- mar 31, 2008 • 08:50h
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Las apremiantes necesidades económicas de Cuba han agravado el fenómeno de la corrupción generalizada, que ahora trasciende los robos de bienes en los centros de trabajo por parte de los mismos trabajadores, a quienes no les alcanza el sueldo para sobrevivir. La corrupción afecta también a los miembros de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), cuerpo visible en cualquier esquina, encargado de mantener las calles bajo el más estricto control, en un país donde el amplio abanico de prohibiciones hace que sea casi imposible no incurrir en algún delito.
Según explican diferentes fuentes, las arbitrariedades de este cuerpo policial las padecen en gran medida los conductores de la estatal Panataxi, compañía donde, por otra parte, la corrupción es el pan de cada día. “El 90% de los taxistas son un montón de corruptos, pero la policía lo es aún más”, dice un chofer de camino al aeropuerto “José Martí”. Como él, muchos taxistas se apropian de la recaudación pactando la tarifa directamente con el cliente y sin hacer uso del taxímetro. “No hay que robarle al cliente, sino al tipo de la barba”, dice refiriéndose a Fidel Castro. Para evitar a la policía y los controles, se llega al aeropuerto por una ruta alternativa, atravesando uno de los barrios marginales de la capital. “Este es el camino por el que pasan todos los que roban”, confiesa.
Los choferes de Panataxi trabajan con el peso convertible (CUC), el equivalente al dólar ideado por el régimen para retirar la moneda norteamericana de circulación. La mayoría de los usuarios de este servicio son cubanos que tienen acceso a la divisa o turistas ––hay otra compañía que presta el servicio en moneda nacional. Con las trampas, los taxistas pueden obtener en un solo viaje unas ganancias que superan fácilmente los ingresos de un cubano corriente. El taxista del aeropuerto cobra por el trayecto desde el centro de La Habana hasta la terminal aérea 15 pesos convertibles, cifra que representa 375 pesos cubanos (moneda nacional), el equivalente a un sueldo y medio de un maestro cubano y superior al que puede recibir un médico por un mes de trabajo. La adquisición de pesos convertibles —siempre por vía ilegal o “por la izquierda” como se dice popularmente— es por lo tanto el objetivo primordial de la mayoría de los cubanos, que ante tanta disparidad cada vez desconfían más de la revolucionaria promesa de 1959 de crear una sociedad igualitaria. El lamento “no es fácil” —para referirse a cualquier penuria cotidiana— es, con diferencia, el que más se escucha en la isla.
La policía, conocedora de la posición favorable que tienen los choferes de Panataxi, han aumentado los controles sobre ellos. “Saben perfectamente que tenemos que manejar mucho y que no nos interesa cometer infracciones porque podríamos perder la licencia”, explica un chofer joven en un trayecto desde Buenavista hasta la Habana Vieja. Los choferes que acumulan 36 puntos en infracciones corren el riesgo de perder la autorización. “Esa es el arma que usa la policía en contra nuestra: no nos multan con puntos a cambio de una cantidad pactada de pesos convertibles”, agrega el joven.
Por su parte, otro taxista afirma que los controles continuos son también una reacción al aumento de robos de vehículos de la flotilla de Panataxi, antiguos Lada rusos que llevan más de dos décadas funcionando. “Ahora estos Lada son muy buscados porque las piezas se ponen a la venta y se les puede sacar más de 6 mil dólares”. Este hecho ha generado una reducción de la flota de vehículos y ha incrementado la inseguridad entre los taxistas hasta el punto de que se han multiplicado los asesinatos de choferes a manos de ladrones. Los puntos de control policial en los alrededores de La Habana, como el del río Bacuranao, en dirección a las playas del Este, son el máximo exponente de la corrupción policial, según confirman diversos taxistas. Las extorsiones incluso han hecho que el punto de control sea rebautizado como La Cadeca (nombre que reciben las casas de cambio de moneda en Cuba).
La policía sobre la que pesan ahora estas acusaciones nació del Ejército Rebelde cinco días después de instalarse en el poder, el 5 de enero de 1959. Inicialmente subordinada a las Fuerzas Armadas, en 1961 pasó a depender del Ministerio del Interior.
Joan Antoni Guerrero Vall
Andorra la Vella
* Este artículo, publicado hoy en catalán por el diario Avui, se reproduce aquí en castellano con permiso del autor. [Traducción: EHB].







Claro los llamados (20 pesos) son los que estan acabando con los cubanos, sobre todo con los de su propia tierra. Esto sin contar que a los choferes de pesos cubanos (los Boteros) ellos les cobran 5 cuc por no ponerles los puntos, ademas de la misma tarifa a los choferes de carros de las empresas, que muchas veces para comprar las piezas que le venden, en su propio taller.
No, Julio Cesar, para creerte que quieres cabiar tu ciudadania te tengo que ver viviendo como un cubano mas adentro de la isla…Y como estas escribiendo en Internet me imagino que todavia estas en Colombia, porque en Cuba no te gastarias el salario de dos dias de trabajo, para pagar el acceso a una hora de Internet. O este tipo de comentarios viene de un idiota, o de alguien que de buena fe se ha creido lo que dice el gobierno de Cuba. Espero que seas de los ultimos…
pero que queremos de sociedad?
tienen educacion salud…
el gobierno es dictatorial, talves , contradictorio hace falta ernesto—
los invito q vengan a vivir a colombia, pero sin titulos. vengan y conocen que es la corrupcion en serio, que es que un gobernante se robe la plata que es que la sociedad sea pequeña en comparacion a la mafia gobernante que es morir en las puertas de un hospital por no tener los billetes, o que es pedir en la calle alimentos o ke es tener que armarse para ser auxiliado…. que es la educacion aca? nada alla hay educacion … te cambio la ciudadania…
Me pregunto que pensarán taxistas, mafiopolicías, … del camarada Ubiantris y su fe inalterable en el marxismo. (Dice él).
Durante mi ultimo viaje a Cuba en el 2007 fui testigo de estos problemas. Tome un taxi desde el aeropuerto hasta el hotel y la policia detuvo el vehiculo dos veces, una porque el taxi llevaba puesto la luz corta en vez de la larga, segun el policia, y la segunda para un chequeo de rutina, o sea nimiedades. La primera vez escuche claramente este dialogo
Policia “ayudame que yo te ayudo, tu sabes que una multa te afecta mas”.
Chofer “No hay lios, tu sabes que estamos para ayudaros pero ten cuidado que los turistas hablan español”
Policia “No me importa, ellos tienen dinero y yo no”
El taxista le dio 5 CUC a cada uno de los policias y regreso al taxi sonriendo entre dientes. Cuando yo le pregunte “esta todo bien?” el chofer me respondio “si, no hay problemas, ya ellos hicieron su noche” y luego de una pausa siguio “los muy hp saben que me pueden poner una multa por cualquier cosa y yo no puedo discutirla a pesar de que ellos no tienen pruebas. Para mi es como un impuesto mas, cualquier cosa antes de perder la licencia”