El “sidekick” era “el jachero”, interpretado muy fenomenalmente por un actor que nunca me acuerdo el nombre (típico en mí) En realidad en las aventuras me acuerdo más de la actuación de Jachero y en la película me acuerdo más de Julito Martínez aunque la actuación de Edwin Fernández en el papel de Jachero también fue memorable. El que hizo de Jachero en Juan Quiquín en Pueblo Mocho hizo también una actuación soberbia en El Naranjo del Patio y no es Miguel Navarro que se templaba a “Tojosa”
Triste que nadie lo haya publicado, que nadie haya comentado la muerte de este actor. Me acuerdo muy bien de él en Aventuras. Protagonizó una de ellas junto a Gina Cabrera. Allá en los sesenta. Pero en fin, Miami ha sido la tumba de muchos actores cubanos antes de que lleguen a la tumba. Que en paz descanse su alma.
Bueno, Julito Martínez visitó Cuba no hace mucho. Visitó el set de un programa que conducía su hijo Jorge Martínez, ahora no recuerdo el nombre. En el programa Jorge y su novia se casaban y la ceremonia ocupó parte de la trasmisión. En algún momento la cámara tomó a Julito, lo que se vio en todos los televisores de la isla. Al poco tiempo sacaron al programa del aire.
Coño, caballeros, ¿pero cuál es la incógnita que le ven al mensaje del chino? Más claro ni el agua. Lo que Ichi quiere decir es simple: No hay nada de particular en la muerte del anciano Julito, sino en que fue la semana pasada. Incluso hace ya una o casi una semana completa. O sea, que los medios escritos o televisivos o radiales han dejado pasar toda una semana sin darse por enterados de su muerte. Ichi, en lo personal, sí sabía de la presencia en el exilio del ex-actor, y de su estado emocional, gracias a la TV. Y luego concluye que, aunque CubaEncuentro sea una porquería, resulta más piadoso que unos cuantos al acordarse de Julito.
Para mí el chino no ha perdido facultades. Por cierto, ayer lo vi con una camiseta verde y una muñecona rubia.
Pero “El Zorro” no era un programa “independiente” ni mucho menos. Formaba parte del ICRTV, lo que, por suerte, a nadie se le ocurrió presentar una versión del personaje después de haber leído a Marx o haber descubierto a José Martí. “Thanks God I’m a country boy!!!!” (John Denver)
Yo lo veía a menudo por los portales del Navarro de Hialeah. Muy delgado, barbudo. Lo admiraba como actor y por su simpatía.
Si, lo que más recuerdo era lo de “que maravilla Goyo!” que había sacado de la canción de Cortés.
Ya Ichikawa ni él mismo se entiende cuando relee lo que escribe. What the hell was that??!!!!
Julito Martínez no era un mal actor. Tenía mucha gracia personal, además. Su Zorro fue uno de los pocos héroes de nuestra infancia sin héroes. Estuvo casado con la millonaria “Dra.” Maribel Santacruz (las comillas son porque ella sólo es graduada de un curso de nutrición por correspondencia), pero aquello acabó como la fiesta del Guatao. Que en paz descanse.
El último recuerdo de Julito lo tengo en Alegrías de Sobremesa, que fue de lo que andaba haciendo al irse del país. Lo triste es pensar que ese olvido, ese no tenerlo en cuenta al morir, tanto de uno como del otro lado del malecón, nos puede pasar a todos. Por eso prefiero recordarlo cuando gritaba aquello de : ¡qué maravilla Goyo!
Para mí es Juan Quiquín (en Pueblo Mocho) todavía me acuerdo de aquella frase que le dice a la novia “que buena es, que buena está” y que yo he incorporado por siempre a mis escaso repertorio lingüístico y en la televisión aquel personaje que cantaba aquella tonada que terminaba: “La tulibamba,
la bamba o la voz clarita la traigo yo…”
Ni siquiera sabía que estaba vivo, ni que estaba en Miami. Una pena tremenda que haya muerto
Mi estimado Ernesto, leo con pesar la noticia de la muerte de Julito Martínez. No lo conocí personalmente. Otra víctima de la imbecilidad fidelista. Para mí, Julito Martínez es El Zorro. Recuerdo que el barrio, la ciudad entera, se transformaba a la hora en que comenzaban las aventuras de El Zorro.
El castrismo, como toda dictadura, no es más que odio a la imaginación. El Zorro, en lejanos días, alimentó la mía y me ayudó a resistir. Siempre se lo agradeceré.
El Zorro, cará. Cuantos de nosotros no nos convertíamos en él con un antifaz negro y una espada de palo de escoba. Una pena que alguien que significó tanto para los primeros niños de la revolución haya dejado de existir casi en el anonimato.
Ernesto: aquí la noticia es “murió la semana pasada”. Eso debe ser lunes o martes. Aquí en Miami no se dijo. Ví a “Julito” (no teníamos amistad) en el Canal 41, y nada. Estaba nervioso, conversador, bueno y trágico… Es lo que decía nuestro amigo común: Por muy mierda que sean estos medios de Internet (yo he sido crítico de los mismos, tú más consecuente), hay quien no ha tenido el valor de someterse a ellos y, al final, son los más clementes. Ich.
El actor a que te refieres Infortunato, se llama Noel. Pero con el apellido ahora me pasa igual que a ti. No me puedo acordar.
El “sidekick” era “el jachero”, interpretado muy fenomenalmente por un actor que nunca me acuerdo el nombre (típico en mí) En realidad en las aventuras me acuerdo más de la actuación de Jachero y en la película me acuerdo más de Julito Martínez aunque la actuación de Edwin Fernández en el papel de Jachero también fue memorable. El que hizo de Jachero en Juan Quiquín en Pueblo Mocho hizo también una actuación soberbia en El Naranjo del Patio y no es Miguel Navarro que se templaba a “Tojosa”
Jorge Martínez no es hijo de Julito, please!!!
