- sep 26, 2008 • 10:14h
- + comentarios
Fernando Ravsberg muestra su lado ingenuo:
Sinceramente espero que los ciclones no se lleven de Cuba el espíritu de debate que, poco a poco, se ha ido abriendo paso entre la población en general y muy en particular entre los intelectuales cubanos.
Suspender el dialogo usando como argumento la necesidad de contrarrestar unidos los efectos del desastre atmosférico, sería perder de vista la importancia que este tendrá en el futuro de la nación y por ende de los ciudadanos.




