- nov 20, 2007 • 12:05h
- 13 comentarios
“Comencé cómo tú estás ahora, con papeles, escribiendo a mano. Eso fue en diciembre de 1998. Entonces, no tenía computadora. Pero un día me doy cuenta que los papeles eran demasiados y me compré una computadora”. Eso responde Carlos Acosta a mi pregunta de cómo escribió su autobiografía, No way home, seleccionado por la BBC como “el libro de la semana”.
–No abundan los bailarines escritores…
–Fui a ver a algunos amigos escritores. Me metí de lleno a leer: Hermann Hesse, García Márquez, Rulfo. Empecé a entender cómo contar una historia, en qué consiste el factor sorpresa y cómo hacer para que la escritura fuera menos predecible. Así, fui viendo cuáles eran las historias relevantes de mi vida y las fui tejiendo. Siempre me gustó la literatura, pero mi formación era un handicap. No tuve buenas notas en español. No me leí un libro hasta los 25 años.
A medida que fui creando por medio de la escritura, fui hallándome a mí mismo. Al inicio, quería ser barroco y todas esas pretensiones de los escritores que comienzan. No obstante, me di cuenta que mi fuerza estaba en lo simple y lo directo. A medida que escribía, crecía. Desde luego, los editores pulieron y limpiaron. Después se hizo la traducción al inglés, y aquí se editó y se limpió más. Lo que los editores me cortaron fue para protegerme, porque en algunos pasajes yo era demasiado gráfico. Y claro, los editores tienen la “maldad del oficio” tratándose del género autobiográfico, o sea, cuando hay otras personas involucradas.
–¿Y el título y la estructura del libro?
–Mi título original era Leaving Julie; fue la editorial quien le puso No way home. Pero la estructura, los nombres de los capítulos –sobre los que reflexioné cuidadosamente–, todo eso es mío, como el libro. Nadie lo escribió por mí. El único negro, en este caso, soy yo.
–¿Algunas preferencias literarias?
–Rulfo, García Márquez, pero especialmente Rulfo. Es oscuro, casi macabro, pero a mí me fascina. Ya te hablé de Hesse, pero también ahí están El Gran Gatsby de Scott Fitzgerald, y El guardián en el trigal, de Salinger. En un lugar privilegiado, Jorge Luis Borges. No me canso de maravillarme con sus ‘Ficciones’. En la literatura cubana, Dulce María Loynaz, Carpentier, Lezama Lima, aun si lo ‘barroco’ no es mi favorito. Y por supuesto, Guillermo Cabrera Infante. ¿Sabes cómo lo encontré? Gracias a Plácido Domingo: estaba en una gala con él, y me dijo: ‘Ven, que el Maestro está aquí’. En la literatura cubana actual, Zoé Valdés, Pedro Juan Gutiérrez. Y ahora me estoy leyendo Todos se van, de Wendy Guerra. Tiene garra.
–¿Habrá próximo libro?
Quisiera probarme en la ficción. Me he inventado un barrio en Santiago de Cuba, que por supuesto es irreal. Es algo completamente fantástico. Hay una serie de personajes en ese barrio inventado que van desarrollándose y creciendo a partir de sí mismos. Salen para La Habana, al Rincón, y van a “La casa de la letra”, donde le leen el destino a la humanidad. El libro es todavía muy prematuro, pero lo estoy escribiendo.
Isis Wirth
Munich






Que le de gracias a la vida de caer en esta epoca que ya Alonso usa pampers
las Feijoo,Madrigal,Toto Carreno,los Sarabias y el no bailarian donde estan
si no que le pregunte a la Moradillo,Ana
Lobe,Esquivel,Williams,Mirtica Garcia
y muchos mas,Mirtha Pla hubiera sido una tremenda Bella Durmiente en el Covent y Aurora triunfaria donde quiera
de ese grupo y los que seguian,solo Loipa escapo,marido sovietico,ella del partido y el marido el patner de la vieja.
Baila hombre, baila hasta que puedas, luego enseña, vaya, hasta lo de tus memorias estaría bien, pero para. Y por favor, no digas más en público que lees a Zoe y a Wendy que te quita todo el brillo que alcanzaste. Ya tú eres historia, para qué empañarla con esas lecturas que dices y con ser escritor. El bailarín baila, el escritor escribe y nosotros disfrutamos de los escritores y de los bailarines. Tú sabes muy bien cuáles son tus posibilidades y cuáles tus limitaciones. Suerte!!!
El artisata se nutre de los aplausos .!!!
Y crece con las critica, sean positivas o negativas, es mas a decir verdad crece mucho mas con la critica negativa, pues si de verdad
tiene talento esa critica negativa hace que se esfuerce mas en hacer las cosas su arte mucho
mejor.
aps.
oye plutarco, sad es triste en inglés y yo soy cubana, deja los jueguitos de palabras y deja que el muchacho escriba sus memorias que seguro son más interesantes y valiosas que las tuyas
¿Y por qué no va a ser un buen escritor? Porque es bailarín… dejen de criticar por criticar…
Oye triste
nadie está criticando como él baila. Esa es su profesión, que la ejerce no solo profesional sino magistralmente. Pero escritor seguro que no lo es.
Cuando todos bailen como él, o ejerzan sus correspondientes profesiones como él ejerce la suya, entonces opinen.
Es decir : para algunos el Negro no tiene Na !
estoy segura que mucha gente se lo leera, pero el bodrio de Amaury quien se lo empuja. Deben ser sus Reflexiones. Ustedes saben que el siempre fue muy original.
Yo dejé de leer a los 25.
Y sí, eso “tiene garra” me recuerda a otro elogio que escuché de labios de un director municipal de cultura. Le preguntaron:
-¿Y qué le pareció la puesta en escena?
El tipo respondió:
-Mamey.
viktor, orlando bosch pinta también y AMaury Pérez es novelista.
Pero eso se no lo cree a Acosta ni su abuelita. Así que malo en español, con 25 años su primer libro y ahora escritor. Y cuidado que hasta diga que lo escribió en inglés. Que no joda! Que siga bailando, que eso lo hace muy requetebien, pero que se deje de meter cuentos que todo el mundo sabe que existen los Ghostwriter.
¿Borges y… Zoé Valdés?! ¡Ay-ay-ayyy!! Parece que la BBC sigue cuesta abajo en su rodada…
” Todos se van, de Wendy Guerra. Tiene garra”. Coño Acosta, afloja. El jurado de Brugueras-una sola persona- que concedió el premio a ese guisote, debe tener gran malestar de conciencia.
Robaina, Pichi Perugorría y Posada Carriles pintan. Qué más da entonces.