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Castro y la ciencia en Cuba

  • jun 23, 200812:05h
  • 61 comentarios

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Hace ya muchos años le pregunté a un científico cubano por qué, a pesar de tantos esfuerzos y recursos invertidos, la ciencia de nuestro país se negaba a dar el salto de calidad correspondiente y seguía aferrada a una visión tercermundista. La respuesta que me dio fue: “Aquí la ciencia es de ensayo… y ensayo, el Comandante no acepta errores”.

Como muchos tiranos del siglo XX, Fidel Castro también descubrió que la actividad científica podía ser un excelente instrumento de propaganda. A pesar de sus aplicaciones bélicas, y de un número cada vez más creciente de pifias y desaciertos, la inmensa mayoría de los seres humanos todavía mira a la ciencia como una causa noble; y las revoluciones, ya sabemos, viven de masticar y escupir noblezas.

Castro I concibió la ciencia como una maquinaria perfecta, hermética a la lógica del conocimiento popular, rodeada de una aureola de discreción y de secreto militar, que iba desde el diseño de sus instalaciones hasta la selección de sus empleados. La lealtad de los reclutados siempre ha sido más importante que sus capacidades. Los objetivos de la campaña se trazan de antemano. Los hombres de ciencia se lanzan entonces, como peones, al ataque de unos reductos que anuncian la “genialidad” del Gran Jefe. Quienes se niegan a marchar en el sentido de esas cruzadas, ya sea porque quieren dedicarse a las ciencias puras o porque tienen reservas éticas o intelectuales, son considerados innobles y, en consecuencia, reprimidos.

Esto es algo que podemos comprobar cuando miramos, desde una perspectiva adecuada, la evolución de las más importantes instituciones científicas de la Cuba post-revolucionaria.

El Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CENIC) puede identificarse con la etapa eufórica de un cabecilla que siempre tuvo, para el pensamiento abstracto, la misma capacidad que un mosquito lobotomizado, pero que se sintió con el derecho a dirigir unas columnas científicas que llevarían al país hacia la victoria inobjetable sobre el hambre y a producir, por ejemplo, más leche que Holanda.

En unos pocos años, el CENIC demostró que la famosa solución del hambre no saldría de sus laboratorios. Lo que sí salió fue un pujante grupo de investigadores que logró atrapar la atención del Comandante en Jefe y convencerlo, en campaña de guerrilla victoriosa, para que construyera el Centro Nacional de Salud Animal (CENSA). Los argumentos utilizados por estos científicos se basaron más en la exquisita paranoia de Castro I que en cualquier otra cosa. Gracias a esa limitación psicológica pudieron hacerle creer, con experimentos sin controles, consignas políticas y tesis de doctorado discutidas a puertas cerradas, que las epidemias que azotaban al ganado porcino, lejos de ser consecuencia de las malas condiciones sanitarias del país, de un fenómeno epidemiológico antiguo y recurrente, o de los escasos controles aduanales, se debía a unos ataques de la CIA que resultan absurdos si tomamos en cuenta la escasa distancia que existe entre Cuba y el sur de los Estados Unidos.

En cuanto el globo del CENSA empezó a desinflarse, surgió, en un oscuro laboratorio del otrora resplandeciente CENIC, una nueva guerrillita que decidió explotar esa coyuntura, tan interesante, que empezaba a producirse entre la proverbial megalomanía de Castro I y su inobjetable envejecimiento. La bala mágica que utilizó esta tercera columna invasora fue el famoso Interferón, compuesto que presentaron como algo cercano a la cura perfecta de cuanto cáncer pudiera surgir en el tejido sagrado de la patria. El único inconveniente que presentaba esta droga era que, para tenerla en cantidades adecuadas, había que producirla de forma recombinante, o sea, mediante la ingeniería genética. Así fue como surgió, a un costo de ochenta millones de dólares, el flamante Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), un complejo de edificios que (como dijo alguien una vez en una reunión) consumen tanta electricidad como el municipio Diez de Octubre. Una institución hecha para botar el dinero, que fue dirigida, en sus años de esperanza, por un mulato jacarandoso del que se decía a sotto voce, “pobrecito, si se cae en el piso come Interferón”, y cuya cara es la imagen que todavía hoy me viene a la mente cuando alguien intenta convencerme que Cuba es, y será, un país de jineteros.

Ya en el segundo lustro de los años ochenta, ante el desmerengamiento del bloque comunista, y aterrado por más de tres décadas de despilfarro económico, Castro I le dio la orden a sus científicos de conquistar una cota desconocida y absurda: la rentabilidad. Ante esa exigencia surgió, del interior del CIGB, otro grupo guerrillero que dijo estar dispuesto a lograrlo… o perecer en el intento. Esa facción enarboló como solución económica una vacuna contra el meningococo del grupo B, con ella lograron convencer al comandante -a pesar de que las pruebas bactericidas todavía no eran concluyentes, y los estudios de efectividad no habían sido validados- para que construyera, al costo de otras decenas de millones de dólares, un centro de producción de vacunas que hoy se conoce con el nombre de Instituto Finlay. Justo es decir que este es el único de los centros del llamado Polo Científico que ha logrado pagar su propia inversión.

Algo que confirma el carácter eminentemente guerrillero de la ciencia castrista es su uso de la vieja máxima “las armas se le arrebatan al enemigo”. Todos estos grandes centros del oeste de la capital cubana tienen como fuente original de sus “descubrimientos” a científicos extranjeros. Así, el CENIC puede ser identificado con Voisin o con cualquiera de los técnicos que decidieron ir a darle su ayuda desinteresada al pueblo cubano; el CIGB es hijo de Kary Cantell; y el Instituto Finlay de un americano, cuyo nombre ahora no recuerdo, que propuso conjugar las proteínas y los polisacáridos de la pared celular del meningococo, para aumentar la antigenicidad de la famosa vacuna.

Hoy día, casi cincuenta años después de ensayos y ensayos, el saldo que nos deja la supuesta ciencia del castrismo es mucho más triste que una colección de edificios descascarados, instituciones en decadencia, o científicos envejecidos que rumian sueños antiguos, a sabiendas de que pudieron ser alcanzados. Lo peor de esta experiencia es que muchos creen ver en ella la confirmación de que Cuba es un país hecho para el turismo, una tierra de rumberas y camareros alérgicos al pensamiento.

Esta opinión necesita olvidar la enorme cantidad de científicos cubanos, nacidos después de la revolución, que han logrado construir excelentes carreras profesionales en las mejores universidades del mundo. Estos investigadores, que representan a escala todos los estratos, sexos, y razas de la sociedad cubana, coinciden en un punto: en algún momento de sus vidas se percataron del circo que significaba la ciencia castrista y decidieron partir, con toda la carga de coraje existencial que eso implica, a probarse en sitios donde el rigor y la libertad se convierten en acicates intelectuales.

