- feb 17, 2009 • 09:32h
- 4 comentarios
Hoy, a las 15 horas, logramos presentar el libro de Orlando Luis Pardo Lazo. Después de meternos por callejones del Cerro para perder a los dos “segurosos” que llevábamos detrás, terminamos por llegar al Capitolio y tomar el ómnibus que pasa el túnel de la bahía. Tensión, temor y duda, nos acompañaron en el breve viaje hacia la fortaleza de La Cabaña. Orlando pensaba en su madre, con la presión alta y atemorizada ante las amenazantes llamadas telefónicas. Mi cabeza estaba con Teo, en su escuela, ajeno al hecho de que quizás nadie estaría en casa cuando él regresara. Por suerte, fueron sólo fantasmas.
El operativo policial tenía —eso lo comprendimos a posteriori— una intención intimidatoria, pero poco pudieron hacer ante las cámaras de la prensa extranjera y de los escritores invitados. Empezamos sentados sobre la hierba, hablando para un grupo de quince personas y terminamos con un aplauso cerrado de más de cuarenta. Nos sorprendió la presencia y la solidaridad de varios jóvenes cuentistas y poetas, con libros publicados en las editoriales oficiales. También la asistencia de algunos novelistas latinoamericanos que nos apoyaron con sus palabras y abrazos. Allí estaban Gorki y Ciro del grupo Porno para Ricardo, Claudia Cadelo del blog Octavo Cerco, Lía Villares, autora de la bitácora Habanemia, Reinaldo Escobar, blogger de Desde aquí, Claudio Madam y otros que no menciono sus nombres, para no perjudicarlos.
Al otro lado de la calle, el grupo de los perseguidores, filmaba con un telefoto todo lo que ocurría en la verde explanada. Varias escuelas primarias habían sido invitadas a empinar papalotes en ese mismo lugar y un estridente reggaetón comenzó justo a las tres de la tarde. Sin embargo, logramos aislarnos de todo eso y entrar por la puerta de Boring Home; elevarnos unos centímetros de la polvorosa realidad de vigilados y vigilantes. Desde donde estaba sentada, el muro de La Cabaña me pareció más deteriorado, lleno de pequeñas porosidades que se abrían en la piedra.
Yoani Sánchez
La Habana
* para descargar el libro de Orlando Luis, por favor, pinche aquí
*Este post ha sido publicado originalmente en el blog Generación Y. El gobierno cubano ha tomado medidas para dificultar el acceso a los internautas que intentan conectarse a Generación Y y otros blogs dentro de la isla. En un esfuerzo por difundir el trabajo de la bloguera Yoani Sánchez, PD reproduce textualmente sus entradas.










Desde Montevideo Uruguay he adquirido el vicio de leer a uds,bloggers cubanos que me acercan otra versión de la realidad. Es un deleite leerlos.
No importa que pase , jamas desistan en su intento por conseguir la libertad.
coño el viejo yoss en persona y personaje
Felicidades y muy bueno que se hayan sumado escritores jóvenes y que se hayan solidarizado con la presentación.
Es algo muy importante porque en Cuba solo la institución oficial funciona y decide, es un derecho poder asociarse, editar, promover en paralelo a un evento oficial.
En la crónica de Ubieta, habla de Feria circense para calificar a las que se desarrollan fuera del circuito oficial. Es un ejemplo claro del desprecio por la cultura que no sea oficial, subvencionada que es un rasgo típico de los poderes totalitarios que no aceptan las diferencias y sobre todo que no aceptan la libertad.
Es una pena porque la libertad les sería necesaria también a ellos, que no son libres aunque piensen que lo son.
Entonces; “menos lobos, caperucita”