Triste que nadie lo haya publicado, que nadie haya comentado la muerte de este actor. Me acuerdo muy bien de él en Aventuras. Protagonizó una de ellas junto a Gina Cabrera. Allá en los sesenta. Pero en fin, Miami ha sido la tumba de muchos actores cubanos antes de que lleguen a la tumba. Que en paz descanse su alma.
Murió la semana pasada, su cuerpo fue hallado en estado de descomposición y la noticia se hizo pública entre ayer y hoy
Un gran tipo, buen actor y mejor amigo.
Bueno, Julito Martínez visitó Cuba no hace mucho. Visitó el set de un programa que conducía su hijo Jorge Martínez, ahora no recuerdo el nombre. En el programa Jorge y su novia se casaban y la ceremonia ocupó parte de la trasmisión. En algún momento la cámara tomó a Julito, lo que se vio en todos los televisores de la isla. Al poco tiempo sacaron al programa del aire.
buen amigo, buena persona y buen actor, que pena que nunca haya podido trabajar en una buena película
Coño, caballeros, ¿pero cuál es la incógnita que le ven al mensaje del chino? Más claro ni el agua. Lo que Ichi quiere decir es simple: No hay nada de particular en la muerte del anciano Julito, sino en que fue la semana pasada. Incluso hace ya una o casi una semana completa. O sea, que los medios escritos o televisivos o radiales han dejado pasar toda una semana sin darse por enterados de su muerte. Ichi, en lo personal, sí sabía de la presencia en el exilio del ex-actor, y de su estado emocional, gracias a la TV. Y luego concluye que, aunque CubaEncuentro sea una porquería, resulta más piadoso que unos cuantos al acordarse de Julito.
Para mí el chino no ha perdido facultades. Por cierto, ayer lo vi con una camiseta verde y una muñecona rubia.
Pero “El Zorro” no era un programa “independiente” ni mucho menos. Formaba parte del ICRTV, lo que, por suerte, a nadie se le ocurrió presentar una versión del personaje después de haber leído a Marx o haber descubierto a José Martí. “Thanks God I’m a country boy!!!!” (John Denver)
Para mi es Juan Quinquin en Pueblo Mocho con su sidekick Suelta-el-Pollo (creo que asi era…). Con un vozarr’on del carajo y un cubania tremenda.
Que en paz descanse entonces.
Yo lo veía a menudo por los portales del Navarro de Hialeah. Muy delgado, barbudo. Lo admiraba como actor y por su simpatía.
Si, lo que más recuerdo era lo de “que maravilla Goyo!” que había sacado de la canción de Cortés.
Ya Ichikawa ni él mismo se entiende cuando relee lo que escribe. What the hell was that??!!!!
Julito Martínez no era un mal actor. Tenía mucha gracia personal, además. Su Zorro fue uno de los pocos héroes de nuestra infancia sin héroes. Estuvo casado con la millonaria “Dra.” Maribel Santacruz (las comillas son porque ella sólo es graduada de un curso de nutrición por correspondencia), pero aquello acabó como la fiesta del Guatao. Que en paz descanse.
Yo no habia nacido cuando el Zorro, pero en paz descanses querido Julito… gracias Ernesto
El último recuerdo de Julito lo tengo en Alegrías de Sobremesa, que fue de lo que andaba haciendo al irse del país. Lo triste es pensar que ese olvido, ese no tenerlo en cuenta al morir, tanto de uno como del otro lado del malecón, nos puede pasar a todos. Por eso prefiero recordarlo cuando gritaba aquello de : ¡qué maravilla Goyo!
julito martínez era muy divertido. inolvidable, sobre todo para los cuarentones de hoy que crecimos viendo las aventuras. eran muy entretenidas.
Para mí es Juan Quiquín (en Pueblo Mocho) todavía me acuerdo de aquella frase que le dice a la novia “que buena es, que buena está” y que yo he incorporado por siempre a mis escaso repertorio lingüístico y en la televisión aquel personaje que cantaba aquella tonada que terminaba: “La tulibamba,
la bamba o la voz clarita la traigo yo…”
Ni siquiera sabía que estaba vivo, ni que estaba en Miami. Una pena tremenda que haya muerto
Mi estimado Ernesto, leo con pesar la noticia de la muerte de Julito Martínez. No lo conocí personalmente. Otra víctima de la imbecilidad fidelista. Para mí, Julito Martínez es El Zorro. Recuerdo que el barrio, la ciudad entera, se transformaba a la hora en que comenzaban las aventuras de El Zorro.
El castrismo, como toda dictadura, no es más que odio a la imaginación. El Zorro, en lejanos días, alimentó la mía y me ayudó a resistir. Siempre se lo agradeceré.
El Zorro, cará. Cuantos de nosotros no nos convertíamos en él con un antifaz negro y una espada de palo de escoba. Una pena que alguien que significó tanto para los primeros niños de la revolución haya dejado de existir casi en el anonimato.
No entiendo nada del comentario 1
Ernesto: aquí la noticia es “murió la semana pasada”. Eso debe ser lunes o martes. Aquí en Miami no se dijo. Ví a “Julito” (no teníamos amistad) en el Canal 41, y nada. Estaba nervioso, conversador, bueno y trágico… Es lo que decía nuestro amigo común: Por muy mierda que sean estos medios de Internet (yo he sido crítico de los mismos, tú más consecuente), hay quien no ha tenido el valor de someterse a ellos y, al final, son los más clementes. Ich.