Por desgracia para Castro I, y para aquellos que lo utilizan como demostración de que somos un pueblo condenado a la rumba, existe un ejemplo que demuestra cuan factible y necesario es, para un país en vías de desarrollo, crear una infraestructura científica que esté a la par de sus homólogas en el mundo desarrollado. Me refiero a Israel, un pueblo, una nación, que empezó a construir su primera universidad en Jerusalén, y su primer instituto de investigaciones en Rehovoth, décadas antes de ser un Estado. Las dificultades políticas, sociales e intelectuales que enfrentaron lo colonos judíos cuando decidieron iniciar, en la segunda mitad de la década del treinta, el desarrollo científico de Palestina, fueron inconmensurablemente superiores a las que pudo haber encontrado la Revolución cubana en sus inicios. Sin embargo, hoy día la ciencia israelí tiene un nivel internacional sobresaliente, mientras que la cubana, para poder sobrevivir, tiene que buscar refugio fuera de sus fronteras.

César Reynel Aguilera
Montreal

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61 respuestas
Comentarios

  • CS dice:

    Helios, vamos a ver cual sers los resultados de los estudios norteamericanos de esta vacuna. por que te repito que hasta ahora los unicos estudios independientes de algun farmaceutico cubano eran los del PPG que se hicieron en Alemania y Canada. Y no crees que hay algo revelador en que los unicos en los EE.UU que se interesaron en la “milagrosa” biotecnologia cubana era una empresa muerta-de-hambre que se fue a la bancarrota?

  • Helios dice:

    Woland:

    SUFRE! (leyendo esto). Tu — y tantos otros cubiches que piensan como tu — son un insulto a sus propias inteligencias.

    Noto que PD publica hoy varias noticias inconsecuentes relacionadas con Cuba, pero ignora el anuncio de esta esperada vacuna terapeutica contra el cancer de pulmon, muy relevante para el tema que se trata aqui, y que ha tenido bastante repercusion en los medios — aparece incluso en El Nuevo Herald.

    ———————————

    Cuba registra vacuna contra el cáncer y podrá venderla en EEUU
    Por ANDREA RODRIGUEZ
    The Associated Press

    Científicos cubanos presentaron el registro sanitario de una nueva sustancia terapéutica contra el cáncer de pulmón avanzado para alargar la vida de los pacientes afectados con el mal, con lo cual ya podrán comenzar el proceso de comercialización en Perú, Malasia y China.

    “Es una vacuna muy segura, no hay eventos adversos y contribuye a incrementar la calidad de vida y supervivencia”, dijo el martes la doctora Elia Neninger durante una conferencia de prensa en el Centro de Inmunología Molecular, la institución encargada también de producir y distribuir la sustancia y con la cual deberán tratar los socios extranjeros.

    El medicamento lleva el nombre de CimaVax EGF y fue desarrollada desde 1992 hasta conseguir el registro el 12 de junio ante las autoridades sanitarias cubanas que evaluaron los estudios del centro y los resultados en pacientes.

    La vacuna está compuesta por la proteína de “Factor de Crecimiento Epidérmico (EGF)”, unida a otra proteína llamada “P-64″ que facilita la respuesta inmune, manifestó Neninger.

    La aplicación es paralela al tratamiento tradicional por lo general de quimioterapia y los estudios de los cubanos mostrados el martes a la prensa indican una expectativa de vida de cinco meses más para los pacientes de esta afección que suele ser de un año, indicó la jefa del proyecto, la doctora Tania Crombet.

    En Cuba el producto no tiene precio pues se distribuye por el sistema nacional de salud que es gratuito.

    A partir de este registro se espera uno similar en Perú para comenzar su comercialización allí mediante el licenciamiento a una compañía local que no fue identificada por los científicos.

    Luego de nuevos ensayos clínicos exigidos por las leyes de esos países sucederá lo mismo en China y Malasia, en este caso mediante la compañía Bioven, comentó la doctora Gisela González, experta del Centro de Inmunología Molecular, al estimar en un año el tiempo de este proceso.

    “Esta es la primera vacuna terapéutica registrada en Cuba”, señaló la especialista.

    Como dato inusual, reconocieron las científicas, el producto tiene una autorización especial del Departamento del Tesoro estadounidense para ser vendido en el vecino país, cuyo gobierno sostiene un embargo a la isla por motivos políticos pero que impide la comercialización de mercancía cubana esa nación.

    Este permiso fue obtenido cuando la licencia comercial otorgada por los cubanos estaba en manos de la empresa CancerVac, pero la firma quebró ante de completar los estudios exigidos por la autoridades sanitarias norteamericana para ponerlo a la venta.

    La autorización para el mercado estadounidense pasó entonces a YM BioSciences, que sí deberá terminar ensayos clínicos tasados en unos 20 millones de dólares. “El registro en Cuba va a impulsar a las compañías a hacer esos ensayos clínicos”, afirmó González.

  • César Reynel Aguilera dice:

    Woland,

    Ya están llegando a mi correo los mensajes de antiguos colegas del Polo Científico, con informaciones precisas, nombres, fechas, datos y pruebas documentales de mucha de las barbaridades que ya conocemos y de otras que nunca nos enteramos. Creo que el desmontaje del que habla Julio (comentario # 43) se va a escribir mucho más rápido de lo que imaginé.

    Saludos

  • Woland dice:

    Oye, Helios, es tarde y no tengo tiempo para ponerme a analizar uno a uno tus “argumentos”. Algún día lo haré. Pero te aclaro que aquí los únicas fuentes que NO son ni independientes ni confiables son los informes manipulados (o directamente inventados) de los testaferros de Castro, que citas con una fruición digna de mejor causa. Con la misma desvergüenza con la que inventan crecimientos económicos del 10% en un país en crisis continua, y liderazgos en producciones de leche a cargo de vacas “nacionales” (compradas en Canadá), en un país donde los niños dejan de beber leche a los siete años, han intentado inflar una supuesta biotecnología “nacional” que es ejemplo y admiración y bla-bla-bla del mundo mundial.

    Las anécdotas (deja el diminutivo para los informillos y mentirijillas de pacotilla con las que está inundando esta página…) que recuerdan César y otros en sus comentarios, pueden ser confirmados por muchísima gente.

  • Helios dice:

    Entre parentesis, si quieres hablar de un “des-logro” de la medicina cubana, no tienes que ir mas lejos que al bien cacareado y muy bien ordeñado en el sentido financiero, que el supuesto tratamiento de la retinosis pigmentaria.

    No creo que hay muchas dudas que eso es un fraude y que la comunidad cientifica cubana lo sabe, pero como rinde tanto se lo callan.

    En resumen, quienes estan seriamente interesados en conocer la realidad sobre la ciencia en Cuba debe tomarse el trabajo de investigarla buscando fuentes independientes y confiables — y las hay en abundancia en la Internet — no dandole credibilidad a algun trasnochado con anecdotillas de dudosa veracidad y una agenda a impulsar.

  • Helios dice:

    CS:

    Si el PPG es o no un placebo, no te puedo decir, pero aun si lo fuere eso no significa que quedan invalidados estudios hechos sobre otros productos de la biotecnolgia cubana. Como precisamente ilustra el caso del PPG, los cientificos del mundo no son tan tontos como para aceptar sin pruebas lo que alegan los creadores de cualquier farmaco y por ello hacen estudios independientes para verificar su efectividad.

