- ene 14, 2009 • 09:46h
- 24 comentarios
A Carlos Alberto Montaner
Primer strike
Rolando era un tipo fenomenal, estudiaba en la escuela de Arte y tenía la capacidad de adaptarse a cualquier escena. Sin importar de lo que se hablara en su presencia, Rolando siempre disertaba, docto, y apoyaba su versatilidad con un lenguaje corporal que no dejaba lugar a dudas. Pasaba por deportista a ingeniero con la misma facilidad que el Zelig de Allen. Así impuso su presencia en todas las tertulias habaneras, describiendo razas de perros, rompiendo récords panamericanos o compartiendo batallas con famosos generales.
Los Marón eran trabajadores del ICAIC; padre e hijo alimentaban sus fantasías con la posibilidad de convertirse en ladrones emergentes y robarse los cuadros de pintores famosos que el edificio principal exhibía en sus paredes. Decidieron encontrar un cómplice, alguien versado en arte que pudiera clasificar las mejores pinturas y tuviera cómo venderlas luego. Los delincuentes improvisados quedaron encandilados con el especulador internacional de arte que, con pipa inglesa en la mano, les acompañó por cada pasillo de la institución y con disimulo les marcaba las obras que deberían sustraer. El actuar temerario del supuesto corredor de arte no terminó con la visita al ICAIC; el tipo además recibió en su casa a los Marón y les auguró ganancias millonarias. Pero la operación debería ser rápida porque los clientes apremiaban.
Rolando se metió tanto en su fantasía de traficante profesional que no soltó el personaje y se volvió su tema recurrente en cuanta reunión, fiesta o grupo tuviera a su alcance.
Coincidiendo en el tiempo con la fábula de Rolando, unos capos profesionales sí robaron los cuadros, procedieron sin dejar señas y sólo quedaron las paredes desnudas como pruebas del delito consumado.
Los Marón, sospechando infidelidades, volvieron a casa de Rolando. Éste escucho a sus frustrados cómplices y les despidió asegurando que nada tenía que ver, pero disfrutando que lo asociaran a tan profesional desempeño. Saboreaba el nuevo tema para sus tertulias, en sus historias no dejaría claro si guardaba relación con el robo, si era o no el ladrón de cuello blanco que traicionó a sus novatos compinches. Ensayando el nuevo monólogo lo encontró la policía. Al borde de un infarto se lo llevaron detenido, luego de registrar cada habitación de su casa y sólo ocupar la pipa inglesa.
Segundo strike
Los uniformados no demoraron en descubrir que la banda de los tres era una falacia, y que los temblorosos confabulados no pasaban de ser unos fantasiosos con malas intenciones. Pero les mantenían detenidos, sometiéndoles a infinitos interrogatorios que sólo servían para justificar un proceso investigativo ante los ojos de los mandos superiores. Las historias de Rolando habían ayudado a identificarlos y detenerlos, pero no a esclarecer el hecho.
Los agentes ya se habían jugado su mejor carta y la habían perdido. En una operación relámpago, con un registro tempestivo, sorprendieron al vicepresidente del ICAIC en la escalerilla del avión. Seguros de encontrar las pinturas robadas entre las pertenencias del funcionario le esperaron en el aeropuerto, demorando el vuelo mientras, con violencia y en su presencia, le rompieron cada forro, cada traje y cada maleta. Pero nada apareció. El único resultado fue el tremendo susto que le pegaron al vicepresidente, quien prefirió no regresar a la Isla y tratar de recuperarse en otras latitudes. Dicen que todavía reprime su “Nostalgia”.
Los instructores, con las manos vacías, regresaron a desahogar su frustración en los tres personajes de caricatura, sin importar la evidente inocencia.
Entonces Rolando tuvo la genial idea de ofrecerse como agente encubierto. Así logró que lo soltaran. En su casa, entre risas, presumía de cómo les había engañando con su aparente vocación de informante y un profundo conocimiento del hampa. Hasta la puerta de la Unidad le acompañaron, los muy tontos —decía.
Pero los agentes no hacen favores gratis y nunca le vieron como aliado. Le forzaron cada día, imponiéndole cuotas mensuales de delaciones, secuestrándolo en plena calle. Ante la falta de resultados tocaban a su puerta exigiéndole que entregara a alguien, por teléfono le amenazaban con descubrir su identidad de soplón, de chivato voluntario que firmó peticiones y solicitudes. Como parte del ejercicio de presión al que estaba sometido le habían regalado un seudónimo, escuchar el nombre de marras en boca de otro provocaba en Rolando ataques de histeria.
