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En defensa de Encuentro

  • ene 08, 200911:23h
  • 24 comentarios

Vuelven a agitarse las aguas de Encuentro. Es lamentable. Encuentro (y aquí incluyo la revista, el periódico digital y lo demás) es un proyecto muy valioso para la cultura cubana. Apoyo ese proyecto. Además, diré sin mayor dilación que me parece excelente que consigan mucho dinero de donde puedan. He colaborado con Encuentro, tengo a Pablo Díaz por una persona honorable. Estoy seguro de que allí trabajan muchos profesionales serios y respetables.
Dicho esto, opino que Encuentro necesita urgentemente un profundo ejercicio de transparencia. Hay preguntas que se han hecho ineludibles y que no pueden dejar de contestarse si Encuentro aspira a perdurar con un margen de credibilidad.

Allá van algunas de estas preguntas:

¿Cómo gasta el dinero Encuentro? Tenemos derecho a saberlo, yo y todo cubano en nombre de quienes existen. Es imprescindible que Encuentro haga públicas sus cuentas. La pantalla de la “entidad privada” es francamente ridícula. Cuando Encuentro pide dinero no lo hace en nombre de la obra de Annabelle Rodríguez ni de ningún escritor empleado de su organización, lo pide en nombre de la cultura cubana. Y, de más está decirlo, todos nosotros somos la cultura cubana.
¿Cómo y dónde y en qué cantidades se gasta el dinero que recibe Encuentro?

¿Cuáles son las relaciones de la directora de Encuentro, señora Annabelle Rodríguez, con la dictadura cubana? ¿Viaja a Cuba la señora? ¿Con qué frecuencia? ¿Cuál es el propósito de estos viajes? ¿Mantiene durante esos viajes la directora contacto con autoridades del aparato cultural, político o militar castrista? En caso de que se lleven a cabo esos contactos, ¿cuál es su propósito?

A mí me importa muy poco la vida privada de la señora Rodríguez, pero mientras sea directora de Encuentro, estos cuestionamientos son pertinentes.

Todos sabemos que el padre de la señora directora fue un connotado esbirro de la dictadura. Y su señora madre una estalinista de horca y cuchillo. Hay quien dice que esto no tiene que ver. Yo no soy de esa opinión. La señora directora ha ascendido hasta la dirección de la más importante organización cultural del exilio gracias a las habilidades y contactos adquiridos a la sombra de los privilegios conferidos por su procedencia. La “nueva clase” cubana en el poder funciona como cualquiera otra clase social o política celosa de sus prerrogativas: endogámicamente. No es posible afirmar seriamente que éste sea un hecho baladí.
La señora Rodríguez es una excelente recaudadora de fondos, y hasta dónde he podido entender al verla en acción un par de veces, una hábil política. Lo ideal sería que su tarea en Encuentro se limitara al ámbito de sus habilidades. Que recaude fondos y cobre por ello, como es natural, y se encargue de las actividades políticas necesarias en una organización que tiene que tratar con políticos.
De esta forma disiparía cualquier sospecha sobre sus intenciones controladoras sustentadas en la vulgar premisa del “yo traigo el dinero, yo mando”.

Para recaudar dinero, es evidente, no tiene que dirigir Encuentro; sobran intelectuales que puedan hacerlo.

Hay quien sostiene que no se puede criticar a Encuentro porque eso equivale a coincidir con la dictadura cubana, es alegrar al enemigo. Estoy en desacuerdo con tan peregrina tesis. Hay que estar dispuesto a coincidir con quien sea si lo que dice es verdad.
Me parece patético que renunciemos a la búsqueda de la verdad amparándonos en tan miserable pretexto. Lo único que nos diferencia de los castristas es que nos hemos ganado, duramente por cierto, a costa de mucho sufrimiento, el derecho a buscar la verdad. Renunciar a la búsqueda de la verdad es renunciar a la libertad. Los escritores cubanos no deben prestarse a algo tan despreciable.

