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Todo vuelve al principio. Una entrevista con Myriam Acevedo

  • Ene 29, 200916:49h
  • 30 comentarios

Una de las más grandes actrices del teatro cubano de todos los tiempos me ha escrito hace poco para decirme que había visto lo que escribí en Penúltimos Días sobre una vieja amiga suya, la compositora y guitarrista Ela O’Farrill. Después de muchos años sin noticia una de otra, las puse en contacto vía email. Por supuesto, no perdí oportunidad para solicitarle a Myriam la siguiente entrevista.

Myriam, ¿qué es lo que más recuerda de Güines, su pueblo natal?

Yo nací en Güines, pero me llevaron para La Habana a los 7 meses de nacida. Siempre lo consideré un punto de referencia importante en mi vida. Al menos cuatro veces al año mi familia iba a Güines. Para mí cada viaje era una fiesta porque por el camino se compraban torticas de morón, mantecadas y llegar a Güines era todo un evento. Estábamos dos o tres días en casa de la familia de mi padre, porque muchos todavía vivían en Güines. Era un ídolo en el pueblo, y a veces se organizaban funciones en los teatros para que yo cantara.

¿Qué recuerda del dúo Anoland y Myriam? Alguna vez leí que Anoland era la madre de Rubén Blades. ¿Ella era cubana o panameña residente en Cuba?

Comencé a cantar desde que tenía dos años de edad, y a los tres años y medio me presenté en el Teatro Nacional cantando la canción “Enamorada”. Después pasé a diferentes compañías infantiles, siempre como cantante. Era lo que se decía una niña prodigio. Me presenté en La Corte Suprema del Arte como cantante y gané todos los premios. Anoland Díaz era también una niña excepcional. Desde pequeña tocaba el piano de afición como una verdadera profesional, era el asombro de todos. Ella cantaba con voz de soprano, yo de contralto infantil. Y al dueño de la CMQ se le ocurrió que nuestras dos voces podían hacer un dúo perfecto. Se llamó “Myriam y Anoland, el dúo perfecto”. Anoland era cubana y era muy jovencita cuando se fue para Panamá con su familia.

Como sus inicios fueron musicales, todo parecía indicar que iba a ser cantante. ¿Le fue difícil escoger entre la canción y el teatro?

Cuando entré en la adolescencia no quise cantar más. Comencé a estudiar bachillerato y ese mismo año ingresé en la Academia de Arte Dramático, para estudiar teatro. Seguí cantando, entre amigos, y la música fue siempre una pasión. Pero decidí dedicarme completamente al teatro. En los años 60, cuando regreso a Cuba después de cinco años en New York, donde estudié y actué en inglés, Rogelio París me propone volver a cantar. Y así comencé a cantar de nuevo, acompañada por la guitarra. Froilán fue uno de mis guitarristas. Nunca escogí entre el teatro y la canción. Creo que dos amores pueden convivir.

¿De quién fue la idea de compartir escenario en El Gato Tuerto con Virgilio Piñera?

Yo convertí El Gato Tuerto en un teatro-cabaret, donde cada semana tenía lugar un espectáculo distinto. Mi marido Jorge Carruana y yo, creábamos y dirigíamos esos espectáculos. Jorge era pintor y cineasta. Y se nos ocurrió hacer un programa con Virgilio Piñera, donde yo cantaba y Virgilio declamaba sus versos. Este programa con Virgilio duró dos semanas, fue una verdadera revolución. Todo esto lo explico en mi libro, en un capítulo que he titulado “La conjura contrarrevolucionaria del Gato Tuerto… y Virgilio se puso verde”.

En el post titulado Del ‘políticamente correcto’ 1968 cubano alguien me dejó este comentario anónimo: “Silvio Rodríguez nunca estuvo en la UMAP (…) Pablo Milanés sí, y fue Miriam Acevedo, quien por aquella época tenía influencia con algunos ‘pinchos’, la que pudo liberarlo del susodicho escarnio. Pablo se escapó de la UMAP y se le apareció a Miriam en El Gato Tuerto, donde ella en los años 60 hacía sus inigualables performances. ¿Es cierto lo que este lector contó?

