- mar 26, 2008 • 10:11h
- 22 comentarios
Leo en un artículo de El Nuevo Herald que se subastan los libros, los discos, las pertenencias más cercanas e íntimas del escritor Carlos Victoria. Paso un par de días atento a las reacciones ante tamaña infamia, pero nada. Hemos caído tan bajo que ni acontecimientos tan repugnantes sacuden nuestra molicie gorda, nuestra inconmovible desvergüenza.
Muere en el exilio uno de sus mayores escritores, pobrísimo (después de veinte años de trabajo en el principal periódico de la ciudad, lo que dice mucho del periódico) y no hay una institución, un museo, un archivo, un garaje con aire acondicionado, una choza en los Everglades pagada por el rico y próspero exilio que ampare de la dispersión los objetos que poblaron el mundo espiritual del escritor Victoria.
Es una prueba más de nuestra inopia cultural, nuestra vagancia intelectual, nuestro clamoroso fracaso. Después de cincuenta años nuestros brutos próceres todavía no han aprendido que lo único firme y duradero que ha construido el exilio cubano es la obra de gente como Carlos Victoria.
El artículo nos informa de que la viuda del escritor tiene que cubrir deudas. Bueno, Carlos dejó pagada su cremación y era un personaje muy formal así que dudo que debiera dinero a nadie. Por otro lado la dama en cuestión no vivía con él y considerarla su viuda me parece francamente excesivo. ¿Hasta cuándo la homosexualidad seguirá considerándose un estigma entre nosotros? ¿Hasta cuándo improvisaremos pantomimas ante el cuerpo del homosexual muerto como si se tratara de un enfermo, de un monstruo?
¿Con qué derecho dispersa la señora esos íntimos trozos del escritor fallecido? ¿Qué ha hecho con sus papeles? Que Carlos firmara un documento matrimonial por motivos piadosos no la autoriza a patear sus cenizas.
Pero lo terrible de todo esto no es el acto de la subasta en sí, sin duda vergonzoso, sino constatar que el desamparo de los creadores cubanos exiliados sigue siendo tan pavoroso como siempre. El poeta Campa que muere en las calles y desaparece arrojado en una fosa común, los papeles de René Ariza perdidos en algún armario californiano, las partituras de Bobby Collazo arrojadas a la calle en Manhattan, la obra de Juan Boza podrida en un almacén. Por citar unos pocos casos.
La duración del exilio es proporcional a nuestra irresponsabilidad, nuestra frivolidad y nuestra estupidez.
Dan ganas de llorar.
Juan Abreu
Barcelona





Gracias de nuevo por su portal que mucho dsifruto.
Miren, yo era amiga de Carlos Victoria. No llamabamos para felicitarnos cuando pasaba algo que lo merecia, nos ayudabamos si necesitabamos algo. Siempre fue conmigo un ser generoso y yo reciproque. Cuando le puse una reseña en la revistica Latino Stuff Review (LSR), que funde y he llevado con mucho trabajo, por mas de 18 años, ni corto ni perezoso, me envio 25 dolares. Y eso en aquel tiempo era muchisimo, sobre todo para él. Puedo decirles que es la unica persona cubana que ha salido en la revista–de los de antes o de los de ahora— que lo ha hecho. A los del Herald, con muy buenos salarios, los he publicado, a los del Diario Las Americas, tambien, y ninguno ha sido fraternal, ni con donaciones, ni siquiera con una notica de agradecimiento y, para ser sincera, nunca he esperado otra actitud, porque la mayoria de los seres humanos son mezquinos. Yo hago lo que hago, porque me da un placer infinito y asi soy muy feliz. —
-Agradezco yo cuando alguien me publica? Si!, pero yo soy yo, y los demas que sean como les venga en ganas. Y no lo hago para ganarme “la gloria”, porque pienso que esa gloria esta aqui y si lo entendemos, aprovechamos el momento y vivimos lo mejor posible.
Ahora, en cuanto a lo que ha escrito el señor Abreu, el cual no conozco, ni he leido, este es mi comentario. Tengo derecho, NO?
Este email se lo habia enviado a mi amigo Juan Carlos Castillon, en Barcelona, sin saber que ya habian comentarios en Los Ultimos…
Querido JC:
Que casualidad que estamos publicando tu reseña en Ambos Mundos, y como si ya lo hubieran leido, un buen amigo, Felipe Napoles, pensionado temprano de la publicacion National Geographic, film-maker y archivistas de films maravillosamente antiguos, me envia esta carta o ensayo de Juan Abreu. Como yo no recibo el Miami Herald (recibo el Boston Globe) la mayoria de las veces, a no ser que algun amigo comparta una nota que piensa importante, ni me entero de lo que sale en esa publicacion.
