- mar 05, 2008 • 11:26h
- 16 comentarios
El coronel Alex Crowter ha publicado un interesante editorial (aquí en PDF) sobre la “transición” cubana en Strategic Studies, “After Fidel, the Deluge”, donde recomienda pautas para un escenario de sucesión estable:
Cuba watchers conceptualize five post-Fidel scenarios. From most to least likely, they are: stable succession, stable transition, unstable succession, unstable transition, and chaos. But few people realize that stable succession has already occurred. (…) The various sections of the Executive Branch should conceptualize engaging the Cuban government and the FAR within the law. We cannot achieve our goals without engaging them and communicating very clearly in a nonthreatening manner the standard of behavior for Western Hemisphere governments and militaries. That standard is a neutral, apolitical military supporting a democratic government that respects human rights and is integrated into the global political and economic system. Without engaging Cuba, the current situation will continue: a Cuba that does not cleave to hemispheric and international norms, together with a United States that cannot even inform the debate, much less shape it.
H/T: Cubapolidata.




Con quién tu estás con los indios o con los cawboys?…
Cuco,
La dignidad, la autoestima, y el orgullo de los cubanos exiliados radican en pagar y mantener con su dinero, con sus remesas, la maquinaria represiva de los Castros. La soberanía cubana es ya, y ha sido en las últimas cinco décadas, un vulgar negocio. Un término que el vulgar tirano ha utilizado para defenderse, y para justificar sus abusos contra los cubanos indefensos.
El concepto de soberanía tiene una definición histórica que partió, hace siglos, de una determinada correlación de fuerza entre gobernantes y gobernados. Esa correlación, -después del invento de la ametralladora, de la teoría de la revolución (manual para evitar revoluciones) y los medios de difusión masiva- se tornó tan favorable a los gobernantes que hoy día, por desgracia, resulta muy difícil para un pueblo tiranizado quitarse de arriba al tirano sin ayuda exterior.
Cuando hablas de inocencia y frivolidad estás haciendo gala de un patrioterismo barato y selectivo. Durante treinta años los rusos estuvieron comprando la soberanía cubana a un ritmo de dos mil millones de dólares anuales. Eso implica una de estas dos variantes: 1. La soberanía ya fue comprada. 2. La plata que hace falta para comprarla está por encima de los sesenta mil millones. Cualquiera de esas dos variantes implica que la propuesta en la entrada #7 en nada puede afectar esa Soberanía que tú crees defender.
Por último, uno de los elementos más importantes de la soberanía es la identidad. ¿De verdad te llamas Constancio Baraguá? De no ser así, ¿Por qué no empiezas por ejerce el soberano derecho de ser quien eres?
Para eso estan los Bancos.
Cuco,
Me temo que ha malinterpretado la idea. No se trata de reducir el futuro del país a una simple cuestión económica o financiera, mucho menos de vender o comprar dignidad o autoestima u orgullo… Pero lo cierto es que sin dinero (sin MUCHO dinero), no habrá Dios que construya Y reconstruya casas, carreteras, fábricas, hospitales, escuelas… TODA la isla, que es hoy poco más que un inmenso solar. Cuando los cubanos tengan la posibilidad de pagarse un techo, comida, …, cuando puedan ir a un hospital para ser tratados, no para que les digan que no hay medicinas para su enfermedad o la de sus hijos… cuando (remember Marx!) tengan sus necesidades básicas cubiertas – entonces, y sólo entonces, florecerá el orgullo, y la autoestima y y y. Y puede que hasta la filosofía, pero esto es más dudoso.
Me quedo pasmado con la Entrada 7….Caballer@s la libertad de Cuba no es un negocio cualquiera…Existe la palabra dignidad, orgullo…otra!..autoestima!…Hasta dónde podrá llegar, tu inocencia, tu frivolidad para tratar temas tan delicadísimos como la soberanía de un país como si fuera un vulgar negocio de la compra de unos terrenos para hacer un rascacielos?..No nos mandemos a correr o le seguimos la corriente a los tiburones…recordar con serenidad aquel refrán de que el que espera lo mucho espera lo poco…. y que no es bien poco!!!!!….Etiquetas: autoestima, subir la parada, parase bonito y elegante, levantar la frente, empinarse y un montón más….( Solo hay que revisar un poquito la Historia)
Woland,
Dale, lo ideal sería una propuesta colectiva, en ideas y firmas. El embrión de esa idea está en este farragoso texto que publiqué en la primavera del 2003 (en aquella época no tenía a Ernesto para controlarme la verborrea).
http://www.neoliberalismo.com/jugada_tirano.htm
Saludos
César
Ps, gracias por lo de Grillo.