    Te recuerdo que en USA se han aprobado medicinas inefectivas o aun dañinas a la salud (el Vioxx es una recientemente retirada del mercado por causar muertes tras no se cuanto tiempo) y eso a pesar de toda la tecnologia y de los examenes y re-examenes que mencionas.

  • CS dice:

    Helios, una ultima vez para ver si entiendes, y prometo que sera la ultima vez. Los unicos estudios hechos sin financiacion cubana acerca de cualquier farmaceutico de ese pais eran de dos universidades, la de Nova Scotia en Canada y la de Colonia en Alemania. Repito, de lo que yo se son los unicos estudios no financiados por parte del gobierno cubano, y el resultado es que el PPG es un placebo.
    Me vas a decir que cuando una medicina cubana es vendida a Brasil o Sur Africa hay un proceso similar al FDA de los EE.UU donde pasan anos examinando y re-examinando una medicina?

  • César Reynel Aguilera dice:

    !Y tampoco olvidar la aspirina de producción nacional, única en el mundo!

    Qué lindos estos refritos de los folletines de propaganda que se imprimen en el polo “científico”, que se los crea el que no haya trabajado en esos centros, y no haya visto los globos inflados.

    Y lo más triste del caso, cuando los globos explotan no pasa nada. El bastión inexpugnable se defiende.

  • Helios dice:

    VACUNA CONTRA LA MENINGITIS MENINGOCOCAL TIPO B

    Tomado del reporte de Pugwash.org

    In the early nineties, Cuba’s Carlos Finlay Institute finalized research on its anti-meningococcal B vaccine and started immunizing its population. The VA-Mengoc-BC vaccine was tested by a double-blind trial on 106 000 Cuban adolescents (10-16 years). The vaccine is now registered in 19 countries, with 45 million doses administered (85 percent in children under 5).

    The anti-meningitis B vaccine, unique in the world, caught the attention of the pharmaceutical company, SmithKline Beecham (now Glaxo SmithKline), which subsequently reached an agreement with the Finlay Institute to market the vaccine globally. The Finlay Institute retains the vaccine patent and control over R&D, production and quality assessment capacities in Cuba.

    ——————–

    Brazil and Cuba will produce a vaccine against meningitis

    The Institute of Technology on Imunobiologicals Bio-Manguinhos/Fiocruz, of the Oswaldo Cruz Foundation, the World Health Organization (WHO) and the Finlay Institute, from Cuba, signed a joint agreement to develop and transfer technical information for the production of AC meningococcal vaccine.

    The cooperation aims at the emergency production of a vaccine against AC meningococcal meningitis for the country of the so called “Meningitis belt”, in the region of the sub African Sahara, due to the cancellation of the production of the vaccine by multinational pharmaceutical houses.

    In order not to stop the supply, WHO requested the collaboration of the Manguinhos/Fiocruz and of the Instituto Finlay. Twenty million doses of the AC meningococcal vaccine will be produced during 2007 to 2008. The vaccine will be distributed, according to orientations of WHO to countries like: Burkina Faso, Chad, Ivory Coast, Mali, Niger, Nigeria and Sudan, where the disease reaches very high indexes. Here, there is also a possibility that an extra supply be provided directly to these countries by the end of the year.

  • Helios dice:

    SOBRE LA VACUNA SINTETICA CONTRA EL HAEMOPHILUS TIPO B (HiB)

    El antigeno fue desarrollado por los cubanos; los canadienses contribuyeron una tecnica que abarata la fabricacion:

    ——————
    Articulo en globalexcahnge.org

    The World’s First Synthetic Vaccine for Children:

    Children in the UK are routinely immunised against Haemophilus influenzae b (Hib), which causes meningitis and pneumonia, but there are literally billions of children in the developing world that cannot afford the vaccine. As a result, more than half a million children die from Hib infection each year. Cuban researchers have now presented a novel, fully synthetic vaccine that can be produced much more cheaply and thus will reach all parts of the world. Coincidentally, it is the first fully synthetic vaccine to succeed in all clinical trials.

    ——————-
    Vacuna premiado por el Tech Museum de San Jose (California)

    2005 Health Award Laureate
    Hib Vaccine Team
    Laureate Country: Cuba and Canada
    Project Country: Cuba
    Video: 2005Videos/HIB_Vaccine_Team.mov

    Project Overview:

    In an attempt to create alternatives for the production of conjugate vaccine against Haemophilus influenzae type b, the Hib Vaccine Team developed the first vaccine containing an antigen produced by chemical synthesis. The members of the Hib Vaccine Team are Dr. Vicente Verez-Bencomo and Dr. Violeta Fernandez Santana from University of Havana, Professor René Roy from the University of Quebec in Montreal, Dr. Eugenio Hardy from the Center for genetic Engineering and Biotechnology, and Dr. Maria Eugenia Toledo from the Institute for Tropical Medicine Pedro Kouri.

    ….

    Technology Solution:

    The conjugate vaccine incorporating a synthetic bacterial carbohydrate antigen was demonstrated to be as safe and immunogenic in humans as the already licensed vaccine incorporating the native polysaccharide. Access to synthetic complex carbohydrate-based vaccines therefore provides an alternative in the fight against Haemophilus influenzae type b infections. It also sets a strong basis for further development of similar approaches against other human pathogens. The vaccine is fully introduced for Cuban infant population and is in the process of introduction in many other countries.

  • Helios dice:

    Como que no estan permitidos los links aqui, pongo retazos de
    articulos publicados en Internet. Si quieren mas informacion, busquenla ustedes mismos, senores. porque nada de esto es secreto.

    Esto tomado de un reporte de Pugwash.org


    In 1965, Cuba’s national Center for Scientific Investigation was founded, leading the way for the opening of numerous other research facilities. Today, there are 38 biotech centers, grouped together in a science park to the west of Havana, which integrate research, development, production and marketing.
    ….
    As a result of its overall strategy, Cuba’s research effort has produced a variety of products ranging from vaccines and cancer therapy drugs to fetal monitoring equipment. Some of the many examples include:

    * Monoclonal antibody and interferon, for the treatment of cancer and viral diseases;
    * Anti-meningitis B and hepatitis B vaccine, both have been certified by the WHO;
    * Recombinant streptokinase for the treatment of heart attacks;
    * biomodulin-T;
    * blood derivatives (albumin, anti meningococcal immonuglobulin);
    * vaccines (rabies, small pox, tetanus, diphtheria; salmonella tiphi).

    Cuba also has several products in the pipeline, including: combined vaccines, cholera vaccine, cancer vaccines; AIDS vaccine; new radioactive monoclonal antibodies, interleukin-2, and new interferon combinations, all currently undergoing clinical trials.

  • CS dice:

    Helios, Cesar tiene toda la razon de mundo cuando dice que la razon del mundo cuando dice que la razon que la farmaucetica cubana vende es por que es casi regalada. Ademas de eso muchos de los paises que mencionas-Brasil, Sudafrica, Vietnam, China-tienen fama de violar los derechos de propiedad intelectual.
    En lo que se refiere a Canada, la Universidad de Nova Scotia ha demostrado que el PPG es un placebo. Por que tanto empeno en defender algo que no se puede defender?

  • pi dice:

    Terciando en la discusión.

