- ago 01, 2008 • 09:51h
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Nueva Reflexión de Fidel Castro sobre los deportistas que deciden quedarse en el extranjero. Típica mentalidad de dictador: ni siquiera considera las “deserciones” como un acto de voluntad individual. “Fueron sobornados”, dice. Pero el número creciente de atletas cubanos que ha decidido quedarse en el extranjero no es el resultado de ningún asedio internacional, sino de la incapacidad de su país para ofrecerles una vida digna como deportistas y como seres humanos. A pesar del sermón, se seguirán quedando. Son las evidencias de un fracaso social.
Por ahora, casi todos los medios de prensa reproducen el cacareo prepotente de un anciano senil; ojalá alguno se tome la molestia de preguntar a los deportistas que se quedaron por sus verdaderos motivos.




CLASIFICADO
Se ofrecen peloteros
provenientes del puerto de La Habana.
Bien entrenados, saludables,
obedientes, con fogeo.
Pocas señales de maltrato
físico de su anterior dueño.
Nutrición razonable.
Discreción. Buenos precios.
Necesarias garantías
de libertad, a corto plazo,
para los compañeros.