Creo que si los convencibles ven que se va articulando una opción que:
1) no habrá forma de detener.
2) no busca aplastar, sino dar los derechos a los que se le ha negado.
Ellos irán aceptando el diálogo como mejor vía de cambio. El punto es que primero tiene que haber algún consenso entre los que no tienen derechos para luego poder hacer la presión necesaria.
Me refería a la entrada 5, la de Propuesta…
César,
¿Y si redactas – o redactamos — esa propuesta en un spanglish decente y se lo hacemos llegar a cuanto senador o congresista o lobbista o lo que sea se mueva por tu vecino??
(Sin tantos ejemplos, so GRILLO!!)
C’est la question! A veces me pregunto: ¿creerá realmente alguno de estos esbirros que el final PUEDE SER diferente?? Y me respondo que no, que descontando alguno con demencia senil, todos los demás SABEN lo que será Cuba en el futuro: un país con democracia, pluralismo, LIBERTAD. Pero quizás cuentan con que ese futuro llegue dentro de otro medio siglo… o no piensan en plazos, simplemente. (¿Cómo era la frase de Kundera, César: “Creemos en la inmortalidad, pero no en la muerte”?)
La pregunta es cómo ir convenciendo a los convencibles (de que tienen más, mucho más que perder, si ese futuro les arriba dentro de 10 meses ó de 10 años, en lugar de MAÑANA). Y diluyendo, desactivando a los que preferirían ni pensar en el día en que uno de ellos tendrá que salir en la tele, arreglándose la guayabera (¿el uniforme?), y decir: “Ernesto – cambia el nombre de ese blog, que ahora sí está atrasa’o…”
Woland,
El problema es que cada vez que los demócratas “mueven ficha” lo que hacen es ponerle el encajillo a los Castros arriba de la mesa. Y se tranca el juego.
Yo no creo que en USA exista una voluntad de acabar con el castrismo. La tiranía cubana lleva tantas décadas en el poder que la lucha contra ella se ha convertido en una industria, en un negocio. Es algo parecido a lo que sucede con la droga.
Los republicanos impiden que el castrismo triunfe, pero nada hacen por derrotarlo. Los demócratas, por su lado, están dispuestos a dejarlo triunfar.
Ahora mismo, por ejemplo, existe una coyuntura que -si se aprovechara bien- pondría a los Castros a pedir el agua por señas.
El IRS sabe cual es el “income” de cada cubano que vive en los USA. También sabe, o puede calcular con un buen grado de confiabilidad, cual es el porcentaje máximo de ese salario que puede ser utilizado (o enviado) como remesa. Digamos, a una persona que hace 30000 (treinta mil) dólares al año la resulta muy difícil (por no decir imposible) enviar más de 2000 dólares de remesa.
Si el gobierno americano quisiera acabar con el castrismo no sólo debería impedir, con prohibiciones, que esas remesas lleguen a Cuba, sino también debería crear un incentivo para lograr, de forma transitoria, el control de esas remesas. Hoy la situación es perfecta para eso. Se habla de una transición, pues bien, el gobierno americano podría crear un “Fondo” para esa transición. A ese exiliado que hace 30000 al año el Tío Sam le diría, si me pones 200 en el fondo, te lo descuento de los impuestos y te pongo, de mi plata, 20 fulitas extras (10%), si me pones 400 pongo 100 (25%), si me pones 1000 pongo 500 (50%) y si me pones 2000 yo le sumo una cifra similar (100%).
¿Cuándo se utilizaría ese fondo? Muy simple. Cuando en Cuba exista el multipartidismo y hayan ocurrido las primeras elecciones democráticas, supervisadas y sancionadas por observadores internacionales.
¿Cómo se utilizaría ese fondo? La parte que el Tío Sam puso iría a las manos del gobierno electo (de forma escalonada, ordenada y verificada). La parte que puso el exiliado, este decidiría que hacer con ella dentro de una lista de posibilidades que irían desde envío a personas con primer grado de parentesco, hasta el reembolso en caso de que el exiliado así lo decida.
Es perfectamente factible, de hecho aquí en Canadá existe un plan parecido que busca estimular a los padres para que guarden plata con vistas a los estudios universitarios de sus hijos.
¿Sería un negocio para el pueblo americano? Sí, sería un negocio redondo, para darse cuenta de eso sólo hay que mirar lo que se están gastando los gringos hoy en Iraq.
¿Existen economistas cubanos en el exilio capaces de implementar (con ayuda de los USA) un fondo a prueba de bobos y estafadores? Sí.