Solicitar transparencia a Encuentro no es atacar a Encuentro. Es ejercer la crítica, es decir, defender a Encuentro. Solicitar la renuncia de la señora Annabelle Rodríguez a la dirección de la Asociación Encuentro de la Cultura Cubana (cosa que hago aquí y ahora) no es atacar Encuentro.
Todo lo contrario, así se defiende el futuro de Encuentro.

Renuncie, señora Rodríguez. Es lo mejor para la salud de un proyecto tan necesario y tan importante para los cubanos.

Juan Abreu
Barcelona

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24 respuestas
Comentarios

  • Señores, las finanzas andan muy mal en Kubanistán. Tan mal andan que se teme un retroceso al año cero del Período Especial. Sin la palanca de freno bolivariana, debido a la caída libre de los precios del crudo.

    Por favor, valoren la posibilidad de que, ante la gravedad de la crisis, las autoridades competentes de La Habana hayan aumentado el impuesto de solidaridad con el MINCULT hasta niveles incompatibles con los emolumentos del personal madrileño De por sí, ellos cobran, a lo sumo, la tarifa de sus colegas diplomáticos, quienes a su vez apenas ganan el sueldo sueldo mínimo local. Si a tanto llega…

    Finalmente, en honor a la justicia, rompo aquí de nuevo una lanza ética a favor de Annabelle Rodríguez: de toda la plantilla fija y flotante de la AECC, incluyendo a las luminarias del arte y la literatura (que saca del oscuro negocio un excedente promocional redituable en prestigio y pecunia), probablemente sea ella la única persona que jamás ha traicionado a nadie.

    Por esta sencilla razón: tampoco ha cambiado de bando jamás en su vida. Por otro lado, que se sepa, doña Annabelle no presume en absoluto de intelectual. Su obra la realiza con admirable discreción, a la sombra, fiel al lema martiano: “En silencio ha tenido que ser, porque hay cosas que para lograrlas han de andar… “.

    En primera y última instancia, la increíble eficiencia de su leal gestión de zapa se debe a (1) la dúctil vanidad de la pléyade intelectual a sus órdenes, que prefiere sobrevivir al amparo de la influente Asociación; y (2) el manifiesto favoritismo del PSOE y del entramado fundacional euroocidental. Por ese orden…

    El Abicú

  • pd dice:

    Gracias por aclararlo, David. En efecto, era alguien suplantando su identidad. Ya la he baneado del blog.

  • David Lago dice:

    ES INCREIBLE. Releyendo estas cosas me encuentro con el comentario 18 supuestamente escrito por mi, donde digo (supuestamente) que “Juan Abreu es malísimo escritor”. Yo nunca dije eso porque nunca en la vida he leído nada de Juan Abreu como no haya sido algo publicado en la Revista Mariel hace siglos y que no recuerdo. Lo más increible es que está hecho con mi referencia y todo.

  • [...] unos días publiqué aquí una nota pidiendo la renuncia de Annabelle Rodríguez, presidenta de la Asociación Encuentro de la Cultura [...]

  • Pedro Damian dice:

    Realmente no veo contradiccion alguna en exigir a una publicacion, cuya existencia se debe a un exilio, presentar, de alguna manera, el balance de sus gestiones.

  • [Anónimo que se hizo pasar por] David Lago González dice:

    De acuerdo con el comentarista 15. Juan Abreu es malísimo escritor.

  • PEPE SOMBRA dice:

    Mejor estar a la sombra de Arenas que a la sombra de Fidel!

  • Anónimo dice:

    Entre las barbaridades de Encuentro, tenemos un número dedicado a Mariel, con escritores mediocres, que han vivido todo el tiempo a la sombra de Arenas.

  • Juan Quin Quín dice:

    Estimada supuesta Sra. Ana-Belle:

    No sé si usted conoce la distinción entre escritor y escribiente que da Sartre en su libro Qu’est-ce que la littérature?

    La cualidad de escritor no está dada por publicar en las mejores editoriales ni por haber sido traducido a infinidad de lenguas.

