- nov 28, 2008 • 11:14h
- 4 comentarios
A propósito del premio del jurado al mejor Weblog y del galardón
de Reporteros sin Fronteras en el certamen The Bobs
Pues sí, hay mucho que me falta todavía. No son precisamente premios, sino derechos largamente postergados, como el de poder ser leída dentro de mi propio país. Aún me debo a mí misma el decir todo esto en el mundo real y no en la virtualidad de una bitácora. Pasar esta plaza cívica que es hoy Generación Y a una existencia concreta donde también abundan los trolls y el castigo es más fuerte que un simple hackeo. Necesito algo más que kilobytes, estoy precisada de realidades.
Carecemos aún —y ese es el más ansiado galardón— del derecho a dialogar, disentir y teñirnos del color político que queramos al interior de la Isla. No dejemos que este sea sólo un fenómeno reducido a la blogósfera, hay que ir en busca del premio gordo: la libre opinión.
Yoani Sánchez
La Habana
*Este post ha sido publicado originalmente en el blog Generación Y. El gobierno cubano ha tomado medidas para dificultar el acceso a los internautas que intentan conectarse a Generación Y y otros blogs dentro de la isla. En un esfuerzo por difundir el trabajo de la bloguera Yoani Sánchez, PD reproduce textualmente sus entradas.





Querido Anónimo:
Pues yo opino libremente que la libre opinión existen en absolutamente todos los sitios donde no hay un tirano aplastándola.
La libre opinion no existe en ninguna parte.
linda, lo que cuentas tiene poco interes dentro de cuba.
BRAVO!