    Helio,
    No creo que la tecnología (y la ciencia cubana) hayan sido un éxito rotundo. En esto hay más rollo que película. Pero aún cuando el globo se desinfle quedará un nivel decente de desarrollo, para ser un país del tercer mundo de las dimensiones del nuestro.
    Es más, pienso que si algún día salimos del hueco en que estamos será gracias a esa capacidad intelectual desarrollada en los años de la revolución, hoy en buena medida desperdigada por todo el universo cual judíos errantes.
    Con ron, tabaco y mulatas jamás vamos a salir del subde. La Industria Farmacéutica y la del Software tienen un potencial enorme. En ese sentido soy optimista de cara al futuro. Hay gente, dentro y fuera, que saben hacer las cosas, tienen un poco de experiencia y una mínima infraestructura creada que se puede potenciar con inversiones.
    La apuesta por la biotecnología y otras industrias de punta fue una visión estratégica correcta en su momento, si no despegó fue por culpa de un sistema que ahoga todas las iniciativas y un biotecnólogo en jefe que quiere hacer las cosas por puro capricho, sin entender cómo funcionan las reglas del mercado.
    Uno de los errores iniciales del llamado Polo Científico fue en querer hacerlo todo; investigación, producción a media y gran escala y comercialización. Se perdieron tiempo y oportunidades preciosas. Actualmente se ha rectificado ese política. Por ejemplo los anticuerpos monoclonales de Lage se vendieron como patentes en varios países ( entre ellos Japón, Fortunato). Pero las fallas de origen persisten.
    Los científicos y tecnólogos cubanos están, en general, bien preparados y son tremendamente dedicados. Sin exageración no he visto a nadie en el mundo hacer más con menos recursos. De ellos podría decir como del Cid Campeador:
    “Qué buenos vasallos serían si buen señor tuvieran.”

  • César Reynel Aguilera dice:

    Es importante hacer notar que el bobito ya cambió la palabra ciencia por tecnología, poco a poco lo vamos convenciendo de su error.

    Usar las ventas como “prueba” de calidad de un producto farmacéutico sería una necedad si no tuviera implicaciones criminales. El mercado biotecnológico castrista no ha podido acercarse, ni en sueños, a los niveles de venta que tuvo en su momento la Talidomida, y ya sabemos lo que sucedió con esa droga.

    Castro logra vender sus cuentos biotecnológicos porque casi los regala. Los precios son tan bajos que muchos países se sienten tentados a correr el riesgo. Esos precios de “apéame uno” son consecuencia de los salarios nulos que Castro le paga a sus “científicos”, de unos ensayos clínicos que se hacen como tareas de choque, de la ausencia de instituciones verificadoras independientes, y de la inexistencia de un marco legal para demandas judiciales en caso de errores. Para las compañías biotecnológicas y farmacéuticas de este mundo, la biotecnología cubana es un paraíso en el que no existen ninguno de los controles, y obstáculos, que encarecen el proceso de “Investigación y Desarrollo”. Decir que la “tecnología” cubana es buena porque “vende” es tan absurdo como soltar loas a la industria del fascismo alemán, sin tener en cuenta el trabajo en los campos de concentraciones. El cinismo alcanza su punto culminante cuando se pretende decir que cualquier intento de negar ese desarrollo, es un insulto ¡a los trabajadores que están siendo explotados miserablemente! Es fácil entender por qué, los que así se expresan, no tienen la decencia de firmar con sus nombres verdaderos.

  • Woland dice:

    Helios,

    with all respect, ¿de qué tecnología CUBANA habla Ud.? ¿Qué tiene que ver el ballet con la producción dle interferón alfa? (Y no hablo ya de lo que tiene que ver con DESCUBRIR el interferón alfa, o el beta, o el gamma, o al menos uno de sus centenares de efectos…)

    ¡Por favor! Si el Agonizante en Jefe y sus esbirros no destruyeron la industria tabacalera, como hicieron con la azucarera, es porque no les ha alcanzado el tiempo… Pretender que hay una biotecnología “cubana” que “no ha fallado” es como… ¡Ah! César, Ernesto, ayudadme con un buen símil!!

  • César Reynel Aguilera dice:

    Julio,

    Sí, algún día será hecho como usted propone, que es la mejor forma de hacerlo, pero lleva un tiempo y una energía que por ahora escasean, mientras tanto, no está de más remover la cuchara y dejar que los castristas chapoteen en su propio caldo.

    Saludos

    C.

  • Helios dice:

    Infortunato Liborio del Campo:

    Precisamente, mi punto es que la tecnologia cubana NO HA FALLADO. Y este simple hecho hay que reconocerlo, como hay que reconocer que los puros cubanos siguen siendo los mejores o que el ballet cubano esta entre los 3 o 4 mejores del mundo. Decir que es un fallo es desvirtuar los cientificos que la han creado y desarrollado.

    Pero hay quienes, en su afan por “demostrar” los fallos del regimen mismo — que no necesitan demonstracion, puesto que son perfectamente evidentes –, insisten en negar lo innegable de la manera mas absurda y ridicula imaginable.

    Ahi lo tienes repitiendo que los “segurosos” estan vendiendo tecnologia a base de “mentiras y bajezas” dirigidas a convencer a los compradores. Y que los iranies eran tan ignorantes que querian comprar por los catalogos glossies de las empresas biotecnologicas extranjeras porque no sabian que eran gratis.

    Se concibe tal grado de necedad en un argumento sobre un tema que se discute seriamente? Que nos dice de la sanidad mental de quien lo avanza?

    La tecnologia cubana es un exito rotundo y esta conclusion se avala (o se desmiente) no con chifladuras publicadas por un malcontento en un blog cubano, sino con la evidencia del mercado creciente que tienee en el mundo sus productos desde hace 20 años y la confianza de cientificos en los paises que inviertien grandes sumas en instalaciones de produccion conjunta.

  • César Reynel:

    Debería tomarse su tiempo y comenzar a escribir algo que pudiera contribuir al “desmontaje”, como propone, de las excelencias científicas del socialismo cubano. Le digo tomarse su tiempo porque evidentemente hay tantos ejemplos, a juzgar por los comentarios que no incluyó en el post original, que no puede escribirse algo así en un solo día.
    Entiendo su resentimiento, pero no le hace mucha falta. Al parecer en este caso, como en otras historias que se leen sobre la isla, los datos hablan por sí solos.
    Está además su experiencia personal, aunque a veces, es lo único que tenemos para creerle. O sea, el mero hecho de que usted lo afirme no basta para que uno lo crea, máxime en este contexto, el de la información relativa a Cuba, que a veces se torna demasiado anecdótico.
    Por supuesto, podría escribir sus memorias, o utilizar su experiencia personal para crear personajes literarios, pero ayudaría mucho si también utilizara ese mismo conocimiento de primera mano sobre el mundo científico cubano, para contextualizarlo y proponerse algo más reflexivo y abarcador.
    Supere el resentimiento, escriba y muestre evidencias de sus teorías y verá que más pronto de lo que cree, sus lectores comprenderán las mismas razones por las que está resentido.
    Saludos,

    Julio J. Díaz

  • Woland dice:

    Ivis,

    no lo tomes a mal – pero no sólo a César se le inflama el hígado al leer el apellido de la Fuente – y más si es tratado como “uno de los científicos más brillantes que ha dado Cuba”. No, he is not. Es uno más de los tantos marrulleros que ha dado Cuba, y que se las apañan para hacer carrera utilizando a partes iguales la ignorancia o credulidad de la mayoría, y una explosiva mezcla de ambición desmedida, desprecio por los demás y por su oficio -puro pretexto-, y una confianza en sí mismos a prueba de desenmascaramientos.