Sí, en parte es cierto. Silvio Rodríguez nunca estuvo en la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción). Pablo Milanés junto con Ricardo Barber, un actor de teatro, ambos amigos míos, fueron llevados a la UMAP y encarcelados en aquel campo de concentración. Ricardo me escribió un telegrama que decía: “Si no me sacas de aquí me suicido”.

Di la voz de alarma, y en la Unión de Escritores y Artistas se formó una comisión de diez intelectuales, entre ellos yo, para discutir el problema de la UMAP con el Ministro de Cultura. Ni ese primer intento ni ninguno de los posteriores dieron resultado. Entonces Ricardo y Pablito planean la fuga y se escapan de la UMAP, en Camagüey.

Recuerdo que estaba cantando en El Gato Tuerto cuando veo aparecer el “fantasma” de Pablo Milanés, a quien yo hacía en la UMAP. Pero no, Pablito estaba allí, mientras yo estaba cantando su “Ya ves, yo sigo pensando en ti…” A Ricardo lo tuve escondido tres días en mi casa. Pero tanto Pablito como Ricardo tuvieron que entregarse y volver a la UMAP.

Usted y Ela O’Farrill fueron dos artistas imprescindibles en La Habana de los 60 y juntas coincidieron en El Gato Tuerto, donde si no me equivoco también actuaba César Portillo de la Luz…

Ela O’Farrill era una gran amiga mía. Ela y Portillo de la Luz actuaban en El Gato Tuerto, pero no en mi programa.

¿Conoció a La Lupe y a Freddy?

Sí, ambas eran cantantes excepcionales. La Lupe era fascinante. A veces me escapaba del Gato para oírla cantar en su nigthclub y ella hacía lo mismo conmigo.

Si tuviera que escoger al grupo teatral que más influyó en su carrera, ¿con cuál se quedaría?

Para mí siempre ha sido difícil hacer elecciones. Prefiero mencionar a los grandes maestros del teatro, de quienes todo lo he tomado: Stanislavski, Brecht, Meyerhold, Luca Ronconi…

De las obras interpretadas, ¿cuáles escogería?

Las obras que han dejado grandes huellas en mi carrera han sido Las Criadas, de Jean Genet; La noche de los asesinos, de José Triana, y Calderón, de Pier Paolo Pasolini.

De los premios y reconocimientos recibidos a lo largo de su carrera, ¿cuál es el que más la ha emocionado?

En 1952 recibí en La Habana el Premio Talía de Teatro, por mi actuación en la comedia americana Un nuevo adiós. Me emocionó el hecho de haber sido galardonada por una comedia, cuando por unanimidad casi todos los directores de teatro me encasillaban como actriz dramática. Esa comedia la dirigió un director americano.
El otro reconocimiento que me emocionó fue el Premio Ubu, que en 1978 me dieron en Italia por mi interpretación como actriz coprotagonista en el Calderón de Pasolini, dirigida por Luca Ronconi.

¿Por qué decidió abandonar el país en 1968?

Una revolución es siempre un cambio radical, y todos recibimos a aquellos barbudos con collares al cuello con un entusiasmo unánime. Al fin veíamos realizado un sueño. Desde el principio se comenzaron a ver desmanes e injusticias, pero decíamos: “obedece a errores propios de una revolución incipiente”.

Una de las cosas que más me tocó fue la introducción de los campos de trabajos, camuflageados como “ayuda a la producción”, que eran verdaderos campos de concentración. Los casos de injusticia que podían considerarse aislados fueron convirtiéndose en masivos a todos los niveles. Pero yo siempre pensé que las cosas podrían cambiar, que hombres iluminados podrían cambiar el curso de la historia. Eso esperé siempre.

Y así decidí salir del país con un permiso de cultura para actuar en el extranjero en 1968. Si las cosas cambiaban, yo volvería. Hoy, no solamente no han cambiado, sino que Cuba es una ruina, como dice el rey Ubu de Jarry: “No destruiremos todo hasta que no hayamos destruído también las ruinas”.