No soportó, se llenó de pastillas y terminó ingresado, medicado, ausente. Su deteriorada condición obligó a los agentes a abandonar el juego, al menos por un tiempo.
Tercer strike
Este swing Rolando no lo ha consumido todavía, pero lo hará. Será el día en que por fin termine la pesadilla y Rolando, lejos de festejar, empiece a temblar de nuevo. Cuando se hagan públicos los archivos de los Órganos Represivos, su nombre estará en la lista de los peores traidores, de los más despreciables.
Le tocará entonces tratar de convencer a todos de que sólo fue un comemierda, uno de esos que carga en sus espaldas las estupideces que cometió en vida.
El único problema será que al mismo tiempo, todos los demás miembros de la lista, con razón o sin ella, estarán dando las mismas justificaciones, repitiendo las mismas excusas que Rolando, quitándose a cualquier precio el uniforme de la vergüenza y moviéndose con disimulo hacia la fila de las víctimas.
Camilo Loret de Mola
Miami





Robo, miedo, falta de verguenza y mucha vana gloria. Ejemplo tipico de muchos Cubanos de los ultimos 50 anos. Robo para “vivir” Miedo al “fantasma de la dictadura” Falta de verguenza a las “cosas mas elementales” y flasa vanagloria de su “orgullo” Muy bueno tu articulo Camilo.
Un abrazo
tremenda candela eso de echar palante a los consortes del barrio.
Ruben, los Padrones y Marquito, (que era sobrino de Celia), todos se amarillaron en 100 y se acabo, galletas pa que se callaran y dejaran de llorar.
el abogado que ahora escribe, defendio al Ruben y por poco va pa dentro tambien, por esconderle la bola a los instructores.
Yo estaba alli, los vi llorar a todos, mientras los abogados prometian que saldrian al dia siguiente. Ruben se desespero y se partio, total a la semana de haber salido cayeron los otros, los de vedad, Miguelon, el Pompi y el resto.
Camilo que hago un libro mejor que el tuyo si quiero
Cuádo viene el libro Camilo ??
Si puedes, no lo dilates mas.
Ana.
Amen
Muy bueno, Camilo. Te apuesto que en Miami tenemos cientos de Rolando que han llegado en los últimos años. Realmente son dignos de lástima.
Excelente tu respuesta Lilian, esos personajes abundan como ma la mala hierba, quieren ser el centro de atención, quieren mostrar una inteligencia de la cual carecen, gritan, (Dice Erasmo que el que más levanta la voz, por lo regular es quien menos tiene la razón) gesticulan y hacen lo que sea por buscar un reconocimiento inmerecido.Así se escribe mi estimada amiga,José M.
Mi estimado amigo “asi es” decia un personaje del Mikimbin.Agentes por “compromiso”, que sabes bien es utilizado por el trabajo sucio, e ilegal de los Organos represivos, donde “perdonan” delitos, para recabar luego la colaboracion del perdonado.
Tiene algo que ver “la noche se mueve” en la historia de este personaje? y la dedicatoria al Maestro Carlos Alberto, es la unica relacion que veo. Un abrazo
Muy bueno, Camilo.
Tu personaje sufre de la misma enfermedad que unos cuantos que pululan por Miami y que yo conozco: el protagonismo, un deseo enfermizo por que los reconozcan. Por ser “alguien” hacen cualquier cosa… tu historia es un magnifico retrato de ese personaje que tiene muchos nombres y esta en muchos lugares.
Saludos,
Lillian
La esencia del artículo es manifiestamente positiva a la realidad que ha imperado en nuestra Cuba a partir del 1ro. de enero/1959. La chivatería barata a sus propios hermanos y padres dividió a la familia cubana. Camilo desnuda esa “virtud” de la tiranía de una manera muy simple pero real.
donde termina la realidad y empieza la ficcion
esa es cuba un lugar donde desaparece la barrera entre lo onirico y lo lirico, un pais donde lo imaginable es realidad cotidiana.
felicidades , estamos ante una de las grandes
plumas de cuba, CAMILO SIGUENOS DANDO
LITERATURA DE LA BUENA. MARZO
Insisto Ernesto en que me pongas mi comentario. No ofendo a nadie solo quiero saber cual es la relacion del articulo con Carlos Alberto Montaner. Porque esta dedicado a el?
[...] January 14th, 2009 · 12 Comments [...]
