- ene 22, 2009 • 11:14h
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Circula en Cuba (y me ha llegado por correo electrónico) una petición para salvar el restaurante El Carmelo de Calzada, que al parecer le ha sido entregado como sede al Grupo Moncada (¡y yo que pensaba que ya se habían disuelto!). La “buena sociedad” habanera (o más bien, lo que queda de ella) está totalmente escandalizada, según me dicen. Ahora, a la salida del Amadeo Roldán, no podrán ni siquiera recordar las viejas glorias de la que llegó a ser la mejor cafetería de la ciudad. Copio a continuación la carta de protesta, que viene firmada sólo como “Miriam”.
“Ayer, por el Canal 6 de la TV Cubana en el programa Mediodía en TV, Jorge Gómez, director del Grupo Moncada, anunció que el café restaurante El Carmelo de Calzada les fue entregado para su sede. Hace un tiempo, ya había resultado bastante molesto que lo convirtieran en un mediocre restaurante vegetariano. Pero al mantenerse el perfil gastronómico, al menos persistió la esperanza de que algún día volviera a cumplir su función original.
Históricamente, El Carmelo estuvo vinculado a la conocida Sociedad Pro Arte Musical, al Auditorium / Teatro Amadeo Roldán y al Ballet Nacional de Cuba. El público frecuentaba este famoso lugar en la esquina del Parque Villalón durante los intermedios o finales de los conciertos u otras funciones. Fue tradicionalmente un sitio de encuentro de los miembros de Pro Arte, del Ballet y de la Sinfónica, de muchas personalidades de la cultura nacional, así como de los vecinos de El Vedado. Además, fueron famosas sus excelencias culinarias, como el internacionalmente conocido “sandwich Elena Rus”, creado allí mismo.
Esta medida atenta contra la Resolución 154 de la Comisión Nacional de Monumentos del año 1999, que declara a El Vedado “Zona Protegida”. Hasta donde conozco, al tomar esta errónea decisión no han contado con la autorización de dicha Comisión ni de la Comisión Provincial.
He conversado hoy con varias personas vinculadas a la cultura (Lela Sánchez, por ejemplo), que coinciden en que esta determinación atenta contra el patrimonio, tanto material como inmaterial de esta ciudad. Estamos muy de acuerdo con el otorgamiento de una buena sede al magnífico Grupo Moncada. Pero pueden encontrarse muchos otros edificios vacíos, para adaptarse a estos fines. Lo que sí no debe permitirse es que —en lugar de recuperar su función tradicional— se destine El Carmelo a este objetivo.
A petición nuestra, la arquitecta Isabel Rigol ha enviado hoy una carta a Eusebio Leal como Presidente de la Comisión Nacional de Monumentos con la seguridad de que él —como acostumbra— sabrá como promover la salvación de este sitio tan entrañable para tantas personas e instituciones.”






Pedro Luis Ferrer, cada vez que veía o escuchaba a Jorge Gómez y sus muchachos, solía decir:
- Hay que asaltar al Grupo Moncada.