Disculpas por el error. Sobre todo a Jorge L. Arcos. Cambié su nombre con una facilidad asombrosa, y además por si fuera poco, por duplicado. Seguro, seguro que Jorge sabrá disculparme.
Agradecer la gentileza de José L. Arcos. Ha sido un gusto poder leer el artículo, la reflexión de María Zambrano. Gracias a los dos. Y a José L. Arcos un abrazo. Él quizá no recuerde pero yo sí lo hago con especial emoción cuando pienso en mis días habaneros y en algunos momentos intensos, como los dedicados a María Zambrano, años atrás. Él estaba allí. Un gusto poder acceder a documentos como éstos. Maravillas de la técnica (y de las personas que hacen buen uso de ella). Otra vez, gracias.
Disculpas por el error. Sobre todo a Jorge L. Arcos. Cambié su nombre con una facilidad asombrosa, y además por si fuera poco, por duplicado. Seguro, seguro que Jorge sabrá disculparme.
Agradecer la gentileza de José L. Arcos. Ha sido un gusto poder leer el artículo, la reflexión de María Zambrano.
Gracias a los dos. Y a José L. Arcos un abrazo. Él quizá no recuerde pero yo sí lo hago con especial emoción cuando pienso en mis días habaneros y en algunos momentos intensos, como los dedicados a María Zambrano, años atrás. Él estaba allí.
Un gusto poder acceder a documentos como éstos. Maravillas de la técnica (y de las personas que hacen buen uso de ella).
Otra vez, gracias.