    De hecho, se puede ser un escritor sin haber publicado nunca…

    No confunda la leche con la magnesia.

  • Anónimo dice:

    Todo este asunto me parece doloroso, y poco oportuno, pero creo que las objeciones sobre la escasa transparencia de Encuentro tienen algo de razón. Si la Asociación Encuentro se define legalmente como asociación, cualquier interesado debería poder saber:

    -Cuántos miembros la integran, así como los derechos y deberes de los asociados

    -Cuáles son sus estatutos

    -Cómo incorporarse o darse de baja de la asociación

    Así lo prevee la legislación española para evitar que las asociaciones funcionen como “sociedades secretas” u “opacas”

    Nada de eso aparece en Cubaencuentro, ni en la seccion de CE dedicada a la Asociación. Sería recomendable que al menos esa información fuera pública, sobre todo si se trata de una institución que aspira a cierto consenso o representatividad, y que en nombre de esto pide dinero

  • Anónimo dice:

    corta la cana y anda ligero
    mira que ahi viene Juan Abreu
    Sonando el cuero..!

  • Watch Out dice:

    Pablo Díaz es un tipo honorable, nos dice Abreu que debe de conocerlo bien. Pero ¿hasta dónde es honorable? Hasta donde no le afecten sus prebendas y privilegios de editor hereditario.

    Otras de las malformaciones congénitas de Encuentro es su carácter de asociación familiar, casi estilo mafioso. Ahí estaría , si viviera, Joaquincito el hermano de Anabelle, quien en vida mamó sabroso de la teta de Encuentro.

    Pablo Díaz — sin ser tampoco una personalidad relevante de la cultura cubana, aunque al lado de Anabelle pueda parecer el lucero del alba– no está en Encuentro por su talento y cualificación. Está ahí por ser el hijo de su papá. Si criticamos el nepotismo castrista y los nombramientos de Mariela, Fidelito, etc., critiquemos también el nepotismo de los Rodríguez y los Díaz. Coherencia, Juan Abreu.

  • César Reynel Aguilera dice:

    Digamos que sería preferible una transparencia que fuera un poco más allá del anonimato de sus “defensores”.

  • Anna-belle dice:

    Sr. Juan Quin Quin: el Sr. Abreu ha publicado una docena de libros en las mejores editoriales españolas. Además, su obra ha sido traducida a varias lenguas. Por tanto, lo que usted considere respecto a su condición de escritor, es totalmente irrelevante.

  • Anónimo dice:

    Quien dice que no hay transparencia? Encuentro es una ONG, y presenta su contabilidad a sus subvencionistas y a Hacienda. No tiene por que publicarlas en Penultimos Dias ni en el internet ni informar al publico en general. No es un gobierno en el exilio, sino una entidad cultural como tantas. Que evidencia tienen de que hay malversacion de fondos? Y si la tienen, vayan a la policia.

  • César Reynel Aguilera dice:

    Me falta tiempo para meterme en esto como quisiera, pero estoy muy de acuerdo con JA.
    La palabra clave es auditoría.
    Las fuentes de financiamiento deben ser públicas, pero más importante aún es la transparencia en cuanto al destino de ese financiamiento.
    En este asunto los cubanos queremos, una vez más, reinventar el agua tibia. Todo esto ya está inventado y ha sido refinado durante décadas y décadas de gente intentando usar Fundaciones y cosas de esas para sus propósitos personales.
    Lo primero ha de ser el carácter abierto, público, independiente, y democrático, de las nominaciones de los directivos.
    Lo segundo es la accesibilidad a la lista de donantes.
    Tercero es una auditoría anual hecha por una firma de auditores que no tenga nada que ver con ninguno de los directivos y/o donantes.
    Cuarto, derecho de cualquier persona (o grupo) a acceder a los datos de esa auditoría y, si lo considera necesario, pagar por otra auditoría que verifique la que ya está hecha.
    Encuentro y sus defensores podrán rasgarse las ropas, gritar traición, envidias, resentimientos, y cuanta defensa les sea permitida en aras de evitar esos cuatro puntos. Pueden aducir cuantas tecnicalidades quieran para decir que no están obligados a cumplirlos. Pueden llegar incluso al extremo de olvidar su nombre y gritar que no están obligados a rendir cuentas a cuatro cubanos desperdigados por el mundo. Pero desde el momento que reciben plata de un ministerio español le deben cuentas, al menos, a los contribuyentes de ese país. Si esas cuentas no cumplen con los puntos antes dichos, entonces España tiene todavía mucho que aprender de esa democracia americana que tanto critican.
    Por lo demás no creo que nada de esto sea un ataque contra Encuentro, todo lo contrario, podría ser una excelente prueba de su robustez.

