- ene 24, 2008 • 14:21h
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Rafael Rojas tiene un nuevo libro en imprenta. Se titula Motivos de Anteo. Patria y nación en la historia intelectual de Cuba, lo edita Colibrí, y es una suerte de primer tomo a posteriori de Tumbas sin sosiego, puesto que abarca desde fines del siglo XVIII hasta mediados del XX.
El libro, dedicado a Antonio Benítez Rojo (1931-2005), “quien probó que se puede pensar Cuba y el Caribe desde los bosques de Massachusetts”, evoca por supuesto el famoso opúsculo de Rodó, aunque la intención no es tanto encontrar una metáfora que represente la historia de la isla sino deconstruir las metáforas primordiales de nuestro nacionalismo, ese gigante que recobra fuerzas cada vez que toca tierra. El ensayo está dividido en tres partes: “Los nombres de Cuba”, donde se analizan los topoi fundacionales tierra, sangre y memoria, desde Arrate hasta Martí; “El mirador de la República”, en la que Rojas completa la serie de perfiles intelectuales que distinguió su libro anterior, incluyendo ahora a nuestros más prominentes intelectuales republicanos (Guerra, Varona, Mañach, Ortiz); y una última parte dedicada a las “Poéticas de la historia”, con especial énfasis en el discurso origenista.
Aunque esta vez Rojas no estudia la historia revolucionaria del 59 para acá, hay una sección de Motivos de Anteo titulada “Otras soberanías de la patria”, donde se analiza el patriotismo y el nacionalismo de los autonomistas y anexionistas, que no cuesta mucho trabajo leer como una polémica con cierta historiografía oficial cubana (Rolando Rodríguez y Eliades Acosta, por ejemplo).
Por lo que he podido leer del manuscrito, se trata de un ensayo de madurez, que combina la erudición histórica y el análisis del discurso, según algunas de las líneas desarrolladas por la teoría postcolonial. Mi larga amistad con Rojas no quita objetividad a una evidencia: tomo a tomo, ha construído una obra ensayística de obligada referencia para entender la historia y la ideología cubanas.
Motivos de Anteo estará la semana que viene en las librerías españolas, pero les adelanto aquí un archivo PDF con las primeras 16 páginas de la Introducción, donde se explica el proyecto de la obra.
Agradezco al autor y a Víctor Batista, su editor en Colibrí, la primicia para Penúltimos días.





concuerdo contigo ciento por ciento misha es un bloque mas bien….. ladrillo se queda chico…. super denso al extremo bueno como toda la diatriva de su autor que no tengo nada en contra de su persona pero si creo que es totalmente Moscu No cree en lagrimas en la etapa del pan negro….. por dios give me a break…….
Los libros de Rojas no son densos, son serios y eruditos. Pero dentro de la academia el es de quienes mejor escribe. Que para que sirven. Pues para aprender a comprendernos mejor
Asistiremos….. Aqui esta frente a mi, Tumbas sin Sosiego, dedicado por el autor. Espero por Motivos de Anteo.
Se trata de un ladrillo. Con todo mi respeto.
Hay que almorzarlo con una sabrosa ensalada y frutas frescas.
Me pregunto, para que sirven estos estudios tan densos?
Oh, que ignorancia la mia! Prefiero a Iván de la Nuez.
No me crucifiquen, por favoooooor!
Entre metáfora y metáfora prefiero la de los Motivos de Son.
De acuerdo con Ernesto, se tata de una obra referencial, cada vez más leída en América Latina.
Felicidades por el buen blog.