    El mismo tipo de “empresario” que tima a la gente con la herencia de un dictador africano, que en política da un Castro – eso es el Dr. de la Fuente para la ciencia.

    (Sería interesante dedicar más tiempo a la comparación con los judíos, que retorna periódicamente).

  • pi dice:

    Me tocó de cerca el globo del PPG. Trabajé coordinando con Salud Pública los ensayos clínicos. Escogimos policlínicos, consultorios del médico de la familia y hasta asilos de ancianos. Grupos de control por sexo y edad. Placebo y distintas dosis, los pacientes asignados al azar a los tratamientos. Como manda el librito.
    Waco lo menciona, se construyeron plantas del medicamento por todo el país. Un poco más al norte del CNIC se edificó lo que la gente llamaba el Cenicito, una miniatura arquitectónica copia de su progenitor. En reuniones los cuadros sacaban sus cuentas de bodeguero. Con medio día de producción pagamos todas las inversiones. En el 2000 seremos los mayores productores de la llamada viagra cubana.
    Una mañana, en medio del experimento clínico, leo el titular del Granma con letras rojas:
    “PPG: otro gran éxito de la ciencia cubana.”
    Ahí mismo me quité de todo. Cómo explicarle a una simple prueba Chi-cuadrado que el Comandante acierta con un 100% de nivel de significación? Ya lo dijo el poeta;
    “La política tiene razones que la razón estadística no alcanza a comprender.”
    Cuando hoy camino la Habana escucho el llamado, casi en susurros:
    “Psh…Puro… puro, quiere PPG?”
    “Eso es una mierda, prefiero el viagra”
    Nuestro aguerridos bisneros los más cultos del mundo, me replican:
    “No es para “eso”. Para el colesterol, puro.”
    Algún que otro turista incauto cae en la trampa.
    Tengo, sin embargo, un solo recuerdo agradable de todo este cuento. En uno asilo del Cerro asistí al matrimonio de una pareja de 90 y 88 años. El novio se veía muy feliz. Me llamó aparte con aires de conspirador:
    “Docto. No tiene unas pastillitas extras pa’la luna de miel?
    El pobre no sabía que estaba en el grupo de los placebos!

  • César Reynel Aguilera dice:

    Una versión inicial de este artículo la escribí cuando estaba en La Habana (hace más de 15 años), fue sacada clandestinamente por unos amigos y publicada en Cubanet bajo el pseudónimo de Garces (Gómez Aguilera Reynel César), en aquella época yo podía haber sido un traidor, un cobarde, un tapaito, cualquiera de esos adjetivos que utilizan los castristas, pero no un resentido.

    Hoy día el resentimiento existe, sus fuentes están en el hundimiento del remolcador 13 de Marzo, en el asesinato de dos muchachos negros y marginales que intentaron escapar del infierno, en los presos de la primavera negra, en el cobarde acoso a las Damas de Blanco, en los fusilamientos en La Cabaña, en el encarcelamiento de los pilotos que no bombardearon Cienfuegos, en la masacre del río Canimar, etc, etc, etc.

    Los pobres castristas que utilizan las estadísticas del castrismo para defender a su amo, incurren en el reiterado hábito de los argumentos circulares. Todo el que haya vivido en Cuba sabe como se cuecen esos numeritos. Todo el que haya trabajado en los centros del polo científico sabe como se logran esos acuerdos de “exportación”, y las bajezas y mentiras en las que incurren los segurosos encargados de “atender” y “convencer” a los compradores.

    China y la India tienen desarrollos biotecnológicos muy superiores al de Cuba. Los vietnamitas y los iraníes se paseaban por los pasillos del CIGB con unas caras de miedo que daban tristeza. Los persas insistían en comprar los catálogos de New England Biolab o de Boehringer, y cuando alguien les explicaba que eran gratis, que esas compañías enviaban los catálogos por correo si uno se los pedía, sencillamente no lo creían (a saber si Cuba se los vende y eso sale después en las “estadísticas”). Las enzimas de restricción cubanas no sirven para nada, se comen los extremos del ADN y después no hay dios que ligue eso. Las vacunas cubanas tienen niveles de pirógenos (compuestos que provocan fiebre) muy elevados, y que varían mucho de un lote a otro. La lista de barbaridades, incluidas las de los llamados ensayos clínicos (pobres reclutas), es interminable.

    La mal llamada industria biotecnológica cubana es un gran timo que sólo tiene de original el haber sido montado por un gobierno. Muchas de las estadísticas que respaldan las supuestas bondades de esos productos biotecnológicos no pueden ser retadas o verificadas independientemente y de forma expedita y transparente. A la FDA (Food and Drug Administration) muchas veces no le queda mas remedio que creerse los numeritos que le envían ya no desde una institución cualquiera, sino desde un país, desde un Estado llamado Cuba. Por otro lado, otra práctica muy común en la llamada ciencia cubana es descalificar las críticas a sus productos como maniobras de la CIA y verracadas de esas.

    El absurdo de la industria biotecnológica de nuestro país se hace evidente en su insistencia en llamar ciencia a lo que no es más que tecnología. Las vacunas fueron ciencia a finales del siglo 19 y principios del 20, hoy día es una tecnología tan manida que está al alcance del proverbial mono entrenado. Los antígenos sintéticos intentaron ser ciencia hace unos años (recuerdo un colombiano que se cubrió de ignominia con el asunto) y los anticuerpos humanizados son una herramienta más, y no de las más importantes, en el arsenal de la inmunología de hoy.
    En cuanto a los científicos cubanos, los buenos, los de verdad, no salen en la imagen de la postalita, casi nadie los conoce, no son hijitos de papá ni hermanitos de nené, son hombres y mujeres que trabajan de sol a sol para construir glorias ajenas. Muchos, cansados del circo y de la falsa modestia de los dirigentes del polo científico, se van al exilio (por cierto, no conozco ningún mejicano que sea llamado traidor porque decida hacer su tesis de doctorado en Boston), otros se quedan y terminan languideciendo, aferrados a una ciencia que, dentro de Cuba, nunca alcanza a seguir el paso de la ciencia en el mundo, mucho menos a marcarlo, que es a fin de cuentas de los se trata.

