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La respuesta de Reinaldo

  • pd
    Editor Jefe
  • jun 19, 200809:15h
  • 22 comentarios

Por decisión de Yoani Sánchez, su esposo, el periodista independiente Reinaldo Escobar, responde a las descalificaciones de Fidel Castro. Sin pelos en la lengua:

El ex presidente desaprueba que Yoani haya aceptado el premio Ortega y Gasset de periodismo digital del presente año, argumentando que esto es algo que propicia el imperialismo para mover las aguas de su molino. Reconozco el derecho que tiene este señor a hacer ese comentario, pero me permito hacer la observación de que la responsabilidad que implica recibir un premio nunca será comparable a la de otorgarlo, y Yoani, al menos, nunca ha colocado en el pecho de ningún corrupto, traidor, dictador o asesino alguna condecoración.
Hago esta aclaración porque recuerdo perfectamente que fue el autor de estos reproches quien puso (u ordenó poner) la Orden José Martí en las más nefastas e inmerecidas solapas que le fue posible: Leonid Ilich Brezhnev, Nicolae Ceausescu, Todor Yivkov, Gustav Husak, Janos Kadar, Mengistu Haile Mariam, Robert Mugabe, Heng Samrin, Erich Honecker, y otros que he olvidado. Me gustaría leer, a la luz de estos tiempos, una reflexión que justifique aquellos honores improcedentes que, para mover agua de otros molinos, enlodaron el nombre de nuestro apóstol.

PD: La noticia en AFP.

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22 respuestas
Comentarios

  • CS dice:

    Cuco y Santiago, no estoy burlandome de ustedes ni estoy diciendo que no tienen ningun derecho de sentir nostalgia por los helados de Coppelia, solamente estoy diciendo que lo malo empezo a occurir desde el primer dia. Ademas de eso Sergio lei cada palabra de su comentario y es por eso que te puedo decir que te equivocaste en sus recuerdos ya que los UMAP no se establecieron en el 68 sino en el 61, y que consta que conozco personas que estuvieron en ese infierno homofobico, ves como uno no tuvo que estar presente para estar bien informado?

  • zoevaldes dice:

    Bravo por Macho Rico!

  • Santiago Martin dice:

    Señor Max de Rob, no puedes escapar del vicio castrista de descalificar lo que no apruebas, como Fidel ahora con Yoani. Mi texto es “intrascendente”, pero terminaste de leerlo, porque aclaras lo de los 53 sabores que menciono, lo cual te agradezco.
    Yo era un niño en 1965, y ahora como adulto trato de entender a mi pueblo entre 1959 y 1967, recordando todos esos eventos que no se pueden negar, y que un poco justifican que el socialismo se aceptara tras ser negado por Fidel al inicio.

  • Santiago Martin dice:

    Señor CS, a usted se lo llevaron a los 9 años de edad, pero yo me tuve que echar el film casi completo hasta los 39.Yo no tengo ninguna nostalgia de “Coppelia” , se lo aclaro, pero si la tuviera, estoy en mi derecho.
    Aorenda a leer hasta el final los textos, porque en el que nos ocupa digo como usted lo de la UMAP.
    USTED no estaba en Cuba en esos años que describo, por lo que no puede entender el proceso que vivimos. De 1959 a 1967 hubo logros; en el 68 se puso mucho peor la cosa.
    No juzgo a mi pueblo, trato de entenderlo.

  • Cuco dice:

    CS, se te sale la altaneria “yuca” (cubano americano), más respeto por favor. Si para suerte tuya no viviste lo que muchos de nosotros buena parte de nuestras vidas no puedes comprender a profundidad este coloquio. Nosotros admiramos tu país pero no te pases de listillo con tus burlitas.
    El comentario de Santiago Martín aunque un poco largo no es intrascendente como lo califica Max de Rob, seguramente a los mas jóvenes les ilustra algunos eventos de los que nunca escucharon hablar.
    Reinaldo Escobar y Y, sacos de güevos y ovarios!!!….