Hay artistas que ni las censuras ni los regímenes totalitarios pueden ocultar. Uno de esos casos es el suyo, y por ello medios oficiales cubanos siguen teniendo a Myriam Acevedo como referencia cuando escriben sobre actuaciones memorables en la escena nacional: La ramera respetuosa, Santa Juana de América, La noche de los asesinos

No sé si cuando hablas de mí como referencia en los medios oficiales cubanos te refieres al momento actual, porque en Cuba, desde que me fui, pasé a ser “la innombrable”. Si ha habido un cambio, lo ignoro.

Por lo que he leído en Internet, Myriam, parece que ha habido un cambio, al menos con relación a su trayectoria profesional. Vale la pena hacer un paréntesis y reproducir algunas de las menciones encontradas.

En “Flora en sucesivas fundaciones” (La Jiribilla, 21.1.05), a raíz del Premio Nacional de Teatro 2005, Amado del Pino entrevistó a su ganadora, la actriz Flora Lauten. Entre otras vivencias, Flora recordó: “La Noche de los Asesinos fue uno de los momentos más importantes de mi vida como actriz. El equipo más joven, Ingrid González, Adolfo Llauradó y yo, debía medirse con el otro elenco que ya eran monstruos en cuanto a nivel artístico: Miriam Acevedo, Ada Noceti y Vicente Revuelta. Fue una relación intensa y muy creativa, sin competencia malintencionada ni rivalidades tontas. Por ejemplo, Miriam me decía: “Me gustó lo que hiciste con el plumero para autoflagelarte. Lo voy a incorporar”.

En “Sartre vuelve a las tablas en Cuba” (Trabajadores, 1.9.05), Mercedes Santos Moray escribió: “Una joven actriz, Yailene Sierra, asumirá el personaje protagónico que en la mayor de las Antillas, había sido incorporado por actrices del calibre de Chela Castro y de Miriam Acevedo, en las décadas de los años 50 y 60”.

En la introdución al libro Te doy una canción (Ediciones Temas de Hoy, La Habana, noviembre de 2006), Silvio Rodríguez rememora: “De la diversa Habana nocturna de entonces, alcancé a disfrutar del incomparable Bola de Nieve, de Teresita Fernández —maestra devenida trovadora—, y de las fugaces apariciones de una carismática actriz que cantaba textos de poetas como Virgilio Piñera, llamada Miriam Acevedo”.

La última cita. En “El arte no tiene patria, pero el artista sí” (Alma Mater, 24.11.08). En una parte de la entrevista que Hilario Rosado Silva le hiciera a Miguel Cabrera, historiador del Ballet Nacional de Cuba, éste confiesa: “Siendo hijo de campesinos, tuve sensibilidad para las artes y vibré (…) cuando escuché lo Negro Spirituals en la voz viva de Marian Anderson; vi el trabajo de Jean-Paul Sartre, que vino a La Habana y con la actriz Miriam Acevedo montó La ramera respetuosa“.

Pese al tiempo, la distancia y las diferencias ideológicas, reconforta descubrir que en su patria Myriam Acevedo no ha sido olvidada del todo. Ojalá cunda el ejemplo y tantos y tantos cubanos exiliados dejen de ser considerados”traidores”, “desertores” y “apátridas” por el establishment castrista. A propósito, Myriam, ¿ha vuelto a Cuba?

No, no he vuelto a Cuba. Desde que estoy en Italia he luchado con los compañeros del Partido Radical italiano y con el Comité Italiano por los Derechos Humanos en Cuba, dirigido por Laura González, para tratar de restablecer la democracia en mi país.

Estoy escribiendo un libro donde yo no seré la protagonista, sino mi madre. Una gesta familiar que se extiende más allá de mi paisaje, donde todo vuelve quizás al principio, para volver a empezar. Son los amigos, los de antes, los de ahora, los de siempre, los que me ofrecen el privilegio de estar conmigo y de darme tanto de ellos. Eso es lo que también espero de los amigos más jóvenes allá en la Isla.

Muchas gracias, Myriam. Por su tiempo y su amabilidad.

Tania Quintero
Lucerna

Foto: Pedro Portal.

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30 respuestas
Comentarios

  • Raul Palazuelos dice:

    Como cada tema que toca con su pluma, la entrevista de Tania Quintero con la inmortal Miriam Acevedo es una muestra del talento periodistico que el castrismo ha cercenado e intentado frustrar. Mi viejo oido interior aun recuerda la dramatica voz de Miriam.

