estimado ric, siento que te expreses así, ADELA no es ninguna mierda, y tú no sabes de qué hablas cuando mencionas y comparas lo que es cine pobre.
pobre diablo eres tú, cuanto resentimiento en tus palabras, frustraciones, qué se yo, lo siento, hasta envidia, revísate y lávate la boquita antes de hablar de ese gran cineasta que ya no está.
ADELA es una joya como corto dramático, digno de un maestro como Humberto Solás.
La histeria femenina tal vez sea a ti Ric, con sabor a sudonimo, a quien te ronde.
¡Qué clase de mierda! Esto no es cine “pobre”. Esto es cine “malo”. Como siempre, todo acaba con los santos, la histeria femenina y echarle a cualquier cosa la culpa del desastre de la vida de esta mujer–menos a la Revolución, que es en realidad la única culpable. Pensar que quien tantos suponen haya sido el preeminente director de cine de Cuba haya hecho esta basura al cabo de su carrera, da una idea del espanto que ha significado el ICAIC.
estimado ric, siento que te expreses así, ADELA no es ninguna mierda, y tú no sabes de qué hablas cuando mencionas y comparas lo que es cine pobre.
pobre diablo eres tú, cuanto resentimiento en tus palabras, frustraciones, qué se yo, lo siento, hasta envidia, revísate y lávate la boquita antes de hablar de ese gran cineasta que ya no está.
ADELA es una joya como corto dramático, digno de un maestro como Humberto Solás.
La histeria femenina tal vez sea a ti Ric, con sabor a sudonimo, a quien te ronde.
¡Qué clase de mierda! Esto no es cine “pobre”. Esto es cine “malo”. Como siempre, todo acaba con los santos, la histeria femenina y echarle a cualquier cosa la culpa del desastre de la vida de esta mujer–menos a la Revolución, que es en realidad la única culpable. Pensar que quien tantos suponen haya sido el preeminente director de cine de Cuba haya hecho esta basura al cabo de su carrera, da una idea del espanto que ha significado el ICAIC.