Oh, Dios, no puede ser cierto. Acabo de reconocer en la señora de la derecha, la que se relame los labios de gusto, a mi madre! Como lo oyen. Anticastrista convencida desde mediado de los setenta y aquí sentada junto a Fidel Castro, encantada de la vida. Cuántas vueltas da la vida!
Oh, Dios, no puede ser cierto. Acabo de reconocer en la señora de la derecha, la que se relame los labios de gusto, a mi madre! Como lo oyen. Anticastrista convencida desde mediado de los setenta y aquí sentada junto a Fidel Castro, encantada de la vida. Cuántas vueltas da la vida!