  • Manuel dice:

    Aunque no se lo preguntan yo la vi en el Teatro Mella, de Línea (no sé si era ese teatro y si está en la Calle Línea de El Vedado) en una obra de teatro de un dramaturgo ruso donde la escenografía era un barco y trataba sobre la revolución bolchevique rusa. Yo estudiaba el preuniversitario (1963-1966). Ahora me entra la duda si era ella… porque nuestra profesora de teatro aficionado nos hablaba de que había desertado

  • janczeck dice:

    que tiempos aquellos del Gato Tuerto y Miriam cantando La Macorina y todas aquellas canciones que eran pura poesia, a Ela O’farrill
    la vi en un concierto en el Amadeo que se llamaba:Los autores y su musica cada autor tenia un cantante para su cancion,asi estuvo Bobby jimenes para Ela,Moraima para Frank
    Dominguez,el cuarteto de Meme Solis para meme, Daisy Ortega para Jose A. Mendez,
    Omara Portuondo para Luis Garcia y cerraba Elena cantando una cancion de todos los compositores.

  • JULY DEL RIO dice:

    FELICITO A TANIA QUINTERO
    POR SU EXCELENTE ENTREVISTA
    A MYRIAM ACEVEDO.

  • Jess Kassel dice:

    Muchas gracias, Tania, por esta entrevista. LLevaba años tratando de saber qué había sido de la maravillosa Miriam Acevedo. Aunque no fui su amigo, estuve muy cerca de ella. Mi amigo el actor Orlando Suárez Tajonera la admiraba muchísimo y siempre me hablaba de ella. Después fui muy amigo de Oscar Hurtado. Casi cada noche nos reuníamos en el vestíbulo del teatro de Guignol y Oscar me daba una especie de curso Délfico a la manera lezamiana. Aprendí mucha literatura con Oscar. El me enseñó a querer a Miriam. Me alegro de saber que ella vive y que está bien. Le deseo lo mejor del mundo. Quisiera comprar el libro de Miriam, no importa el idioma, leo en varias lenguas europeas, incluido italiano. Feliz Año Nuevo, gran Miriam.

  • RUDDI dice:

    Recuerdo lejanamente a Miriam acevedo creo que alguna vez por cantarle a los poetas fue llemada la juliette greco cubana me parecia espectacular ahora me vino a la memoria con la muerte de su sobrina norma niurka en miami el viernes

  • jesus bango dice:

    yo si la vi en el Gato Tuerto,en esa epoca estudiaba en la universidad y cada noche era casi obligatorio verla noche tras noche,despues la vi en La Noche de los Asesinos con Vicente Revuelta.

  • Maria Isabel Fernandez dice:

    Muchas gracias por entregarnos la entrevista . En Cuba no habia casi informacion de ella solo de anecdotas que las personas que la conocieron contaban. Busque mucho pero la informacion era escasa. Quisiera hacer un reportage biografico de ella y quisiera su email . Le estaria muy agradecida. Soy bibliotecaria y vivo en España. Gracias anticipada. Maria Isabel Fernandez

  • virgilio raul dice:

    Musicalmente, la Acevedo era mas una actitud, un producto que ella invento, que otra cosa. Si, era una Greco tropical, pues de original no tenia ni un pelo (ropas negras, cerquillo cuando en Cuba no se usaba, ojos solidamente maquillados de negro, pomulos salientes… en suma un rostro extrano, y creo que ella cultivaba esa “extraneza.Pero todo eso se veia a diario en Montparnasse). Ella creo un personaje aprovechando el seudoexistencialismo que tan en boga estaba en los finales de los 50 en los circulos artisticos, sobre todo en New York, donde vivio unos anos. Y digo sobre todo en New York porque los estadounidenses (en muchos sentidos muy provincianos) habian regresado de la II Guerra Mundial deslumbrados por la cultura francesa. Sin embargo, ella fue la primera en la isla en llevar a un plano intelectual (lease hieratismo, silencio y absurdo) canciones como “La pajara pinta”, “La Macorina”, algo de Marta Valdes, etc. Vaya, lo que Cristina Rebull intenta lograr en la actualidad
    Como actriz, bueno, ahi si hay que quitarse el sombrero. La vi en La Noche de los Asesinos, y era impresionante, que manera de desdoblarse. Me marco por mucho tiempo. Y he escuchado a la generacion anterior hablar bellezas de su Ramera Respetuosa. Honor a quien honor merece.
    Gracias a Tania por la entrevista. Me habia preguntado muchas veces que habia sido de la Acevedo.

