- feb 17, 2009 • 14:09h
- 11 comentarios
Ay, lamento informarles que la Revolución de los Castro ha obtenido un descomunal éxito. Un éxito de colosales dimensiones.
¡Acaban de dar un paso “de gigante” (que diría la Loca Guevara, Alfredo)!
Han conseguido al fin, y créanme que se me retuercen las tripas al reconocerlo, dar a luz, nunca mejor dicho, al Hombre Nuevo.
Ya saben ustedes que la construcción del Hombre Nuevo ha sido y es tarea prioritaria de la Revolución de los Castro y de Guevara (ahora me refiero a Guevara el asesino, Ernesto).
Yo, en honor a la verdad, como he conocido a muchos de los supuestos prototipos de “Hombre Nuevo” creados hasta el momento estaba convencido de que no lo conseguirían. Los prototipos de “Hombre Nuevo” que he conocido son fácilmente identificables por cierto retorcimiento moral, una clara atrofia de la dignidad, un profundo desconocimiento de la decencia, una incontrolable tendencia al oportunismo y por estar siempre dispuestos a informar a la policía para ascender en la escala social y a venderse al mejor postor para conseguir un permiso de entrada o de salida a la isla pavorosa, media libra de manteca, la publicación de un libro, un premio ensangrentado, unas chancletas italianas o cualquier otra limosna arrojada a su paso por el poder castrista.
Todos coincidirán en que más que un Hombre Nuevo que sirviera de ejemplo y guía la Humanidad y al Futuro lo que habían conseguido hasta el momento era un ejército de gentuza.
No soy, como se sabe, disidente sino enemigo de la pandilla de delincuentes y criminales que gobiernan la pavorosa; así que me regocijaba internamente cada vez que me topaba con un ejemplar de esta “Gentuza Nueva”, como los había ya bautizado.
La derrota del enemigo es siempre motivo de regocijo.
Pero hoy, día nefasto para los cubanos, acabo de leer precisamente aquí en PD que lo han conseguido.
¡Lo han conseguido!
Según reporta Juventud Rebelde, una carnera en La Lisa acaba de parir al Hombre Nuevo. Es un carnerito sin cerebro (ni siquiera cabeza tiene), con unos testículos enormes y un pene minúsculo. Es decir un hombre de cintura para abajo y un carnero de cintura para arriba.
Si alguien puede imaginar de forma más perfecta el anhelado Hombre Nuevo que soñaban los Castro que de un paso al frente.
No cabe duda, ¡es el Hombre Nuevo de los Castro! ¡El Hombre Carnero! ¡El Hombre descerebrado! ¡El Hombre Huevón pero Pichacorta!
Tengo que reconocer que es ÉL.
He escrito estas líneas para reconocer la victoria de los Castro. Es el enemigo, pero si obtiene una gran victoria, me parece mezquino no admitirlo.
Es más, lo correcto y lo decente es extenderles desde aquí mis más sinceras felicitaciones.
Juan Abreu
Barcelona





mmm tu verdad… me pregunto pero para ti que es decencia??? ,, hay algo d ecierto en el articulo, pero igual de extremista y sin contextualizar correctamente, nadie es feliz en el mundo salvo por momentos, que no los sorprenda.
Como dice CS: río y lloro. Triste.
Al Rodríguez
Lo más curioso es, que la nota (muy buena, pero nada novedosa: es lo que piensan casi todos los que vivieron aplastados allá, y esa coincidencia si que es notable) va dirigida a los lectores de afuera, a los de este blog y quizás al bloguero B. también. Y al menos por lo que se lee en las notas no se dan por aludidos. Sin dudas, el peor siempre es el otro.
Triste, pero cierto. Rio, y lloro.
Bravo Abreu
¡El ajiaco, el hombre nuevo,
el choteo y lo hipertélico,
lo sonso y mefistofélico,
toda Cuba y su relevo!
¿Costumbres del medioevo
o ingeniería genética?
¿Collage? ¿Post-Modern? ¿Estética
del exceso? Sí, esto es mucho.
¡Y esa piel color cartucho,
enemiga de la ascética…!
Muy bueno, D. Abreu. Efectivamente, se trata de un éxito indiscutible de la ciencia robolucionaria. Ya sabía yo que aquella obsesión del Agonizante en Jefe con Ubre Blanca escondía algo más perverso…
Muy bueno, sin duda. Excelente, como siempre.
CANCION FABULA DEL VIEJO CORDERO
Corderos que corren
tras de corderos
Corderos que corren
siendo sinceros?
Corderos que corren
por lo verdadero?
Corderos que corren
al matadero
Pobres corderos
que sus edictos nunca leyeron
Pobres corderos
sin veredictos todos murieron
muy bueno jajajajaja
Bueno, yo también estoy contenta, porque HUEVOS es lo que ha faltado en Cuba.