Mira, te voy a ser sincera en cuanto a lo que dice Abreu. Siempre me ha extrañado y me he sentido frustada con la actitud de personas que piensan como él, pero que solamente protestan y en verdad no hacen nada –creo yo–para remediar, por medio de gestiones, la situación.
Me pregunto porqué ya no habrá empezado a crear, él mismo, una fundación para resguardar los documentos y papeles de sus tan, al parecer, queridos hermanos escritores?
Esa actitud de que sean otros lo que resuelvan, siempre me ha envenenado. Es muy típico de muchos “artist”, y no solamente de los cubanos, muchos escritores y pintores, norteamericanos, tambien piensan asi, y yo he discutido con ellos el asunto. Estan empeñados en que porque han nacido con un talento, la sociedad les debe. Se ven como si fuesen ellos los unicos con talento. Cuando en verdad no son diferentes a los arquitectos, ingenieros, cientificos etc. ect. que tambien crean y no se sientan a esperar que les resuelvan. Estos trabajan y trabajan mucho!
O sera que esos, como el señor Abreu, que envian ensayos a los periodicos, se les proporciona un tema y escriben por escribir, como ejercicio, pues no quieren desaparecer, porque si no, se pueden olvidar de ellos, y lo sucedido, cualquier tema, les da, crean o no en lo que dicen, muy convenientemente, una razon para expresarse?
Mi opinion es que muchos son simplemente llorones. Y lo puedo decir con tranquilidad ya que yo, cuando pienso que se debe honrar a alguien no espero para que otro lo haga, meto la mano en mi propio bolsilo, que no es muy profundo, uso mi tiempo y hago lo que se necesita, aunque sea de una forma humilde, por medio de mis revistas y cuadernos. Asi me quedo tranquila.
Bueno, quise expresarme sobre el tema y aunque sé que otros no piensan como yo, yo tambien tengo derecho a decir lo mio.
He dicho!! Nilda Cepero
P.D. Perdonen si hay faltas, no acostumbro a escribir en español.
Jose Varela, mejicano, Rosello, Ric, Juan Abreu, Guicho, ya son noticia, http://labienaldemiami.blogspot.com/
Varela:
Sigue, sigue comentando en Internet por favor que esto no da dinero pero te mantiene calmadito y relajadito de los nervios……
Rosello:
“Ric” no me preocupa porque es inocuo y sabe trapear en retirada con calidad expresiva. Quien me da calambres es el mejicano ese que posteo con ni nonmbre, me acuso de oyente de Radio Mambi y de paso, cuando cliqueas en el, aparece un blog igualito al mio (bueno al exblog mio). Veo que no solo en PD se le hacen jodas ciber al Cuban Government sino a sus comentaristas tambien.
Asi, nadie…
Y “Guicho”—tu ganas.
Por lo demas… no voy a comentar mas en internet (no deja dinero y de paso, te trae enemistades). Y yo no soy de esas 400 familias enraizadas…
Varela, evidentemente Ric no te respeta, parece que el no sabe que tu fuistes Director del Herald por unas horas…….
Varela, acuérdate que el médico te dijo que te tomaras TODAS las pastillas. Noto que hoy te saltate unas cuantas…
Pepe:
No me sueltes el kumité ese, que no tiene nada que ver con lo que yo puse.
Esos medicare/medicaid-trampiñangas son unos muertos de hambre. Apenas el equivalente moderno a la metralla exiliada anclada en la administración pública.
La plata de verdad la tienen 400 familias bien enraizadas. Luego hay una clase media alta bien respetable y conectada. Y está muy bien que tengan su billete, y que, además, no les interese la cultura cubana contemporánea de antecedente insular. Por qué habría? No es la suya. Hay un cubano-americano que ya donó más de 500 millones a las óperas alemanas. Es como un pingüino regalándole hielo a un oso polar. Pero es su pasta, que la unte donde le plazca. Así sea en un oso de mierda.
Entonces, dividir cual exilio? Son muchos exilios, no se pueden dividir más. A tanta distancia ya el único movimiento posible es de acercamiento.
Yo me piré hace veinte años. Preferiría tragarme un alicate que someterme a la autoridad comunista, o sea, nunca regresé a Cuba. Pero al que quiera ir, pues que vaya. Es su vida y su pasta. Que la unte en la mierda castrista, si le place.
Por cierto, también se puede comer mierda en Colorado. No tanta como en Cuba, pero alguna. Tengo un tío millonario que va a Aspen, sin embargo no conoce Londres o Roma. Pero… eso mismo, se la unta a discreción. Y es legítimo.
Y, Pepe, yo sé que tú eres experto, no voy a enseñarte nada, sólo te digo que, lo que soy yo, en caso de emergencia, preferiría templarme a “Yanusei”, “Yuribei” o “Yumisleidis” antes que a “Pedro”.