  • The strengthening of Cuban-Iranian cooperation began with Cuban aid shortly after the Iranian earthquake of 1990 (ref. 3). It has culminated in Iran buying outright the prized fruits of the CIGB, namely recombinant protein production technologies in yeast and Escherichia coli, as well as the large-scale purification protocols for both soluble and insoluble proteins synthesized in or excreted by them. There is no one who truly believes that Iran is interested in these technologies for the purpose of protecting all the children in the Middle East from hepatitis, or treating their people with cheap streptokinase when they suffer sudden cardiac arrest. (Del link puesto por Ivis)

  • Joder, Helios, cuando te presentes con una lista de países socios de Cuba en cualquier cosa, preséntate con algo que no de vergüenza. Esto es como decir que yo soy un pelotero de nivel mundial porque jugué de suplente en las municipales de Pedro Betancourt. Todos los experimentos científicos del Tripa en Jefe han fracasado por culpa del tripa no de los científicos. En Cuba han estado los tipos del mundo que más sabían y saben de caña, sin embargo no producimos azúcar. Es lo mismo que pasa con la tecnología, los que ha fallado no son los centros de investigación ni los científicos que son tan buenos como los judíos, el que falla es el sistema dictatorial.

  • Omar dice:

    El artículo de Cesar es vehemente, combativo. Lo que hay de cierto en los desvaríos que el cita, y en los que deja de citar, pueden no dar para menos en muchos seres especialmente esos que andan lastrados por tan grande “carga de coraje existencial”. Es verdad, emigrar se pone de pinga. Como lo vivirá un mejicano? A quien le echara la culpa? Será triste no poder culpar a nadie? Por no tener o por no saber?
    Los cuestionamientos de Helios al escrito de Cesar siguen sin una respuesta que valga la pena, es decir, una donde la combatividad anticastrista deje mas espacio al resto de los asuntos. Por ejemplo:
    - Que es lo que Cuba exporta a India, China e Irán? Know-how? De que cosa?
    - Que hay con los anticuerpos humanizados desarrollados y echados a andar por el Centro de Inmunologia Molecular que dirige Agustín Lage. Por cierto, es Agustín Lage lo que aquí se consideraría un científico brillante?
    - Que hay de los antígenos sintéticos desarrollados en el laboratorio de Vicente Verez en la UH?
    - Se han asumido como propios los descubrimientos sobre los que descansan algunos de los productos desarrollados por científicos cubanos? Con mayor frecuencia que la de la pifia habitual y universal en el comentar de asuntos técnicos a una audiencia general? De quien viene la distorsión, de los mismos científicos en artículos bajo escrutinio de la comunidad profesional o de la maquinaria propagandística del gobierno? Hay algo jodido en construir sobre los hombros de gigantes?
    - Como ha crecido a partir de 1990 la tasa de publicación en revistas de impacto por autores cubanos haciendo ciencia en Cuba? Como queda si se le compara en igual periodo con naciones del tercer mundo similares en recursos, preferiblemente con economías de mercado, sistemas pluripartidistas y sin bloqueo comercial?

  • dionisio dice:

    Gracias al anonimo que me ayudo con el arquitecto del CENIC….la partieron..!!! es una belleza y una osadia. Me voy a ocupar de seguirle los pasos al arquitecto, que, espero, no tenga nada que ver con el personaje historico.. Gracias…..!!!!!!!!!

  • Max de Rob dice:

    ¡Coño, Anonymous de 12:16 am!

    ¡Verdad que nos quiso hacer comer Zeolita!

    ¡Que hijo de su p… madre!

    Saludos

  • Max de Rob dice:

    No, no preguntaban por el arquitecto del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB)…sino por…el edificio del CENIC, es decir, Centro Nacional de Investigaciones Científicas, que es el que aparece en la foto.

    NO estoy 100% seguro pero creo que lo hizo Abraham Masique, que posteriormente hizo el Palacio de Convenciones. Socio fuerte del Coma y después director del Cimex o de Cubanacán, no estoy seguro.

    Saludos

  • César Reynel Aguilera dice:

    Salcedo,

    Tienes razón, la judería trae una ventaja histórica, pero al mismo tiempo paga un enorme precio por esa ventaja. Una de las cosas de las que se queja Weizmann en su libro (que no habla para nada de los cubanos, como debes ser capaz de imaginar), es la gran cantidad de científicos de Rehovoth que perdieron sus vidas en las distintas guerrras contra los estados árabes (cosa que nunca ha sucedido en Cuba).

    Uno está acostumbrado a pensar, retroactivamente, que los ganadores eran favoritos. Ese no es el caso de Israel, un Estado que surgió bajo acoso y que muchos consideraban que no podría sobrevivir en medio de tanta hostilidad. Si difícil y cuasi-milagrosa fue la sobreviviencia de ese Estado, más aún debe serlo el desarrollo de su ciencia.

    Creo que la clave está en si Cuba pudo haber tenido otro destino, yo creo que sí, pero si alguien me dice lo contrario tengo que reconocer que quizás tenga razón. En general, ante ese tipo de disyuntiva prefiero escoger la que no se valida a sí misma.

    Saludos

    César

  • Jorge Camacho dice:

    Muy bueno César. Y creo que si, que somos mucho mas que rumba y mojito. Hay culturas milenarias, pero eso no significa nada. No son ni un pelo mejor que ninguna otra. Decir lo contrario es racismo. Felicidades de nuevo.

  • Anónimo dice:

    Para el que pregunto por el Arquitecto del Centro de Genetica y Biolotecnologia, Fue un equipo dirigido por el Arq. Rafael Moro.
    Muy buen articulo.
    Hay una anecdota de unas de las visitas de Voisan donde Castro I le ofrece queso cubano y el insistia a le diera su criterio, esperando oir que fueran mejores que los franceses, tanto canso al cientifico que este al final le dijo que detras de los quesos franceses como de los tabacos cubanos habian siglos de experiencias y tradicion.
    Y que me dicen de la Zeolita y de la Zacarina, o de los platanos microjet.
    toda una vida estubo “de atar.”

  • Ivis dice:

    César:

    Desconocía esa anécdota, penosa sin dudas. Considero a Pepe un tipo brillante, y no dicho por mí, sino atendiendo a los hechos -era el que más publicaba y el que más renombre tenía de todo el CIGB- aunque quizás, no lo sé porque tampoco lo conocí tanto y además no tengo afán fuera un mal científico, un científico mentiroso. ¿Cuántos no había así en Cuba? Eso sería tema para otro post. Solamente te mencionaba un texto suyo que me pareció bueno, y que estaba en la misma línea de tu tesis. Y te lo decía sin segundas intenciones, pero me parece que no hay manera de entendernos, así que no te molesto más. Que te vaya muy bien.

  • Jorge Salcedo dice:

    César,

    Este es uno de esos casos donde lo cortés no quita lo valiente. La mayoría de los judíos americanos se consideran americanos, pero igualmente se consideran judíos. Y, sean prominentes científicos o no, muy pocos han tenido la más mínima intención de emigrar a Israel. La emigración hacia Israel ha estado determinada, como casi todas las emigraciones, por la mala situación de los inmigrantes en sus lugares de origen. En el caso de los judíos, la Rusia zarista, la Alemania nazi y la Unión Soviética vienen enseguida a la mente.

    La negativa de los científicos judíos a marchar hacia Israel no tiene mucho que ver en el asunto. No se trata de eso. Se trata de la cultura de una comunidad —de donde salen esos científicos— que sobrevive como tal a pesar de la diáspora y la persecución durante miles de años y que gracias a la adversidad, no a pesar de ella, desarrolla estrategias de adaptación y sobrevivencia que la hacen más competitiva que otras en determinado momento y bajo ciertas circunstancias.