¿Merecen los exiliados cubanos es ayuda del Tío Sam? Sin dudas.
¿La obtendrán? Lo dudo, pero ojalá esté equivocado.
Saludos
C.
Efectivamente tiene razon “un perez cualquiera”. Como hay un link para hacerle comentarios al Col ahi mismo con todo respeto le “pitche”.
Creo que el análisis es incompleto. Que se haya dado, hasta este momento, una sucesión suave no quiere decir que el proceso ha concluido. Apenas empezamos y la gente esta en espera de los pasos que dará el gobierno. Las expectativas son altas y la capacidad de movimiento muy poca. El final del camino creo que lo sabemos, habrá una transición a un sistema más plural. El problema es como llegamos allá y en que condiciones estará nuestro país. Es por eso que importa más que hacemos nosotros y no que podemos esperar del gobierno.
Este brillante coronel no tiene mas escenarios posibles que “stable succession, stable transition, unstable succession, unstable transition, and chaos”. Realmente es genial es susodicho, con “inteligentes” como este se explica la larga data del Castrismo por si misma. O quizas sea solo un “quiño” a los democratas por venir para darle los argumentos de lo que quieren hacer. Una vez mas de acuerdo con Cesar en todo lo que explica que ademas lo explica excelentemente bien. Realmente con el fragmento del “brillante” me basta, pero por respeto a PD y por disciplina tambien me lo voy a zumbar y seguramente volvere luego.
No puedo creer lo que “un perez cualquiera” encontro; si alquien se equivoca con los nombresitos hispanos como estaran sus analisis?
Contundentes los contra-análisis de César y el pérez (cualquiera). (Cierto, César. Mi profecía, desde hace muchos años, es que lo que buscan todos sin decirlo –tal vez sin saberlo–, es la dominicanización de Cuba. Pero tú tienes más luz larga, o eres más realista).
No obstante, y porque estoy con ánimo de rumble fish – allá voy.
¿No creen que, en cualquier caso, cualquiera que sea el próximo gobierno norteamericano (es decir, Clinton-Obama
), debería “mover ficha”?
El coronel no tiene quien le escriba?
Artículos como este son los que no nos hacen falta; el oficial comete errores de principiante (Felipe no es Roque; en todo caso Pérez; Soberon no es Julio; más bien Francisco) y, peor aún, de aficionado (le falto el escenario que tiene delante de las narices, el único posible: no transición-no pleno traspaso de poder). Fidel no ha hecho más que cubrir las apariencias y darle un seudopoder al sempiterno hermano menor (perpetuum frater). No sé de qué transición habla el coronel: mientras Fidel pueda leer y publicar a su antojo en el órgano oficial del CC del Partido que no ha dejado de “secretariar” ni en el quirófano, Raúl seguira aupándolo con voz alcoholica y citándolo en sus discursos como él (Fidel) a sí mismo en sus circunloquios divagantes. Tampoco me parece del todo feliz la idea de que una vez que al patriarca se lo lleve la parca, el pequeño se va a empinar como Marcos el hijo de Mariana (cómo Mariana acaso?) y va a liderear el campamento. Raúl es un eterno segundón (perpetuum alter) a quien, por demás, no le conviene que la isla “transite”.
La transición todavía no ha ocurrido y la estabilidad es falsa y transitoria. Raúl Castro empezará a probarse como “gobernante” el día después del hecho físico. Parafraseando a Yogi Berra, esto no empieza hasta que se acabe. Mientras tanto el hermanito tiene un período de gracia. Un tiempo que tiene que utilizar para llevar a cabo dos tareas que se contradicen entre ellas, una -la más importante para él- es afianzarse en el poder y prepararse para cuando empiece su verdadero “gobierno”, la otra es mejorar la economía y las condiciones de vida de los cubanos, de forma tal que a la muerte del tirano mayor estos no tengan una necesidad fisiológica (imperiosa) de cambio.
Los Castros nunca aceptarán ningún compromiso que implique la pérdida del poder. Las leyes de las democracias occidentales parten de la premisa de que todo poder ejecutivo es transitorio y eso, para el castrismo, es un insulto.
Estos analistas que llaman al “engagement” lo hacen negando la historicidad del sistema, olvidan, quizás porque les conviene, que todos los intentos anteriores de compromisos con los Castros han terminado en crisis.
Lo que sí hay que reconocer es que este llamado al compromiso con el castrismo es el que mejor encaja con los años que parecen venir. Demócratas en el poder, y el consabido ejército de burócratas dedicados a priorizar los “intereses del pueblo americano”. Para Cuba, haitianización.