  • ROSITICA dice:

    No quiero ser discordante. Pero alguien ha leido LA MUECA DE LA PALOMA NEGRA de Jorge Ronet? El dice en el libro que cuando le llego la citacion del UMAP, fue a ver a Miriam Acevedo pidiendole que le ayudara y ella le contesto:”yo, no tengo ningun familiar en el ejercito rebelde que te pueda ayudar. ademas, debe ser mentira que ese llamado sea para campos de concentracion, la revolucion no haria una cosa asi, asi es mejor que vallas tranquilito, despues de todo el ejercito le hace mucho bien a los hombres. Edicion de NESTOR ALMENDRO y con prologo de Reinaldo Arena editorial Playor. Seria interesante preguntarle a la señora Acevedo por esta anecdota.

  • armando n. alba dice:

    gracias por esa entrevista a un misterio, pues mirian acevedo, la que jamas nadie olvida por su arte, se esfumo de cuba, pero como un buen espiritu todo el mundo sabe que existio y que fue una extraordinaria artista cubana, pues entre amigos cuando se habla de las grandes entre las grandes ella es una constante.

    nos abandono muy temprano, tuvo vision de lo que se aproximaba para el arte cubano y como artista que son libres y no pueden vivir sin libertad partio con la esperanza de un pronto regreso.

    felicidades y gracias por existir a mirian acevedo, con cerquillo y vestida de negro esta en el alma cubana para siempre.

  • Roberto Garcia dice:

    Muy buena entrevista y comentarios .Pues de Miriam Acevedo no se consigue casi datos en internet.
    Creo que nunca grabo como cantante , pero si alguien sabe que canciones cantaba en el Gato Tuerto.Segun ella la acompañaba Froylan.
    En Cubarte lei que en el teatro la acompaño Rey Montesinos.
    RobertoGarcia.Musicuba@gmail.com

  • Increíble, a esta gente le encanta borrar la historia, porque yo comencé en el teatro en el 97 y por supuesto que conozco a Yailene Sierra, pero tanto yo, como el resto de la nueva generación de artistas cubanos desconocemos todas estas historias y peor, dibujamos un mito de las personalidades como Myriam Acevedo, dejándolas en el olvido porque ya no queda nadie que nos cuente a dónde fueron a parar y por qué.

  • José R. González Lucas dice:

    Tania-Ernesto, estoy dejando otra dirección de correo alternativa que tengo por si me quieren contactar por el asunto del grado de familiaridad que pudiera tener con la Sra. Myriam. Estuve mirando detenidamente las fotos publicadas y no me quedan dudas, por “la pinta” como decimos acá en el mejor de los sentidos, el corte de su cara y la expresión de sus ojos. Me parece estar viendo a mi abuela y sus hermanas años atrás…

  • CS dice:

    Senyora Tania, es cierto, ellos son los vendepatrias y traidores, pero cuando ellos dicen gusanos, yo respondo”de seda”. Un abrazo

  • José R. González Lucas dice:

    Muchas gracias Tania por su amabilidad y gentileza. Le agradezco sinceramente.

  • Tania Quintero dice:

    Ernesto, cuando revises los comentarios, favor poner PD, pues puse PP. Gracias, Tania

  • Tania Quintero dice:

