Siempre fue el hombre(cito) del PCUS, capaz de aceptar la desvergüenza de que los jerarcas del partido intentaran apartar suciamente a Kasparov de la lucha por el título mundial. (Se ve que ya habían calado al Garri, desde que era un adolescente: a estas sabandijas les puede faltar casi todo, pero tienen un sexto sentido para detectar la disidencia, el peligro…).
Pero no contaron con la entereza y el profesionalismo de Korchnoi, que sí era un hombre, aparte de un gran ajedrecista, y se negó a ser utilizado para esa infamia. No paró hasta jugar las semifinales con Kasparov, aún sabiendo que sus opciones eran escasas. Y, efectivamente, fue el joven Kasparov el retador, y luego el que destronara al huidizo Tolia.
Siempre fue el hombre(cito) del PCUS, capaz de aceptar la desvergüenza de que los jerarcas del partido intentaran apartar suciamente a Kasparov de la lucha por el título mundial. (Se ve que ya habían calado al Garri, desde que era un adolescente: a estas sabandijas les puede faltar casi todo, pero tienen un sexto sentido para detectar la disidencia, el peligro…).
Pero no contaron con la entereza y el profesionalismo de Korchnoi, que sí era un hombre, aparte de un gran ajedrecista, y se negó a ser utilizado para esa infamia. No paró hasta jugar las semifinales con Kasparov, aún sabiendo que sus opciones eran escasas. Y, efectivamente, fue el joven Kasparov el retador, y luego el que destronara al huidizo Tolia.