  • CS dice:

    Santiago, yo no puedo estar de acuerdo con su interpretacion de los primeros anos de la Revolucion. No cuando llenaron el Estadio Latinoamericano con opositores, no cuando crearon pueblos cautivos, no cuando establecieron los UMAP, no cuando el alzamiento del Escambray, no cuando sacaron los tanques contra las amas de casa de Camaguey…
    Si de veras Cuba va a cambiar hay que empezar admitiendo que el pueblo cubano-y cuando digo pueblo estoy hablando en el sentido mas amplio-tiene gran parte de la culpa, y no se puede explicar con yogurt, helado y pizzerias. Como me van a hablar de “cantas de sirena” a base de pizza, helado y yogurt? Veo una nostalgia de Coppelia en las opiniones de mucho de ustedes, pero lo unico que eso me ensena es que la vida debe haber sido tan pesima que todo se reducia a tomar un helado de vez en cuando. Salimos de Cuba cuando yo tuve nueve meses de edad, y como siempre he tenido bastante variedad en mi vida no puedo concebir de una obsesion desmedida por Basken-Robbins o Ben & Jerry’s como ustedes para Coppelia.
    Ustedes, “Coppelia, Coppelia, Coppelia”. Que mas? “Coppelia, Coppelia, Coppelia, Oye te mencione Coppelia?”

  • Max de Rob dice:

    No Cloro Díaz, Santiago tiene razón. Cuando el Coma-Andante inauguró la heladería Coppelia con un discurso “histórico” habló de 53 sabores, y como siempre comprometió su honor de revolucionario en que se iban a mantener.

    Lo de los 26 sabores vino después.

    En 1960 ya él había comprometido su honor de revolucionario en un acto en la Plaza asegurando que iba a resolver el suministro de viandas a la población, así que honor nunca ha tenido mucho. Lo gastó todo hace tiempo.

    Saludos

  • Anónimo dice:

    El unico que estubo claro fue Gorvy.

  • Woland dice:

    No te metas con los nagües, Cloro… :-)

    Pues sí, no sería un mal barómetro (o termómetro, o pluviómetro…) del inicio de la transición. Pluviómetro, creo, porque todavía va a llover mucho…

  • Cloro Díaz dice:

    Santiago se pasó de sabores:
    PD (May 28th, 2007 )
    “El menú con los 26 sabores de Coppelia, por cortesía del Archivo de Connie. (Material de estudio para futuros inversores: siempre he pensado que esa heladería será uno de los negocios más prósperos del postcastrismo. Y el regreso de esa carta, una de las pruebas definitivas de que la transición cubana ha comenzado.)…”
    Será Santiago de Santiago?

  • Max de Rob dice:

    ¡GENIAL respuesta!
    Si respuestas como esa se siguen leyendo y oyendo dentro de Cuba pronto veremos un despertar de protestas y reclamos.

    ALGO muy importante que olvidó Reinaldo. Las condecoraciones que ha recibido el “ex-presidente” de manos de gobernantes asesinos y corruptos. De esos mismos a los que él condecoró y otros.

    Buen poema de Infortunato.

    Santiag Martín me obliga a darle a la ruedita de mi mouse por culpa de su largo comentario intrascendente (! lo que saben hasta los niños pioneros!)

    Saludos

  • cubanito dice:

    Al fin alguien dentro de Cuba le habla con los huevos puestos y le dice lo que el quiere olvidar. Que ha condecorado a los asesions mas grandes de la historai como ese animal de Mengistu hoy condenado por toda la comunidad mundial y con una sentencia de muerte pendiente sobre su cabeza. Jose Marti se revolveria en su tumba si supiera que un asesino como ese tiene una condecoracion que lleva su nombre.

  • César Reynel Aguilera dice:

    Es importante recordar que Castro I, además de condecorar asesinos, también es capaz de asesinar condecorados, cosa que no sucede en España, un país democrático en el que no existe la pena de muerte.

  • Fantomas dice:

    ahora lo unico que hace falta para completar es que el YOYO regrese a Cuba a entrevistar al esposo de Yoani. A ver si este quiere aceptar la Presidencia de Bloggers por un sueño

  • Ernesto G. dice:

    La respuesta (que no replica) de Yoani me parece genial.

    Pocas veces he admirado a alguien tanto como admiro a esta mujer.

  • Ernesto G. dice:

    Un buen argumento, dicho con mucha elegancia e inteligencia. Que mal ha quedado el “ex presidente.” (que bueno esta eso!)

