Las esperanzas, en los saltadores.
Las esperanzas, en los saltadores. La negación de visa, a la italiana y a los que intenten huirle a La Habana unos grilletes y unos asesores
que les recordarán cada minuto que en el equipo revolucionario el sacrificio es bueno y es diario y el desertor, peor que el escorbuto.
En busca de medallas, a La China, va la delegación de los rehenes. ¡A conquistar la gloria del deporte!
Con sus preseas de oro (y calamina) comprarán leche en polvo, trigo, trenes… ¡y aliviarán el hambre y el transporte!
Las esperanzas, en los saltadores.
La negación de visa, a la italiana
y a los que intenten huirle a La Habana
unos grilletes y unos asesores
que les recordarán cada minuto
que en el equipo revolucionario
el sacrificio es bueno y es diario
y el desertor, peor que el escorbuto.
En busca de medallas, a La China,
va la delegación de los rehenes.
¡A conquistar la gloria del deporte!
Con sus preseas de oro (y calamina)
comprarán leche en polvo, trigo, trenes…
¡y aliviarán el hambre y el transporte!