    Gracias por sus comentarios. Verifiqué que Pasolini era con una sola s, pero olvidé arreglarlo, me disculpan.
    Ese libro de memorias aún no ha sido publicado, Myriam en estos momentos está volcada en su terminación, por ello le agradezco que en medio del trabajo que supone volcar en papel la saga familiar, haya dedicado un tiempo a responder mi cuestionario, que traté fuera sencillo, para no robarle demasiado tiempo ni agobiarla con una serie de cuestiones que me hubieran gustado saber.
    Una persona residente en Estados Unidos me ha enviado un email, felicitándome, porque dice que es un acto mínimo de justicia hacia una mujer, quien además de actriz muy respetada en Italia, ha sido una gran luchadora por un futuro mejor para su patria.
    Ayer mismo le envié el enlace a Myriam, aún no he tenido respuesta, si hay algo que no estuvo bien o no le gustó, se los diré. Lo que si estoy segura que le sorprenderá son esas menciones en la prensa oficial, algo que no quise decirle, para darle la sorpresa.
    A CS: sinceramente, no me gusta ese honor de ser tildada de traidora ni vendepatria, porque los que han traicionado y vendido la patria son ellos, no nosotros, los que por una u otra razón nos hemos ido de Cuba.
    José R. González Luca: Espero que Myriam lea los comentarios y vea el suyo, si no, yo lo copio y se lo hago llegar.
    Al final, Myriam nombra a Laura González, y esto me hizo recordar que en 1996 participé en una entrevista telefónica con Laura y otras personalidades, ellos en Europa y yo en La Habana, a propósito de acontecimientos que en estos días recordaré para PP. Un abrazo, Tania Quintero

  • José R. González Lucas dice:

    A mí me encantaría contactar con la Sra. Myriam, porque creo que somos hasta familia. Mi abuela materna (fallecida desde 1995) nació en Güines en 1912 y vino para La Habana a los 10 o 12 años. Su nombre era Clotilde Felicia Zamora Acevedo. Eran ellos un montón de hermanos, todos rubios y de ojos verdes o azules: Rafael, Armando, Obdulia, Avelina y otros cuyos nombres no recuerdo. La mayoría de ellos murieron en USA. Tal vez tengamos algo en común, porque es mucha casualidad. Me parece recordar historias de Myriam en mi infancia…

  • Anónimo dice:

    Esta’ mortal. Este es el primer testimonio donde se comprueba que Pablo estuvo en la UMAP?

    porque hasta ahora “se decia”, pero nadie daba fe – como si fuera un siju’ platanero.

  • Ric dice:

    Ella se sentaba sobre una banqueta en el Gato Tuerto, vestida totalmente de negro –bastante a lo Juliette Greco, como musa del Quartier Latin–, cerquillo a lo Louise Brooks y cantaba con voz monótona (pero interesante) “Es-ta-ba la pá-ja-ra pin-ta, sen-ta-da en su ver-de li-món…”. Muy buena actriz.

  • CS dice:

    No sabia que Myriam Acevedo habia escrito un libro de memorias, supongo que no esta en circulacion, pero quisiera hacer el intento de conseguirlo, cual es el titulo y casa editora?
    Una queja menor acerca del articulo, si el establishment castrista no consideraba a los exiliados como traidores no seria el establishment castrista, sino un establishment democratico, y para nosotros debia ser un honor ser tildado de desertores, no hay nada mas honorable que desertar de un ambiente criminal, pero para que me entiendes me encanto la entrevista, y otra vez, si me puedes informar acerca del libro de MA estaria agradecido Senyora Tania.

  • locadelblog dice:

    Gracias a Tania Quintero y a PD por esta entrevista

  • Woland dice:

    Gracias, Tania. Habría que reunir todos estos testimonios…

  • maite dice:

    Preciosa entrevista, gracias Tania, yo recuerdo en los 60 el revuelo del Gato Tuerto, era una especie de cabaret Voltaire, yo era pequeña pero mis padres y sus amigos iban, como también a las sesiones de teatro de títeres para adultos en el Guignol, que dirigían los Camejo y que hacían versiones humorísticas, eróticas, de la Corte de Faraón la zarzuela española, era una época de mucha creatividad y de libertad, la que tenían los cubanos que luego se fue todo institucionalizando y controlando. Qué bueno tener noticias de Miriam Acevedo.

  • idalia dice:

    muchas gracias, tania, por esta entrevista. te lo agradezco también en nombre de otros amigos que estudian el teatro cubano y acompañan desde cualquier lugar la trayectoria de sus artistas. saludos.

  • bert dice:

    “Pier Paolo Passolini”

    se llama Pasolini

    sorry

  • VARADERO dice:

    Quiero decir que es cierto que Silvio no estuvo en la UMAP, pero su recorrido en el Playa Girón, no fue ciertamente un premio… lo mandaron para allá castigado.