Coincido con Margarita en lo absurdo del actuar de estos personajes que por demostrar cierta cuota de influencia y participacion lo que hacen es enredarse en historias que generalmente terminan de una manera desafortunada;desgraciadamente esta manera de actuar es el modus vivendi de muchos cubanos.Camilo con esa magia que tiene en la pluma recrea muy bien la historia,la cual es mucho mas cruda de lo que podamos imaginar, pues conozco los hechos y el personaje.Yo tambien me inscribo en la lista de los que esperamos por tu libro. Adelante.
En estos sistemas (los desaparecidos y los pocos vivos) sobran los Rolandos. La charlatanería no es compatible con el totalitarismo, al igual que su antípoda, la discreción.
Excelente, Camilo. Se podría hablar de autopsia – pero teniendo en cuenta la composición de los Rolandos, no sé si habrá que emplear otra palabra, puede que inventarla. Desmierdificación, o algo así.
Así es, en Villa Marista los llaman reclutamientos vergonzosos. Los oficiales de caso tienen que turnarse para salir a vomitar. Después los usan con más curiosidad que otra cosa, los usan para indagar los límites de las abyecciones humanas. Muchos andan por Miami creyéndose que con su “militancia” de izquierda están haciendo todo lo posible para evitar el día que más temen. Porque viven aterrados con la posibilidad de que las personas decentes puedan, algún día, sentarse en las mesas de las Oficina Nacional del Antiguo Núcleo de Informaciones Secretas y Militares (ONANISM), y leer, para confirmar, que esos “aguerridos” poetas de la Jiribilla, locutores del éter, escribanos de izquierdas y extranjeros repatriados, no fueron más que simples eyaculaciones —improductivas— de la maquinaria represiva del castrismo.
Camilo, me disciplino para leerte. La historia en realidad es muy interesante. Me pregunto cuantas personas no seguiran los mismo pasos de este personaje? En serio o fantasia. Ya les tocara a los traidores responder y a los que haciendo el juego tambien se autootorgaron el sobrenombre. Segun Holbach “La traición supone una cobardía y una depravación detestables. Al final no importa que hayan o no seguido el juego, conllevan a igual conclusion.
La historia es verdadera y la conozco perfectamente. el personaje protagonista se llama Ruben, los otros son los Padron y el Vicepresidente todos sabemos donde esta, a este ultimo Zoe Valdes lo describe en uno de sus libros Cafe Nostalgia. Por momentos en Cuba se penso que habia abierto su restaurante con el dinero de los cuadros robados, pero al final lo desmintieron cuando encontraron los ladrones reales unos negrones del nuevo vedado. muy bueno el relato y la historia que me consta es totalmente veridica. una ves mas Camilo simplemente “Excellent”.
Excelente Camilo.
Una pregunta muy personal.
¿Ese personaje es quien me imagino?
Abrazos
Es increible como hay personas que viven asi y se van enredando en sus propias mentiras. En el caso este, es evidente que este personaje mas que un oportunista es el clasico tonto con delirio de grandeza. Algun dia tendra que ir a responder por sus propios enredos. Muy bueno el articulo Camilo, asi como este personaje existen muchos en Cuba y la doble moral siempre se pone de manifiesto en el modo de vida cubano. Muy interesante, como de costumbre. Un abrazo.
Camilo,
Muy bueno! Es esto producto de tu imaginacion, uniendo en un solo cuerpo la multitud de almas de cretinos convertidos en chivatos de Regimen, o es esto un ejemplo veridico de una de esas despreciables personas habidas y por haber que pululan nuestra patria?
Ya me anoté en la lista de espera de Amazon por el libro que Loret de Mola no ha escrito todavía.
Muchos hay asi, con mayor o menor carga de daños al prójimo, con más o menos estupidez en su actuar, pero siempre con algún grado de oportunismo en su momento, también. La reacción de la gente a las revelaciones de tales secretos dependerá de que la lista alcance masa crítica.
Ya ocurrió durante la caída de la RDA y la apertura de los archivos de la Stasi. Eran tantos los colaboradores informales registrados, que tal parecía una segunda cédula de indentidad. Claro, no podemos comparar el prurito alemán por mantener registros y archivos con nuestro estilo tropical y ligero de archivar la información. Suerte a Rolando y sus colegas.
Roma desprecia a los traidores.
El regimen de castro, los usa y los muele.
Sera un dia interesante, cuando las victimas enfrenten a los traidores y esbirros, que estaran en un grupo unico.