Tres o cuatro cubanos libres (los Porno, Claudia, Lía, Yoani, Orlando…), le han devuelto la esperanza a Juan Abreu:
¿Hay esperanza para la isla pavorosa? Sí. Yo mismo he dicho mil veces que no. Pero sí. Una. Esas muchachas y muchachos. Tengo que admitirlo. Lo hago con placer. Leo sus blogs, escucho sus canciones. Son pocos pero hermosos sobre todo ellas con sus tetas de turrón y sus fragantes bocas. Se limpian con la bandera, se cagan en la patria, mean al compás del himno nacional y llaman al esbirro esbirro con un desenfado que sólo puede augurar tiempos mejores. Cantan. Recorren la envilecida ciudad burlándose del ejército de lameculos del puto ministro y de la mismísima Bola de Mierda Máxima.
Son libres y no están dispuestos a a ser nada menos.
Quién lo iba a decir.





Así es Juan,
Esos muchachos saben que la derrota del castrismo es un subproducto de la civilización. A diferencia de otros opositores ellos no se detienen a golpear la cara de tabla del tirano, prefieren pasar a través de ella, buscar lo que está por detrás. Y eso, además de ser una excelente estrategia, pone al infeliz de Fidel Castro en un sitio que para él es peor que la muerte.
No son pocos, estan desconectados.
¿Por qué “quién lo iba a decir”???