castrismo Cuba soviética Cubazuela Cultura DD HH deporte disidencia economía EE UU-Cuba En Cuba España-Cuba exilio historia y archivo Internet & ITC

PD

En Cuba

PD en la red

Playita de 16: un paneo

  • dic 17, 200709:30h
  • 13 comentarios

A comienzos del siglo XX, La Habana no aguantó más y desbordó el Almendares por la línea de costa. Ya desde el siglo anterior, tierra adentro, por la Calzada del Cerro (continuación de la del Monte más allá de la Esquina de Tejas) la sucesión de quintas y mansiones había alcanzado el enclave industrial de Puentes Grandes, con sus fábricas papeleras y su cervecería La Tropical, remontando la Loma del Husillo, en la ribera oeste de nuestro Manzanares, nuestro humilde Támesis tropical. Aquel “puente grande” había sido diseñado y construído por el ingeniero francés La Carrière a principios del siglo XIX, y el de la calle 23, conocido como Puente Asbert, data de la primera mitad del XX. El de hierro, todavía activo, corresponde a la segunda década y el antiguo puente “de Pote”, construído en 1919 para el desarrollo de la zona residencial de Miramar, fue demolido para dejar lugar al túnel de la calle Calzada, inaugurado en abril de 1953.

Una vez que el Malecón de La Habana se extendió hasta La Chorrera (la desembocadura del Almendares), la Quinta Avenida fue su continuación del lado de Marianao. Quinta Avenida era pomposa y rica desde los tiempos de Zayas y Machado, y en los cincuenta era ya un incontenible upscale neighbourhood, camino al non plus ultra económico y constructivo del Country Club y el Biltmore, rumbo al lejano oeste.

Saliendo del túnel más costero, el de Kasalta y el viejo reloj, unas ocho cuadras al poniente y torciendo a la costa, a la derecha, se llega a la “playita de 16″, que no es propiamente una playita, sino un pedazo de arrecife, como casi toda la costa de La Habana.

Este lugar curioso, que un asere de la generación calificó el pasado agosto como “una poceta infame” y al mismo tiempo como “tal vez la (playa) más puñetera de la Habana y de toda Cuba”, ha sido por generaciones un meeting point alternativo, rebelde, contestatario si se quiere.

En los sesenta, cuando las mansiones se vaciaron de pronto, en el masivo, involuntario e interminable trip de las familias que las construyeron y habitaron, y se llenaron de pronto de orientales becados y embajadas, muy poca gente iba todavía a la “playita”. Antes de los sucesos de la embajada de Perú y El Mariel, cuando yo, adolescente, estudiaba cerca del obelisco a Finlay, solíamos escaparnos a aquel trozo de litoral para pasar una tarde de mar y de muchachos libres de vigilancia y control, sin la tragedia de la “estrella” (la ruta 62, de añosos y malolientes ómnibus General Motors, que salían de la Estación Central, junto a Jesús María) ni la molotera popular de “los charcos” de Marianao, también venidos a menos luego de la guilleneana confiscación del Náutico y el Casino Español.

A mediados de los ochenta me fui a Cojímar y otro arrecife, ya local, a walking distance, conquistó mis tardes y mi radio ruso con banda FM. Más tarde me fui a México, donde por playa tuve sólo el laguito sin patos del Bosque de Chapultepec y prácticamente olvidé la playita, que tomó entonces otro carácter, según he leído a los jóvenes del Período Especial.

El asere de marras relata de esos tiempos cosas interesantes y divertidas, y un desfachatado site oficial del gobierno mafioso vende el sitio a turistas como si fuera un club de Niza o Montecarlo, además de dar falsas direcciones e ignorar puntuación:

“Siguiendo la 5ª avenida llegara hasta el mar. La playa 16 es la que esta mas “de moda”, es la de los jovenes. Es una falsa playa de rocas negras, donde el mar no esta muy limpio. Aqui se levantan los hoteles Comodoro, Copacabana y Chateau Miramar. Numerosos restaurantes de lujo se ocultan tambien en esas callejas de Miramar o dan directamente en a 5ª avenida. Asi La Cecilia, La Ferminia, Tocoroco (el mas caro de la ciudad), Morambon, El Aljibe, y numerosos paladares.”

La Playita ha llegado además a la “alta” cultura. La socióloga, narradora, ensayista y dramaturga (uf, cuánto atributo) Esther Suárez Durán (1955), escribió y publicó en 1986 la obra de teatro Asesinato en la playita de 16, cuya banda sonora fue compuesta por el mayohuacánico Kiki Corona.

Tal vez Rosa Ileana nos cuente más de esto, si la obra es realmente buena o si ha sido inspirada por un hecho real. Pero asesinatos y teatros a un lado, de seguro que hoy, aún en diciembre, la playita debe estar saturada de muchachos del barrio y de Buena Vista y hasta de La Lisa quizás, disfrutando lo poco que les deja el gobierno. No country, no high life, no tennis y no yacht, quién se los cree.

César Beltrán
Miami

Foto: Veleros en la Playita, circa 1964.

