- nov 25, 2008 • 19:28h
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Las polémicas literarias cubanas van para atrás, como el cangrejo. La última es la que ha suscitado un artículo de Emilio Comas Paret en Cubaliteraria titulado “En defensa de la narrativa realista cubana”, y donde pueden leerse apreciaciones como esta:
Definitiva y personalmente considero que no es inteligente abandonar las raíces realistas históricas de la narrativa cubana por otras quizás muy novedosas, pero que no están lo suficientemente sustentadas desde el punto de vista estético, ni por la apreciación del público lector.
La riposta, kilométrica, la hace Alberto Garrandés (en La Jiribilla), escritor más bien “rarito”, según los criterios de Comas, que invita al funcionario del Partido a mover el esqueleto teórico.





En Cuba parece que el tiempo no pasa.
Jajaja.
Es que los intelectualoides se parecen mucho a los modistos: estos diseñan ropa que nadie viste con el unico proposito de impresionar a sus congeneres; aquellos escriben articulillos que nadie lee — a menudo con prosa turgida, sinuosa, contorsionada y convulsa — con el exactamente mismo proposito.
qué ridículo!
Para escribir una cosa tan insípida y aburrida hay que ser en verdad rarito…