Penúltimos Días

Feria de lejos

Noviembre 20, 2008 · 4 Comentarios

feria-de-miami.jpg

Bastaba hacer la obligatoria ronda de lector o voyeur para experimentar la raíz, el sentido literal de ciertas palabras. Y en esta última Feria del Libro de Miami ninguna etimología hizo resistencia: la Feria abrió y cerró como feriæ, feire y verbena. Siempre habrá que vencer el resquemor inicial, antes del propio suceso, sabiendo que vendrán veredictos por anticipado, sólo por el hecho de pertenecerle: esta ciudad no podrá ya nunca alardear de estatismo. Se asume que cada año tendrá que ser peor y nada que se argumente cambiará la impresión definitiva.
Así entonces, si decidiéramos cogerle el pulso al bazar colmado, para evaluarle al fin, no sabríamos muy bien qué argumentos usar. ¿El éxito de una feria se mide en ventas, en cantidad de autores, en prestigio adquirido, en satisfacciones a la masa debidas? ¿Es una Feria del Libro otro argumento cívico, que suma o resta puntos al resumé de una ciudad? Indagar sin preguntar, leyendo rostros y gestos, es quizás más efectivo. Sin mucho tiempo para medir a fondo, vagando entre pasillos congestionados y tiendas sobrias, no tardé en comprender que un lector cubano (para llevarlo al plano más particular) no tendría muchas cosas que llevarse a casa. Algunos libros buenos, por supuesto, pero a tales precios que nuestra capacidad de elección se convierte en puro sistema binario.
Pensando en el lector común, y siendo el evento una especie de outreach, descubrimos que ciertos editores y autores llevan un tendero dentro cuando se trata de esperar retribución. En un sitio donde el Libro se convierte en lugar común, por accesible y evidente, no se le debiera tomar como pieza extraordinaria, al menos en tales circunstancias. Lo demás es pretexto de otro paisaje que se impone: espectáculo, olores de la comida, encuentros entre viejos amigos, fatiga y sudor. Ya lo dijimos: feire.
Todavía queda pendiente, desde que Miami es Feria, la manera en que los lanzamientos pecan de automatismo y monotonía, donde los autores son los que siempre salvan las situaciones e imponen su gracia. No es posible tener un Alejandro Ríos en cada recinto, ni un Enrique del Risco, para despejar la atmósfera docente y severa de las presentaciones. Tampoco estaría mal el uso de mapas que nos informaran quién es quién, y una programación bien visible en sitios estratégicos. Este año los organizadores tardaron un poco más de lo acostumbrado en cerrar y publicar su programa. Seguro usaron el pretexto que usan todos: la economía anda mal.
La literatura cubana estuvo bien representada en recintos, estanquillos y en lanzamientos colaterales: Antonio Orlando Rodríguez, Abilio Estévez, Enrique del Risco, Rafael Rojas, José Lorenzo Fuentes, Carlos Pintado, Wendy Guerra, Heriberto Hernández, Zoé Valdés, George Riverón, Mayra Montero, William Navarrete, Juan Carlos Valls, Belkis Cuza Malé, entre otros. El plato fuerte fue La ninfa inconstante, novela póstuma de Cabrera Infante.
Valga resaltar la presencia de dos casas editoriales del exilio, y sus excelentes colecciones que salvan la memoria de toda nuestra dispersión: Iduna y Colibrí. Y así también las de editoriales de una perspectiva más fresca: Entrerríos y Bluebird. De la última, con bastante conocimiento de causa me atrevo a predecir muchos libros singulares, libros que nos faltan.
Los escritores cubanos saben enriquecer la etimología de cualquier voz. Esta feria, como las anteriores, vino a ser otro escenario para ajustar perspectivas, para lidiar y forjar alianzas, para no dejarse vencer solos.

Manuel Sosa
Atlanta

Foto: Michel Hernandez

Bookmark and Share

4 Comentarios ↓

  • Rocinante

    En esa lista de escritores, todos lo son, menos el Ladrón de viejas, el chulo de viejas, cuyos libros en francés se los ha escrito María Poumier, y los libros en español los ha puesto a escribir a otros. Un antologador y un prologuista y sale cómodo. Habría que preguntarle a Gina Pellón la de tardes que se pasó en su casa copiando de los libros que luego le robó.

  • Fotografo de las Estrellas

    Na’, el tipo lo que tiene es “Farandumanía” ligado con “Narcisismo”.
    Lo que si sabe hacer bien es salir fotografiado con cuanto personaje célebre le pasa por delante, lo de ser escritor………

  • Javier de Castromori

    Creo que a esa lista de autores le sobra personal calificado. Vamos, si es que hay quienes consideran que eso es una buena representación. Yo quitaría algunos nombrecillos que más que “bien representar” la literatura cubana la empañan con sus mediocridades egocentricas.

  • Elisa Velazco

    Este año estuve en varias actividades de la feria del libro de Miami y las encontré muy interesantes y bien organizadas. En inglés fui a las presentaciones de Michael Cunningham, Daina Chaviano y Nilo Cruz, y en español a las de Carlos Ruiz Zafón, Fernando Arrabal, Nélida Piñón y Mayra Montero. Es una feria con una programación cultural muy buena. Aunque el presupuesto no está para lujos (y en estos tiempos ponerse a comprar libros que dentro de unos meses podrás leer gratis en una biblioteca ) hasta me compré un par de ellos.

Escribir comentario