Publicado en
13 respuestas
Comentarios

  • me gisela dice:

    mi primer amor lo conoci alli

  • ALFREDO dice:

    Me ha encantado leer sobre la famosa playita 16. Yo soy del 65, ahora radico en España y fui muchísimas veces a esa playa a pasar las mañanas o tardes de las vacaciones. Como playa no era gran cosa, la verdad.Sin embargo, era, simplemente, nuestra playita 16 , y eso vale más que cualquier otra playa. Me encantaba el ambiente que había y recuerdo que alli me reunía con algunos amigos y amigas. Y recuerdo que una vez llegó un chico al que le faltaba una pierna y, unos amigos le dijeron al llegar: –Oye consorte.¿Dónde te has dejado la pierna? Y el de las muletas estaba muerto de risa. Eran tiempos muy bonitos y doy las gracias a los autores de los comentarios y las fotos. Un saludo a todos.

  • Hola Cessar, como puedo mantenerme en contacto con tus articulos?
    Un abrazo,
    Marcia

  • Acabo de escribir una nota sobre el articulo de Cesar de la Playita de 16 y creo ha tenido un error, volvere a hacer mi comentario a ver si te llega.

    Me ha alegrado mucho ver que tienes tu pagina y que escribes tan bien, como artista al fin, tienes la sensibilidad que no tenemos “los normales”. Me ha encantado leer tus articulo y me ha recordado tambien mis tiempos de juventud. Creo que todas las generaciones post revolucion, hemos pasado por alli, es que no teniamos muchos otros lugares, no? Era un lugar de “onda”, al menos, en mi epoca, donde todos debiamos ir, aunque fuese una sola vez!
    Todos vivimos casi lo mismo, como es La Habana, casi una pequena ciudad o en lo que se convirtio, sobre todo, en mi epoca.

    Muchas gracias Cesar, por tan agradable y lindo articulo, todos te agradecemos pues es muy cierto que recordad lo agradable de nuestras vidas, es volver a vivir los pasajes memorables que llevamos dentro y que salen ante nosotros, una vez mas.

    Te deseo todo el exito del mundo! Un abrazo,

    Marcia

  • Marcia Elosua dice:

    Me ha encantado tu articulo sobre la Playita de 16. Yo tambien fui parte de ella aunque con otra generacion pues sabes que soy mayor que tu, pero tambien fue punto de reunion y disfrute para los jovenes de mi epoca. Es cierto que no teniamos mucho donde ir y creo aun sigue igual “la cosa”, pero no podemos olvidar, que todos, de una forma u otra, tuvimos nuestros “dias de juventud” y “playa” en “La Playita de 16!”

    Veo que escribes muy bien y como artista al fin, tienes la sensibilidad que no tenemos todos los que no los somos.

    Te deseo muchos exitos!

    Un fuerte abrazo,

    Marcia

  • pepe dice:

    seria interesante saber cuantos musicos pintores y artistas comenzaron sus descarga intelectuales en la palyita de 16 que en realidad es en 14 ,yo vivi toda mi vida ahi y la fto con la glorieta me mata ,gracias cesar

  • Nancy Castro dice:

    WOW! Playita 16 brings me a lot of good memories.

  • maleconfrio dice:

    yo por esos tiempos andaba desde 16, el Malecon y la secundaria Carlos. J. Finlay
    y a proposito compadre, gracias no te habia escrito antes porque tengo mi computadora jodida, y el tiempo es un fenomeno,tremenda alegria recibir comentarios como el tuyo, y tener socios como jacinto.le mande tus saludos por email
    deja ver si en estos dias subo algo de el un saludo grande suerte y gracias por el estimulo de Maleconfrio.

  • zorba dice:

    yo andaba mucho las costa de la playita el malecon , con el hombre corcho, y la secundaria Carlos.j. Finlay
    oye compadre y gracias, no te habia escrito antes porque tengo mi computadora jodida, y el tiempo es un fenomeno,tremenda alegria recibir comentarios como el tuyo, y tener socios como jacinto.le mande tus saludos por email
    deja ver si en estos dias subo algo de el un saludo grande de Maleconfrio y gracias por el estimulo.
    suerte pa ti tambien

  • Red Background Rafters Control dice:

    El asere será dueño también del Oasis de Varadero? Ya lo dijo Martí: “Asere es la peor manera de decire”.

  • Amadeus dice:

    generacionasere, es cierto que la palabra “oasis” fuiste tú quien la utilizó. Disculpa el lapsus.

  • Pongamos las cosas en contexto; el parrfo entero dice así:

    A fines de los 80’s, cuando cursaba aun el grado 11no, comencé a escaparme por las mañanas para visitar “la playita de 16”, me iba hasta allá, por la avenida 1ra del reparto de Miramar. Una poceta infame, aquella playa, tal vez la más puñetera de la Habana y de toda Cuba. ¡Ah, pero cuan raro y estupendo era el disponer de aquel OASIS, lleno de jóvenes deseosos de olvidarse del comunismo y con tremendas ganas de pasar un rato en el extranjero. Justo antes de que aparecieran los hoteles nuevos con las jinetas y sus extranjeros, la playita fue uno de los lugares con más swing en la isla.

  • Amadeus dice:

    La Playita fue un fenómeno único, un producto del aislamiento y la marginación. Es cierto que agradable no era como lugar de estar, pero a un grupo se le ocurrió alejarse del “populacho” de las playas populares y escogió el lugar menos ideal para poder vivir una libertad relativa sin interferencias y ese fue su éxto y aceptación por varias generaciones de jóvenes.

    Allí no llegaron los “cheos”, los que lo intentaron se aburrrían con tanta música americana y mentalidad “rara”. La Playita fue como dijo Eufrates, un oasis.