  • Santiago Martin dice:

    La Estética, lo Estático, y lo Estatal.

    Independientemente de las razones socio-políticas que explican ampliamente el enorme apoyo popular que tuvo la Revolución Cubana en sus inicios, a pesar de que el 16 de abril de 1961 Fidel Castro reconoció el carácter socialista del proceso revolucionario, negado vehementemente al inicio, al punto de que denunciarlo le costó a Hubert Matos veinte años de cárcel, sin que Fidel lo soltara después de ese 16 de abril en que se quitó al fin la careta, es importante regresar al pasado, a esos dos primeros años de la Revolución, para tratar de desmontar la cuidadosa puesta en escena que Fidel, en contubernio con la Unión Soviética,
    la República Popular China y el Campo Socialista, prepararon para que el pueblo cubano, tan amante de la libre empresa, que en 1956 había rechazado indignado la invasión rusa a Hungría, se rindiera a los cantos de sirena que venían de detrás de la Cortina de Hierro, con Fidel llevando la voz cantante en ese coro potiómkino, como cuando este personaje quiso engañar a Catalina la Grande, creando las aldeas homónimas, que eran puro decorado; en fin, que como diría La Lupe, todo fue puro teatro.
    En 1957, la embajada soviética en La Habana fue cerrada y su personal diplomático expulsado, embajador incluído, por supuesto, pero éste ha sido un tema prácticamente virgen en la historia oficial post-1959, porque al régimen nunca le ha convenido “levantar esa teja”.
    Resulta que los rusos fueron sorprendidos con las manos en la masa, tratando de llevar agua para su molino, por lo que la teoría de que el embargo y la ruptura de relaciones por parte de los Estados Unidos fueron los que arrojaron a los Castro a los brazos de la Unión Soviética es inconsistente: eso estaba pactado de antemano.
    Nikita marcha al encuentro de Fidel en la O.N.U en 1960 para abrazarlo, completamente consciente de que la bienvenida del comandante Melón, verde por fuera, pero bien rojo por dentro, estaba garantizada.
    No en balde el canciller Gromiko había hecho una “sorpresiva” visita a la Isla en 1959, para atar bien los cabos que Raúl, en su visita a Varsovia, cuando el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes celebrado en esa ciudad, y Alicia Alonso, en sus giras soviéticas de 1952, 1957 y 1958, se habían encargado de plantar por esos lares, con la anuencia y el imperativo de Fidel, como es obvio.
    Ya apenas en 1960, tuvo lugar en La Habana, en el Museo Nacional de Bellas Artes, mandado a construír por Batista en 1954, una gran exposición soviética, para deslumbrar a los cubanos con los “logros” de Moscú en la edificación del Socialismo, a la que sucedió otra gran exposición, esta vez de la República Popular China, con el mismo objetivo, pero ahora con el auxilio de la seda y la porcelana que los rusos nunca atinaron a producir bien, sucedida a su vez por una de Bulgaria en el Pabellón Cuba en 1965, bien surtida de vinos, uvas y manzanas, como para que los cubanos no fueran a extrañar las españolas que ya estaban haciendo mutis.
    Paralelamente a esta “campaña de relaciones públicas”, la prensa castrista, que luego ya sería la única, desde el inicio bombardeó a sus cautivos lectores con las noticias de las hazañas del primer Sputnik, la perra Laika,Yuri Gagarin, y un poco más tarde, de Valentina Tereshkova, la primera mujer cosmonauta del Mundo, para atenuar el impacto de lo de Hungría, y convencer a los cubanos de que el Socialismo era el único y verdadero camino para el progreso de la humanidad.
    Pero cuando comenzaron a llegar los asesores y técnicos “bolos” (y “bolas”), mal vestidos, gordos y mal olientes; las latas de carne rusa y de leche en polvo, horriblemente diseñadas, amén de los camiones MAZ-200, con puertas de madera, los
