Penúltimos Días

Ensalada de opiniones (work-in-progress) [Updated]

Febrero 20, 2008 · 2 Comentarios

“Raúl Castro tiene un perfil diferente al de su hermano Fidel; no es un acaparador del poder porque le gusta delegar, es además mucho más realista”— Oscar Espinosa Chepe.

“La decisión es un alivio. Es la desaparición del padre que nadie quiso. Pero no se trata de un cambio, sino de una sucesión dinástica”—Jacobo Machover.

“Quienes ocupan ahora el poder tienen una gran responsabilidad. Lo prioritario es hacer avanzar al país económicamente y dejar de ser un parásito de Venezuela ahora como antes lo fuimos del bloque soviético (…) El sueño de la revolución no se hizo” —Miriam Leyva.

“Su mejor opción [de Raúl] sería una reforma económica estructural gradual al estilo de China o Vietnam, comenzando con la agricultura y moviéndose a otras áreas, lo cual incrementaría los incentivos económicos y la producción mientras que el Partido mantiene el control político”—Carmelo Mesa-Lago.

“Tengo un buen concepto de Raúl como hombre realista y que sabe guiar a su hermano. La única esperanza de una solución razonable es un acuerdo que pase por su hermano, que va a quedar sin duda como presidente interino, y por los exiliados de Miami. Deseo mucho que se llegue a este acuerdo para dar salida a una situación que no puede continuar así”—Manuel Fraga.

“Con el único Raúl con el que habrá cambios en Cuba es con Raúl Rivero”—Alejandro González Raga, periodista y prisionero político recién liberado.

“Seguiremos esperando las “Reflexiones del compañero Fidel” que será un poderoso arsenal de ideas, de orientación, de educación, y lo haremos con el orgullo que hoy nos acompaña al ver que hasta el último aliento tenemos un Comandante que le ronca”—Lázaro Barredo.

“La renuncia de Fidel Castro a la Presidencia de Cuba auspicia un potencial de cambio verdaderamente significativo”—Eduardo Aguirre, embajador de EE UU en España.

“En su reflexión, Fidel dice que continuará transmitiendo sus consejos como ‘un soldado de las ideas’. A diferencia de su habitual tono imperativo, percibimos un margen de duda.
‘Tal vez mi voz se escuche’, titubea Fidel.
Por primera vez en medio siglo, los cubanos podemos responder: ‘Tal vez no’.—Andrés Reynaldo, en El Nuevo Herald.

“Es una maniobra para tratar de prolongar la dictadura. Mientras él esté vivo, nada va a cambiar”—Héctor Palacios.

“Para mí (es) doloroso que el presidente, el comandante Fidel pida a la Asamblea Nacional dejar la Presidencia. Siento mucho, he sentido mucho, aprendí mucho de él, trabajando por la unidad y la solidaridad”—Evo Morales, presidente de Bolivia.

“Me alegro por todo mundo. Por Fidel también. Que descanse un poco. Que se ponga a escribir sus memorias. Su problema es que no confía en nadie, ni en su hermano. Esto que está haciendo podría haberlo hecho hace 25 años”—Eliseo Alberto Diego.

“Que esta dictadura en su parte más cerradamente unipersonal termine por voluntad del dictador no me representa un avance, sino un estado de cuentas. Yo llegué, me arraigué y me voy porque así lo dictan mis condiciones físicas. En todo esto no interviene en lo mínimo la voluntad del pueblo, tan enarbolada”—Carlos Monsiváis.

“Vivimos en un tiempo que será inexorablemente de cambio y Cuba no puede quedar aislada de la dinámica de cambio del mundo”—Felipe González.

“Sabiendo como él sabe que toda la poderosa mística de la Revolución Cubana acaba de extinguirse esta misma mañana, Raúl Castro se enfrenta ahora no solo a su prueba de fuego personal sino a la posibilidad cierta de que todo se le vaya de las manos en un santiamén. Cabalga en el lomo del tigre y es de desear que tenga las cuatro patas bien amarradas. Y ustedes, por favor, déjense de tonterías y de retórica, que tal es el requerimiento de Cuba hoy por la mañana. Tranquilos. Miren el hacha”—Norberto Fuentes.

“Digámoslo con una frase contundente: la segunda revolución cubana ha comenzado. El abandono del poder formal por Fidel Castro después de 49 años al mando abre una nueva etapa política, y su rasgo distintivo sin duda será el cambio”—Mauricio Vicent, El País.

“Aun si Castro ya no se encuentra al mando, la maquinaria represiva que él construyó a lo largo de casi medio siglo se mantiene completamente intacta. Hasta que eso no cambie, es poco probable que se produzcan avances concretos con respecto a los derechos humanos en Cuba”—José Miguel Vivanco, Director para las Américas de Human Rights Watch.

“Debemos comprometernos con él en que seremos capaces todos unidos, ahora y siempre, de mantener en alto la dignidad de esta patria, de hacer esta patria cada vez más justa, más libre, más independiente, más soberana, más hermosa”—Ricardo Alarcón.

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2 Comentarios ↓

  • Amadeus

    Mucho ruido y pocas nueces. De pronto todo el mundo cree conocer bien a Raúl Castro y le encuentran bondades y se especula sobre sus virtudes que son tantas como la del Dalai Lama. Ya no parece tan malo como pensábamos. Pero el más gracioso es Manuel Fraga con eso de “una situación que no puede continuar así”. Tiene humor el gallego. Él que siempre fue un halaleva no sólo de Franco sino de su amigo Fidel. Lo que hay que oir con esta euforía.

    No obstante seguiremos atentos, pero sobretodo curiosos, para ver que sorpresa nos tiene guardada “Deng Xiao Ping”.

    Change, can we believe in?

  • Anónimo

    Alarcon, porque no te vas de controlador aereo?, esa posicion es bien remunerada.

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