hijo de apenas 3 años encontró en mi bolsillo la foto del Padre que habían repartido como un recordatorio durante la misa, y mirándola me dijo: ehh papá a este muchacho yo le doy un beso cuando voy con mima a la iglesia. Y le dije yo: si nene pero ya no podremos verlo mas porque el también murió. Y me respondió: Yo lo se papi, tu crees que yo no lo he oído todo, pero el esta bien, esta con mi tía en el cielo.
Con esa misma inocencia y aceptación, debemos tomar estas cosas que por duras no dejan de ser parte de nuestra vida, los niños me han enseñado mucho porque en ellos todo es amor.
No tiene que agradecerme nada, escribirle me dio un gusto tremendo a pesar de las circunstancias en que lo hago y espero mis palabras lleguen a ustedes con la intención con que las escribo, y resten aunque sea un poco de este inmenso dolor que estarán sintiendo por estos días y siempre. Recuérdenlo alegre y entregado, querido y inmensamente recordado por todos como el padre insuperable que muchísimo extrañaremos.
un beso y un abrazo Leunam
Mis condolencias a su familia y a todos los que le conocieron de cerca en España y Cuba. Dijeron por TVE que era hombre muy humano y desprendido, a cualquiera montaba en su auto. Probablemente esa generosidad le costó la vida. T.Q.