- ene 22, 2008 • 09:51h
- 8 comentarios
“Los presidentes son puestos por Olodumare (Dios). ¿Cuántas brujerías le habrán hecho a Fidel? Pero no le llegan, porque Olodumare dice que él es el que tiene que estar ahí y como él está ahí, es intocable”.
El babalawo Antonio Castañeda, diputado al Parlamento,
en entrevista con Reuters.




Ahora es Olodumare a nivel de Comite Central. Mas cerca de Haiti, Dios mio.
Asi que babalao y diputado. Vaya sainete, vaya esperpento politico que es este Partido, su comite central y perifericos….
A este musico le dicen en Cuba el muertero, creo que era porque trabajaba en una funeraria anteriormente, y todos los musicos en Cuba lo conocen por lo descarado que es.
Evidentemente viene de la tribu Obembe por parte de madre. El padre era mayoral. Y bueno, el nene, además de feo, salió ñángara.
¡Gracias por la foto! “Ahora todo está claro”, como dijo el Gato Hipopótamo (creo): La pulsita esa se ve más falsa que si la hubieran pinta’o con Photoshop…
Complaciendo peticiones hoy. Ahí está la foto ya colgada junto a la cita.
Seria bueno ver una foto de este saxofonista Antonio Castaneda que toca en Tropicana.Yo conozco un tal Tony que toca ahi , pero no se si es el susodicho babalaw, el que yo conozco es blanco y casado con una bailarina o ex , porque ya debe de estar retirada.El Tony que yo conozco era por cierto bastante arrastrao, a lo mejor es el mismo.
¡Ay-ay-ayyyy!!! Los amigüitos de la Seguridad han colocado “compañeros” hasta entre los babalaos…
(…)
Imagino un diálogo posible entre Rubiera y este farsante:
A.C.: ¡Ambia! ¿Va a llover mañana?
J.R.: No sé, el ComaAndante tiene que revisar las isobaras para decidir si llueve o no. Y… ¿qué dice por fin la letra de este año?
A.C.: Bueno… quedaron en entregármela antes de que empiecen las sesiones, que el ComaAndante quiere volver a revisarla. ¿Sabes qué pasa? Que no quiere que alguna parte se pueda interpretar como que le toca guardar el carro este año…
J.R. y A.C.: ¡Dios no lo quiera! ¡Dios no lo quiera!
(Se alejan flagelándose por un pasillo, mientras un corresponsal de Reuters redacta, extasiado, su próxima crónica de la “realidad cubana…)