- oct 26, 2008 • 15:37h
- 3 comentarios
Carlos Boyero no deja muy bien parada la última película de Juan Carlos Tabío, El cuerno de la abundancia:
El pretendido esperpento tiene escasa gracia, la ironía es burda, los personajes y las situaciones huelen a caricatura. (…) Es una película que busca la inmediata complicidad con el receptor (qué cansino ese recurso del narrador hablándole en primer plano a los espectadores), con la que intento integrarme y disfrutar de su humor. En vano. Y va a peor de forma alarmante. La postrera secuencia de la boda es digna del cine de Mariano Ozores. En este caso, la necesidad de describir la realidad no ha conseguido ningún milagro artístico.




Tiene razón, más de lo mismo, con los mismos actores, y el mismo lepelepe.
Corregido, gracias.
Es Tabia o Tabio?