    En un mundo donde el éxito está determinado en buena medida por la educación, el comercio, la inversión, la investigación científica y la innovación tecnológica, la judería tiene la ventaja competitiva adquirida durante siglos dedicados, por fuerza, a mucho de estos menesteres. Creo que es lo mismo que piensa Alan Dershowitz cuando, en un epígrafe de The Vanishing American Jew — titulado precisamente “Our Competitive Advantage”— cita las palabras de Michael Porter: “Differences in national values, culture, economic structures, institutions and histories all contribute to competitive success”.

    Quizás Cuba pudo tener otro destino —si es que es posible eso de tener otro destino— a partir de 1959, pero observando los valores, la cultura, la estructuras económicas, las instituciones y la historia del pueblo cubano, se me escapa de nuevo nuestra ventaja competitiva. Va a tener que ser muy bueno ese libro de Weizmann y traer información inédita sobre Cuba para hacerme cambiar de opinión.

    Saludos,

    Salcedo

  • Helios dice:

    PD:

    Sorry, pero entonces como hacer referencias a algo relevante en la Internet?

    Alex:

    En vez de descontar lo que digo como “dedito propagandistico” por que no presentas una prueba de que es falso?

    Deja ver, embullate y prueba que:

    1. Cuba NO vende productos de biotecnologia a 40 o 50 paises.

    2. Cuba NO ha montado o NO esta montando instalaciones que requieren altas inversiones para producir productos biotecnologicos en los paises mencionados — con la excepcion del Canada, con ese pais hay un arreglo de compartir ganancias de la vacuna de HiB que se produce en La Habana.

    Dale, que espero tus pruebas con “baited breath”.

  • LL dice:

    Helios, por que no te vas para casa del tubo a cambiarle el pamper a tu amo que hace rato que te esta esperando?

  • Alex dice:

    Me tocó también hacer mi tesis en el CENIC (interfase de un programa de electrocardiogramas). Eran los días del horario consagrado y el eterno Baraguá. Cuando terminé la universidad me dieron la grata noticia de que me habían asignado al CENIC como diseñador de cajitas de medicina para exportación. Solavaya.

    (Por cierto, noten la ironía de un Helios que quiere tapar el sol con un dedito propagandístico.)

  • pd dice:

    Helios, por favor, no ponga links en los posts que luego van a parar a la carpeta de spam.

  • Helios dice:

    Este hombre es capaz de decir cualquier cosa para avanzar su agenda.

    A quienes no le interese las masturbaciones mentales de un resentido sobre el tema de la biotecnologia en Cuba y prefiera evaluaciones objetivas de la misma, puede buscar en Google con la clave “Cuba biotechnology”.

    Aqui un par de links:

    http://www.unu.edu/unupress/unupbooks/
    …uu31te/uu31te0a.htm

    http://stdev.unctad.org/docs/cubabiotech.pdf

  • maite dice:

    César,
    Pues estàn muy buenos los comentarios en los que nos cuentas tus experiencias directas.

    y …”las jornadas de consagración”? que debían trabajar 10 h 12 horas diarias como si la investigación fuera trabajar en una fàbrica, antes de Sacco y Vanzetti.

  • César Reynel Aguilera dice:

    !Cómo deben estar lavando dinero con la biotecnología esa!

  • César Reynel Aguilera dice:

    Isis, Woland, Bustro, Güicho,

    Muchas gracias, y sí, el tema lleva mucha tela para cortar.

    Saludos

    César

  • César Reynel Aguilera dice:

    Ivis,

    La riposta es el insulto de los atacan.

    A tu José de la Fuente lo recuerdo en un congreso de biotecnología, allá en La Habana, intentando pasar el bulto de la trangénesis con espermatozoides (fraude inicialmente propuesto por un italiano llamado Espadaforo). Recuerdo también que un americano de apellido Larry (¿James?), que estaba entre los asistentes a esa presentación, empezó a pedir controles para los experimentos y, ante la carencia de los mismos, no le quedó más remedio que insinuar que el reclamo de Pepe tenía mucho de metafísica. Eso no me lo contó nadie, eso lo vi yo con estos ojos que tengo aquí, y también lo escuché, avergonzado, junto con un grupo de amigos que tengo como testigos. Si a eso tú llamas “uno de los científicos más brillantes que ha dado Cuba”, entonces tenemos una gran diferencia en cuanto a lo que la ciencia debe ser.

    Por lo demás, lo ya dicho:

    No me fui de mi país para alternar, en el exilio, con las razones de mi partida.

  • Helios dice:

    Magnifica obra de gusano-ficcion esta, que, visto los comentarios, prueba una vez mas que si le dices a la gente lo que quieren oir, o escribes lo que quieren leer, siempre declararan que eres un genio.

    Lastima que quienes se encargan de los menesteres cientificos en los 40 o 50 paises del mundo a los que Cuba vende productos de su tecnologia no hayan tenido oportunidad de leer esta “obra”, porque se hubieran enterado que han sido timados por el Comandante y ninguno de esos productos sirve ni para curar un callo.

    Por supuesto, tampoco los proyectos de produccion biotecnologica conjunta en China, Vietnam, India, Iran, Brasil, Venezuela, Canada, Sudafrica y otros paises valen dos quilos. Tremenda botadura de plata de parte de esos ignoramuses, a quienes no se les ocurrio consultar previamente con el Profesor Aguilera para enterarse de la triste realidad.

    Y, por supuesto, la historieta de que la biotecnologia es el tercer rubro de exportaciones de la Isla es solo… ñangara-ficcion.

    “Trust me, I guarantee it”, dice Reinaldito.

    Apunten un voto mas para que sea preservada esta obra en el Salon de las Sartas de PD, junto con otras de similar importancia.

  • César Reynel Aguilera dice:

    Maximiliano de Robespierre,

    Muchas gracias, y tienes razón, cada párrafo de este post (incluidos los que me cortó EHB :-)) es la punta de un témpano, lo que hay por debajo para contar es enorme.

    Saludos

    César

  • César Reynel Aguilera dice:

    Waco,

    La historia del PPG viene de unos japoneses que en los 60s se parecieron en La Habana con la oferta de comprar toda la “cera de caña” (un subproducto de la producción de azúcar). Se lo dijeron al loco de Castro, y enseguida se puso paranoico y quiso saber “pa’ qué carajo querían los “chinos esos” la cosa esa”). Los químicos del Cenic le dijeron que esa cera tenía una gran cantidad de poliesteroles, y de alcoholes polyhidroxilados, los primeros, en aquella época, eran materia prima para la producción de esteroides, y los segundos nadie sabía para que servían. Así fue como Mandrake se puso creativo y decidió llevar los esteroides hasta “formas terminadas”, y en el ínterin, los alemanes (creo) lograron la síntesis química de esteroides y el asunto se quedó en “de eso no se habla”. La historia del PPG es más macondiana todavía. Lo estaban usando para bajar el colesterol y observaron, en las ratas de laboratorio, que aumentaba la frecuencia de apareamiento e, inmediatamente, sin detenerse a pensar que la sexualidad humana es cortical (vaya, más cráneo que otra cosa), les dio por decir que aumentaba la líbido del homo sapiens tropicalis. Hasta Castro se hizo eco una vez, en un discurso, de semejante tontería. Los millones malgastados es la parte del asunto que da ganas de llorar.