Los cubanos se adulan o se dan quejas unos a otros.
No existe esa tal división generacional, todos se piden la cabeza.
Yo personalmente me quedo con el acido de JA, es mas honesto y razonable en sus ideas. La pinche “firma” y la opinión de Varela, huele mas a pupilo del Pérezrourismo que a una convicción real, mucho menos perspicaz.
Y lo que deben entender es que la culpa de que no tengan un Gobierno Cubano paternal que atienda sus lamentos es porque son victimas de ese mismo sistema; los que se fueron murieron, entiéndanlo. Mientras sigan chapoteando en la ciénaga, intentando vivir en una realidad en pretérito, perderán los minutos en ganar el único camino lúcido que les queda; observar ésta cultura, entenderla si es posible y dejarse llevar como parte de ella.
Guicho voy contigo en esta:
No dividas al “exilio”. El nuevo y el viejo. Los dos son iguales. De cual billete hablas??? Si los que le meten fraude al medicaid y medicare por millones son los balseros que manda Fidel como punta del lanza para crear esa misma hipotesis que tu sueltas sin querer. Todas las tiendecitas de Miami de productos medicos pertecen a la generacion “Y”. No hay ninguna bajo el nombre de “jose” o “pedro” sino “Yanusei”, “Yuribei”,”Yumisleidis” o “Yeni”. El nuevo exilio es el reflejo del viejo. La subsistencia a toda costa. Callemonos la boca. Por pudor.
Al menos el viejo exilio no va a Cuba a pasar la vacaciones en Varadero o cerrando calles para hacer fiestecitas impresionantes. El viejo exilio, por asco y moral, se larga a esquiar a Colorado.
Ric, eres patetico aunque no se quien carajo
eres. Nunca me enrredo con anonimos (porque tu eres uno, claro esta y eres de los que comenta en Los Miquis a favor siempre) por aquello de que yo soy mas que un anonimo y estoy incluso por encima de los anonimos porque soy una firma, la cual que no debe rebajarse a tal extremo contra anonimos con urgencias protagonicas o “misiones” pero esta vez hago un aparte contigo (esta sola vez) porque es que cuando comentas dejas ver ciertas informaciones que solo te son dadas si tienes cujes con el Herald, al cual siempre apremias, en este blog o en el otro o el otro. Y no es porque eso me molestes sino porque lo que me molesta es que no dices nunca tu verdadera molestia. Eres hijo unico abusado por la nana? Eres deforme? Tienes problemas de peso? Siento, pena por ti. Por demasiado simple y urgente. No seras nunca nadie y temes siempre ser alguien, desde luego. Por miedo. Sueltate, Ric. Di tu verdad.
Aunque no suelo opinar sobre los posts que cuelgo en el blog, en este caso –y por tratarse de Abreu– me voy a permitir una excepción. De lo que se queja Juan es de algo que todo escritor cubano debería lamentarse: el descrédito de la figura del “escritor cubano”, el doble descrédito del “escritor cubano del exilio”. Algo que suele verse más claro, por supuesto, en el trato con el cadáver –o las cenizas. Pobre de una literatura que ni siquiera inspira respeto por el escritor. Es ese respeto el origen del culto del Estado por el intelectual, y no a la inversa.
Juan, amigo,
así estamos y así seguiremos estando mientras haya tipejos como Andrés Reynaldo, que se robó caricaturas mías del Herald (las cartulinas originales que entregaba yo y que por el contrato, despues de tres días de publicadas pertenecían de nuevo a mi) y se las regalaba a amigotes de la noche para que le dieran mesas en nightclubs. Cual piezas de intercambio.
Así viven esos mequetrefes. Así persisten. Y así perduran e influyen y así sus viditas.
Nota: ejemplo de caricatura mía “tomada sin permiso mío” por Reynaldo y regalada es la llamada “Nostalgia” que tiene Pepe Horta en la cocina de su apartamento en Miami Beach. Por lo menos me hubieran dejado regalársela a mí a Pepe Horta y no regalar él un arte que no hizo y no le pertenece. Y como él, Wilfredo Cancio con 35 tiras cómicas mías de “A Jondred per cent Hispano”.
Lo que nos queda por ver, hermano Juan.
juan siempre dando leccioncitas, pero fuera de ladrar no le he oido nunca una iniciativa de nada que no sea ladrar. Ahora menos acido que antes, desde que brinco el charco que separa a USA de Europa.
Totalmente de acuerdo con ric.