    Zil -157 y los Gaz-53, con diseños de la Segunda Guerra Mundial, mal copiados de los norteamericanos, el agudo sentido cubano de lo estético dijo: “huele a peligro”, y también en lo técnico, pues las guaguas checas Skoda, bautizadas por el pueblo como “pepinos”, no lograban llegar más allá de Santa Clara en el servicio regular interprovincial, por lo que tuvieron que ser repuestas las vetustas y denostadas “General Motors” yanquis para poder llegar a las provincias orientales, hasta que se compraron las Leyland en la supercapitalista Inglaterra entre 1965 y 1966, en franca contradicción entre técnica e ideología.
    De las guaguas rusas mejor ni hablar, porque ésas no llegaban ni a Mantilla sin romperse o botar el agua del radiador, como hacían las Zil-158, que entre 1963 y 1972 “asolaron” Matanzas, cuando subían la loma de la calle Salamanca.
    Incluso el mismo Ché Guevara, en palabras que están grabadas para la historia, alertó a Fidel de que ése no era el camino para Cuba, “porque el mejor producto checo no podía competir ni siquiera con uno belga, por no decir francés”, por lo que se volvió incómodo para el Comandado y sus Mandantes, y se tuvo que ir para el Congo, regresar a Cuba de incógnito, y después partir para Bolivia, donde luego Fidel “editaría” la leyenda a su conveniencia, ocultando su rechazo a lo soviético.
    En defensa del patio, diremos que entre 1959 y 1967, a pesar del bombardeo de equipos obsoletos, principalmente rusos, el diseño gráfico y arquitectónico cubano gozó de una efímera salud, como todo lo castrista, como tan premonitoriamente dijera Santa Camila de La Habana Vieja en 1961, en la obra homónima de Brene: “Escobita nueva barre bien”.
    Los “FRUTICUBA”, los “MAR-INIT”; las flamantes “Cremerías”, donde la mayoría descubrimos el yogurt; la megaheladería “Coppelia”, con sus 53 sabores de helados, y los afiches del ICAIC, relucientes en cines bastante bien remozados por todo el país, junto a la red de nuevas pizzerias, parecían ser los heraldos de un mundo nuevo, más justo, más humano, incluso mejor que el de la Madrastra Patria y demás hermanastras.
    Hasta las calles capitalinas de Monte y Belascoaín fueron también muy bien remozadas, con anuncios lumínicos incluídos, pero en 1968 la carroza se convirtió en calabaza, y los zapatos marca “Primor” se comenzaron a despegar, aunque desde 1962 eran sólo un par para bodas y quinceañeras.
    Carnavales y Navidades bastante decorosos se celebraron hasta 1966; la muerte del Ché en 1967 fue el pretexto para tumbar los carnavales habaneros de ese año, aunque en Matanzas se llegaron a celebrar en febrero, con quiosco copiado del Pabellón de Cuba de la Expo Mundial de ese año en Montreal incluído, con un alto nivel de diseño.
    La llamada Ofensiva Revolucionaria de 1968 acabó con el pan de piquitos, y casi con el pan; luego vino la UMAP, el Caso Padilla, y el Congreso Nacional de Educación y Cultura, y entonces lo estatal se volvió sinónimo de estático, antiestético, y de mal que ya dura la mitad de cien años, por lo que urge el estetoscopio de un médico no chino para que nos salve y le ponga demócrata remedio.

    Santiago Martín.

  • César Reynel Aguilera dice:

    Eso es coraje y honor.

  • Woland dice:

    Sí, una respuesta impecable. Lo han hecho muy bien. (El doble post Yoani-Reinaldo). Me da la impresión de que Yoani está madurando (creciendo) día a día.

    Como diría nuestro querido Feuerbach (¿nuestro? ¿querido?): “Der Mensch vermag alles, wenn er muss”. (“El Hombre es capaz de todo, cuando es obligado a ello”, masomenos…) Igual o más válido para la Mujer.

  • Yo no creo que estés vivo

    y mucho menos coleando,

    ni cayendo, ni menguando,

    ni en barbecho, ni en cultivo.

    Eres más bien un cautivo

    de tu poltrona con ruedas.

    Ni te marchas, ni te quedas,

    aunque ya pasó el Invierno.

    ¿Por qué no vas al Infierno

    y me escribes cuando puedas?

  • maite dice:

    Bravo Reinaldo Escobar, valiente, a ver si empieza a escuchar…

  • Queseto dice:

    ¡Magistral!