    Saludos

    César

  • César Reynel Aguilera dice:

    CS,

    La historia del PPG (ParaPinGol) es de risa y tristeza en toneladas. Cuando le metieron los estudios de “doble ciego”, aquello se desinfló más rápido que un cuerpo cavernoso en agua con hielo.

    Saludos

    C.

  • César Reynel Aguilera dice:

    Salcedo,

    Si lees la autobiografía de Chaim Weizmann (titulada, por cierto, Ensayo y Error) te das cuenta que la mayoría de esos judíos de renombre se consideraban alemanes, americanos, franceses, etc. Casi ninguno de los grandes pudo ser convencido para que se fuera a hacer ciencia a Palestina. La tradición de estudio de los hebreos existe desde hace milenios, eso es innegable, pero de ahí, a levantar Rehovoth, va un largo peregrinar. El antisemitismo en Europa era galopante, la hostilidad del mundo árabe evidente, y la persecución de las autoridades coloniales (inglesas) en Palestina era constante e implacable.

    Saludos

    César

  • Max de Rob dice:

    Ah, olvidaba mencionar el magnífico comentario de Jorge Salcedo. Comparar judíos con cubanos me recuerda aquella frase usual en los politiqueros cubanos: “Hacer de Cuba la Suiza de América,” a lo que respondió el famoso senador: ¿Y donde están los suizos?

    Tierra de rumberos con flequitos en las mangas, música, tabaco, ron y camareros alérgicos al pensamiento..y a la educación, agregaría.
    Muy buena frase definitoria.

    No se desarrollan científicos entre el Trópico de Cáncer y el de Capricornio. Es un problema climático

    Saludos

  • Max de Rob dice:

    Magnífico artículo César. Es la mentira al desnudo sobre el desarrollo científico de Cuba.

    No tocastes la parte del Centro de Investigación Animal, cuando aquellos científicos extranjeros discreparon de las teorías de fidel castro sobre los cruces genéticos (Los botarona todos y a Rebellón, el director del centro, lo mandaron para la Empresa de Canteras) que destruyeron la ganadería cubana.

    Muy bueno, debes seguir desarrollando sobre el tema que bien dominas.

    Saludos

  • Jorge dice:

    Tremendo análisis…lo tendré a mano para responderle a los que se atreven a nombrar el “desarrollo científico” de Cuba como ejemplo de los “éxitos” revolucionarios.
    Nosotros los cubanos sí sabemos cómo funciona aquello, pero solamente nosotros lo entendemos.

  • combatiente retirado dice:

    Muy bueno..por favor, alguien sabe quien fue o fueron los arquitectos del centro…Buen diseño…

  • Jorge Salcedo dice:

    Afirmar que el desarrollo científico de Israel encontró dificultades políticas, sociales e intelectuales “inconmensurablemente superiores a las que pudo haber encontrado la Revolución cubana en sus inicios”, es obviar lo evidente: Israel contaba con los judíos; Cuba, con los cubanos. Siglos de un difícil acomodo en las sociedades europeas y allende, entrenaron a los judíos mucho mejor que a otros grupos —étnicos, religiosos, nacionales— en áreas como las finanzas, la academia, las ciencias y los negocios. Sus hábitos de estudio son milenarios. Antes se aplicaban a la Tora, ahora a la economía, la física, la medicina. El 37% de los premios Nobel americanos son judíos. El Nobel no es la medida de todas las cosas, por supuesto, pero da una idea. En esto, como en otras cosas, nuestra recurrente comparación con los judíos no creo que nos ayude a entender nuestra situación.
    Por lo demás, es muy bueno el artículo.

  • Güicho dice:

    Desde la óptica celular la síntesis está completa.

    Se podría añadir al desvanecido átomo, y a la infantil informática.

    Desde luego, las conclusiones serían las mismas, o incluso peores.

  • CS dice:

    Excelente, como todo lo suyo. Lo que me extrana es que despues de que dos universidades-la de Colonia en Alemania, la de Nova Scotia en Canada-probaron que el PPG es un placebo, muchos siguen con esta creencia que Cuba es una potencia farmaucetica.

  • waco dice:

    Otro de los proyectos carisimos y fracasados que surgio del CNIC fue el ppg ,.Construyeron o comenzaron a construir como 5 complejos de fabricas para producirlos (entre ellas una que seria completamente automatizada) cada complejo a un costo de cerca de 15 millones de dolares y la automatizada a mucho mayor costo.Supuestamente iba a resolver todos los problemas de colesterol del mundo e ingresar muchisimo dinero.
    Ademas de los millones que se gastaron en esos complejos ,gastaron otros millones en fabricas donde se procesaba el bagazo o la cachaza para convertirlos en materia prima para estos complejos y otros muchos millones en plantas para procesar el principio activo que salia de las fabricas de PPG y convertirlo en pastillas.
    En el camino hasta hubo la explosion de una fabrica completa de ppg debido a las pobres medidas de seguridad implantadas para trabajar con componentes altamente inflamables como la acetona y el hexano que se usaban en la produccion.
    En fin si nos ponemos a ver la lista seria interminable.
    saludos , waco

  • Isis dice:

    Excelente, César.
    Y cuán preciso y revelador lo de Israel.

  • bustrófedon dice:

    César:

    Precisión quirúrgica. Donde pones el ojo, vas y pones la bala.

  • Ivis dice:

    Dejé un comentario antes y no sale, no sé qué pasa.

  • Ivis dice:

    Menos mal que sabes hacer otras cosas aparte de insultar.
    Estoy de acuerdo contigo. Conozco un poco del tema porque yo hice la tesis en el CIGB cuando Limonta era director. Aquello era una tubería sin fondo. Dicen que Limonta era bruto, pero aún así era mucho mejor que el que vino después, militar él. Te recomiendo un artículo de Pepe de la Fuente (uno de los científicos más brillantes que ha dado Cuba, a quien seguro conocerás) que a pesar de ser del 2001, ya habla del tema. Se llama “Vino convertido en vinagre: la caída de la biotecnología en Cuba”. No te mando el link porque antes te lo mandé y el comentario se fue a la papelera.

  • Ivis dice:

    Menos mal que sabes hacer otras cosas aparte de insultar.
    Estoy de acuerdo contigo. Conozco un poco del tema porque yo hice la tesis en el CIGB cuando Limonta era director, aún así era mucho mejor que el que vino después, militar él. Te recomiendo un artículo de Pepe de la Fuente (uno de los científicos más brillantes que ha dado Cuba) que a pesar de ser del 2001, ya habla del tema. Aquí te dejo el link http://www.lanuevacuba.com/archivo/notic-01-10-1200.htm

  • Woland dice:

    Gracias, Rubio. Muy buen análisis.

    Eso sí, el tema da para mucho más…