  • Jorge Ferrand dice:

    El problema de esto es que el dinero lo da un Partido en el poder, pero sobre todo, lo que dice Juan Abreu, las credenciales intelectuales de esta señora no sirven ni para halar la cadena del inodoro. Buena gestora, no estoy tan seguro de que lo sea, primero hay que aclarar que hace con los millones que recibe.

  • Anónimo dice:

    No estoy de acuerdo con Abreu, no me parece que la cultura haya que hacerla a golpe de subvencion ni de dinero recaudado. Y mucho menos en internet, que es el lugar de la libertad y la independencia. Y muchisimo menos que esas subvenciones vayan a la prensa en internet, que es de las poquitas cosas que representa una alternativa. Visto lo visto, coincido con Hernandez Busto en que las subvenciones para Encuentro se han ido por el tragante de una asociación turbia y un trabajo donde la cultura se confunde con la autopromocion. El problema no es Anabel, o sus antecedentes familiares, el problema es la AECC.

  • Anónimo dice:

    En Cuba nunca se hubiera podido denunciar al Granma por gastar demasiado dinero y no compartir!

  • “Solicitar la renuncia de la señora Annabelle Rodríguez a la dirección de la Asociación Encuentro de la Cultura Cubana (cosa que hago aquí y ahora) no es atacar Encuentro.” ¡Pero si ENCUENTRO es ANABEL!!!!!!!!!!!!!!!!! Esto es ingenuidad por parte de JAbreu o, como Hitchcock, se está quedando con los espectadores (la gente en este caso). Yo creo que ni tú ni tus hermanos publicasteis nunca en Cuba, ¿por qué tender un manto de piedad sobre la sucursal de la UNEAC? Proponer eso es como pedirte a ti que dejes de ser tú.

    No sé si es tu caso o no, pero muchos por una letra, no ya un poema ni un cuento ni un ensayo, ¡por una letra! impresa, venderían su alma a cualquier representante de El Diablo. Creo que muchos no publican en Granma porque Granma no se los ha pedido.

    Yo me pregunto, y les preguntaría a todos esos: ¿para qué se fueron de Cuba?

  • Raskolnikov dice:

    Excelente.

  • Juan Quin Quín dice:

    Pues a mí Juan Abreu, a quien no considero un escritor, me cae como una patada no puedo decir donde porque no me publicarían. Yo me descojono con las cuentas que le pide a Encuentro, y nunca a la Fundación Hispano Cubana, a la Fundación Nacional Cubano Americana (supuestamente implicada en casos de terrorismo), y a Radio y TV Martí.

    Es conocido que la Fundación Hispano Cubana ha recibido igualmente cuantiosas sumas de dinero del Ministerio de Cultura y del Gobierno de la Comunidad de Madrid, liderada por Esperanza Aguirre, y del Gobierno Español en época de José María Aznar, y ninguno de estos exiliados de extrema derecha han pedido transparencia a dicha institución, ni a la han acusado de estar ligada al castrismo.

    Abreu puede pedir lo que le dé la gana que para eso vive en un país libre, pero lo que me parece un despropósito es se haga pasar por dictatorzuelo para decidir qué es lo que está bien o no, y quién debe dirigir una publicación o no.

  • Feliciano dice:

    Hay gente que critica a Anabelle por castrista, cosa que yo no creo, sin embargo, se sorprenden porque actue como tal.