Me parece un debate esteril sobre cosas que son libros sin mucho valor, y discos (muchos son copias) de peliculas y musica. El senor Abreu tiene derecho a estar en contra, pero antes debe saber que hay una deuda alta que dejo Carlos, que Carlos quiso que Mayra tuviera todos los derechos, y que fue la propia Mayra la que desembolso dinero para cumplir por tres meses una ultima peticion de Carlos de proteger a su amigo Pablito, pagandole una renta nada facil hasta que el Pablito volvio a sus andanzas como homeless, y la senora no pudo mantener la renta, porque es inmigrante y pobre. Es muy facil hablar y teorizar desde las Ramblas, de mandamas, sin conocer los pormenores del caso. Hay otras cosas mas intimas y valiosas de Carlos que se (o me imagino) que estan a buen resguardo.
Rectifico, de vuelta a Cuba si es que se casaron para ayudarla a salir.
Juan le quiere romper el pasodoble a la viuda? Ahorita las autoridades americanas le anulan el matrimonio por ser de conveniencia y se queda sin retiro y si se descuida a lo mejor la mandan de vuelta a Cuba por falsear la verdad de su amor.
Abreu, como dice Güicho muy bien dicho, CÁLMATE. EASY. El primero que durante toda su vida trató de ocultar su homosexualidad en su vida personal como algo extraño fue el propio Carlos Victoria. Sus problemas tendría con eso, no lo sé–perfecto, cada cual hace lo que le da la gana. Quizás sin querer él dejó preparada la situación para que esta señora (a quien él dejó de heredera junto a “un amigo” que sigue estando en sombras) hiciera lo que diera la gana con sus pertenencias. Luego, lo de que murió “pobrísimo” es una apreciación sin fundamento–Carlos llevaba trabajando en el Herald más de 10 años y estoy seguro que nunca ganó menos de $40,000, y en los últimos años estaba ganando más que eso, seguro. Nada desastroso para una persona sola, sin hijos y sin grandes gastos (que él no hacía). Cuando tenía a su madre, ella recibía Medicaid. Por lógica, es imposible que estuviera “pobrísimo”. Por fuerza, le tiene que haber quedado una pensión de 401(k),de las que el Herald tiene para sus empleados, que habrá pasado a su esposa. ¿Qué puede haber dejado Carlos que sea realmente digno de un museo o de una colección privada? Como no sean manuscritos, se trata de libros, quizás con dedicatorias, y CDs, cosas que se pueden comprar en la librerías, a menos que entremos en el fetichismo de que tienen un valor especial porque Victoria los hojeó. La Colección Cubana de la UM se gasta muchísimo dinero adquiriendo este tipo de propiedades, pero a decir verdad hay muchas otras cosas más a riesgo que deben ser rescatadas antes que esas pertenencias de Carlos. Seguramente sus amigos acudirán a comprarlas para tener un recuerdo de él, y ahí es donde deben quedar.
Güicho:
!!!! Esa frase esta brillante!!!!…..El exilio aculturado es más contemporáneo. Mientras que el exilio histórico es el que tiene el billete……tienes toda la razon.
Pues a mi me parece que esas cosas debia haberlas dejado previstas el propio Carlos Victoria. Tiempo tuvo, ya que no murio de imprevisto. Para eso hay un fondo en la Otto Ritchter Collection. Tambien queda la posibilidad de que el propio Juan ofrezca el garage con aire acondicionado del que habla. Pues el muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Juan Abreu tiene razón, somos un pueblo de pachanga y de avestruces. Nada tienen que ver “los billetes”, “el aculturamiento” o “el exilio histórico” con la falta de respeto y la dignidad. No somos franceses por suerte o por desgracia y tampoco somo polacos de Gdansk o birmanos budistas. Somos como somos; así es nuestra naturaleza y así tenemos que aceptarnos, lamentablemente, y es por eso que nos han tocado cincuenta años de tiranía más los que faltan, como van las cosas.
Ya sé que da vergüenza Güicho, pero nuestro dilema es que siempre estamos buscando justificaciones e inventando unas teorías para no llamar las cosas por su nombre.
Juan,
cálmate, coño, y afronta la realidad.
El exilio aculturado es más contemporáneo. Mientras que el exilio histórico es el que tiene el billete. Se lo ganó al duro durante décadas. Este tipo de cosas no le interesa. Punto. Cada cual que se gaste su pecunia como le dé la gana.
Papacito Estado que nos cuide el patrimonio cultural? Para empezar no somos franceses, coño. Y además perdimos el estado a manos de los comunistas. Cuando lo recuperemos, primero botaremos toda la mierda que han archivado ellos. No todo, sólo la mierda, o sea, la mayor parte. Y luego tal vez rellenaremos el hueco. Sólo ahí contaría también lo que se pueda rescatar de Victoria.
Abreu, infórmate mejor antes de escribir.
Evidentemente Carlos no dejó todo en orden.